Europa Medio Ambiente Ríos, Lagos y Océanos

Establecer un sistema de alarma en el Océano Atlántico


Los científicos del clima Laura Jackson y Richard Wood de The Met Office, Reino Unido, han identificado métricas que pueden darnos advertencias tempranas de cambios abruptos en el clima europeo.


por la Universidad de Copenhague


El trabajo forma parte del proyecto UE Horizonte 2020 TiPES, coordinado por el Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague, Dinamarca.

Un objetivo importante en la ciencia climática es establecer sistemas de alerta temprana, un dispositivo de alarma climática, podría decirse, para cambios abruptos en el sistema de corrientes marinas en el Océano Atlántico Norte.

Estas corrientes, conocidas como la circulación de volcamiento meridional del Atlántico (AMOC) incluyen la Corriente del Golfo que transporta las aguas del océano superior hacia el norte en el Atlántico. Aquí, se vuelven más fríos y densos y luego se hunden. En el proceso, el AMOC transporta calor a las costas del noroeste de Europa, manteniendo el continente mucho más cálido que masas de tierra comparables en las mismas latitudes.

Del estudio de climas pasados, está bien documentado que se han producido grandes y repentinos cambios de temperatura en y alrededor del Atlántico Norte. Se cree que esto se debe a que el AMOC cambia abruptamente entre estados más fuertes y más débiles al pasar por encima de los puntos de inflexión.

Se considera poco probable un colapso del AMOC en el próximo siglo, pero dado que tendría un gran impacto en la sociedad, debemos estar preparados para identificar señales de inflexión a tiempo para mitigar o preparar cambios abruptos en el AMOC.

Una pregunta para responder en esa línea de trabajo es: ¿Qué métricas deberían activar el sistema de alarma?

El documento científico «Huellas digitales para la detección temprana de cambios en el AMOC» ahora contribuye a la aclaración de esta importante pregunta. El estudio se basa en simulaciones climáticas y fue publicado en Journal of Climate por Laura Jackson y Richard Wood, The Met Office, Reino Unido, como parte del proyecto europeo Horizon 2020 TiPES.

«Demostramos que usar métricas basadas en temperaturas y densidades en el Atlántico Norte además de continuar monitoreando directamente el AMOC puede mejorar nuestra detección de cambios en el AMOC y posiblemente incluso proporcionar una advertencia temprana», explica Laura Jackson.

Los autores también concluyen que el uso de múltiples métricas para el monitoreo es importante para mejorar la detección.

Dos sistemas monitorean directamente el AMOC. La matriz RAPID se extiende desde el estrecho de Florida hasta la costa oeste del norte de África. El conjunto OSNAP se extiende desde Labrador en Canadá hasta la punta de Groenlandia en la costa oeste de Escocia. También existen sistemas de observación actuales que permiten monitorear las métricas de temperatura y densidad.

«Aún así, a partir de estas mediciones, es difícil determinar si un cambio en el AMOC se debe a la variabilidad natural que tiene lugar a lo largo de décadas, a un debilitamiento gradual debido al cambio climático antropogénico o al cruce de un punto de inflexión», dice Laura Jackson.

En otras palabras, ni la alarma está completamente desarrollada, ni nadie sabe exactamente qué tipo de cambios esperar, si se dispara.

Se necesita más ciencia. Un paso en la dirección correcta será la evaluación de las métricas disponibles en modelos climáticos competitivos para estimar la solidez de los resultados del trabajo actual.


Leer más


LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.