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Nueva área marina protegida en el Atlántico norte para la conservación de las aves oceánicas


El Grupo de Ecología de Aves Marinas de la UB y del IRBio participa en una investigación internacional que culmina con la designación de una nueva área marina decisiva para la protección de las aves oceánicas más amenazadas 

Es la primera vez que se designa un área marina protegida a partir de los datos del seguimiento científico impulsado por un equipo internacional 


Barcelona, 6 de octubre 2021. Un equipo internacional ha identificado una región del Atlántico norte decisiva para la ecología y la conservación de hasta cinco millones de aves marinas que acaba de ser designada como nueva área marina protegida. 

En el trabajo, liderado por BirdLife International y llevado a cabo por equipos de una cincuentena de instituciones de todo el mundo, destaca la partipación del Grupo de Ecología de Aves Marinas, dirigido por el catedrático Jacob González-Solís, de la Facultad de Biología y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) de la Universidad de Barcelona. La investigación, publicada en la revista Conservation Letters, define la alta biodiversidad y abundancia de aves marinas en una área ártica de cerca 595.000 kilómetros cuadrados. Se encuentra en medio del Atlántico norte (en concreto, entre 41º y 53˚N / 32º y 42º O) y es cercana al límite occidental de la Región V del Convenio sobre la Protección del Medio Marino del Noreste de la Atlántico (OSPAR). La región está delimitada por la zona de la fractura de Charlie-Gibbs (norte), el casquillo flamenco y los grandes bancos de Terranova (oeste), la dorsal atlántica (este) y las Azores (sur). 

A raíz del llamamiento del equipo para defender la protección de la región descrita en el Conservation Letters, el OSPAR ha hecho público este octubre la designación de la región como la nueva área marina protegida NACE (Corriente del Atlántico Norte y la
Cuenca Submarina Evlanov). «El área marina protegida NACE se propuso por primera vez en 2016 y han tardado cinco años en declararla finalmente como área protegida», comenta el catedrático Jacob-González Solís. «Es la primera vez a nivel mundial que se designa un área marina protegida en alta mar en base a los datos de un proyecto de seguimiento científico. Además, es también la primera vez que se ha documentado un valor similar en las concentraciones de aves marinas en una región de alta mar».  

Aves marinas: un futuro amenazador 

Las aves marinas representan uno de los grupos biológicos más amenazados en todo el planeta. El estudio combina datos telemétricos, fenológicos y poblacionales para hacer el seguimiento científico de veintiuna especies de aves marinas -en concreto, cincuenta y seis colonias- que han sido monitorizadas por los equipos a lo largo de dieciséis países diferentes y diecisiete grandes ecosistemas marinos.  

Entre estas aves, destacan especies muy amenazadas hoy en día como el petrel de las Bermudas (Pterodroma cahow), el petrel de Madeira (Pterodroma madeira), el petrel de las Desertas (Pterodroma desierta), la gaviota tridáctila (Rissa tridactyla) y el frailecillo atlántico (Fratercula arctica). 

La abundancia general de aves marinas fue máxima en invierno boreal, con un valor que llegó hasta los cinco millones de ejemplares de enero a marzo, apunta el estudio. De abril a junio, se calcula que la población de aves marinas era de cerca de 2,9 millones de ejemplares, una cantidad que aumentó hasta los 4,3 millones los últimos tres meses del año. 

También se han identificado tres especies en las que más del 50% de su población mundial hace uso de la región del Atlántico norte como territorio base: el págalo antártico (Stercorarius maccormicki), el págalo rabero (Stercorarius longicaudus) y la pardela gris (Ardenna grisea). 

Esta región ártica conformaría el área oceánica más importante para la alimentación de las poblaciones de aves marinas en el Atlántico Norte, así como uno de los territorios más importantes para las marinas migratorias en el Atlántico. «Diecisiete de las veintiuna especies estudiadas en el trabajo se encuentran actualmente en declive poblacional debido a diversas amenazas (capturas accidentales, pesca excesiva, contaminación medioambiental, cambio climático, etc.). «Por ello, es totalmente decisivo que la región sea considerada como un área marina protegida durante todo el año para mejorar la protección de las especies más amenazadas», concluye el catedrático Jacob-González Solís. 

Artículo de referencia:  

Davies, T.E et al. «Multispecies tracking reveals a major seabird hotspot in the North Atlantic». Conservation Letters, agosto de 2021. Doi: 10.1111/conl.12824