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RESMED: conocer y proteger el litoral marino de los Pirineos


Telemetría acústica para estudiar el movimiento de los peces, ciencia ciudadana, protocolos comunes de trabajo y colaboración con gestores y pescadores son algunas de las metodologías esenciales de RESMED………


Barcelona, 8 de febrero de 2021. Telemetría acústica para estudiar el movimiento de los peces, ciencia ciudadana, protocolos comunes de trabajo y colaboración con gestores y pescadores son algunas de las metodologías esenciales de RESMED, un proyecto para estudiar los ecosistemas del litoral marino de los Pirineos. La iniciativa está coordinada por el profesor Bernat Hereu, de la Facultad de Biología y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) de la Universidad de Barcelona. 

RESMED (2019-2021) está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del programa INTERREG POCTEFA. Su propósito es ayudar a elaborar protocolos de actuación comunes entre administraciones y países —con la destacada participación de los agentes locales— para proteger y mejorar la calidad de los ecosistemas marinos y los servicios ecosistémicos asociados. 

RESMED: una gestión efectiva a escala transfronteriza 

La sobrepesca, la contaminación, las especies invasoras, el cambio climático y el impacto de las actividades humanas son factores que amenazan la biodiversidad marina en todo el Mediterráneo. Para poder mejorar la gestión de la conservación de los hábitats y las especies marinas, es imprescindible conocer las características de cada ecosistema. 

El litoral marino de los Pirineos es una amplia región que alberga una gran parte de la biodiversidad del Mediterráneo noroccidental, con varios hábitats frecuentados por especies emblemáticas y unos servicios ecosistémicos de gran valor económico (pesca, turismo, ocio, etc.). Sin embargo, las disposiciones de la gestión actual no contemplan esta región marina como una unidad ecológica en que las especies se desplazan y utilizan diferentes hábitats a lo largo de su ciclo de vida. 

«El proyecto RESMED («Red de reservas marinas y gestión integrada de las zonas costeras transfronterizas mediterráneas») es una iniciativa a escala regional transfronteriza que considera toda la región como una unidad ecológica conjunta», explica Bernat Hereu, que es profesor del Departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la UB. 

Mediante técnicas combinadas de telemetría acústica, censos visuales y vídeo, y con el apoyo de la ciencia ciudadana, el proyecto aportará nuevos conocimientos sobre la ecología de varias especies de interés patrimonial y comercial, los hábitats esenciales a lo largo de su ciclo de vida (alimentación, reproducción y cría), su capacidad de desplazamiento (distancias, hábitats utilizados y periodos) y la conectividad de las poblaciones entre las diferentes áreas marinas protegidas. RESMED también evaluará la efectividad de la red de reservas marinas de la zona y la gestión pesquera para contribuir al desarrollo de una pesca más sostenible. 

En el proyecto participan la Universidad de Barcelona y la Universidad de Perpiñán, en colaboración con la Dirección General de Pesca y Asuntos Marítimos y el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña, el Parque Natural del Cabo de Creus, el Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Baix Ter, la Agencia Francesa para la Biodiversidad, el Parque Natural Marino del Golfo de León, y la Reserva Natural Marina de Cerbère-Banyuls, que participan como socios del proyecto. También participan las cofradías de pescadores de Girona, las asociaciones de pescadores deportivos, la Federación Catalana de Actividades Subacuáticas (FECDAS), los clubes de submarinismo —como el Club de Inmersión Biología (CIB) de la UB— y la asociación de centros de inmersión de la Costa Brava. 

Ciencia participativa para proteger los ecosistemas marinos 

El equipo del proyecto RESMED ha instalado una red fija con 94 receptores acústicos —o balizas acústicas sumergidas— para analizar el movimiento de los peces en todas las áreas marinas estudiadas. En concreto, hay 25 dispositivos en la Reserva Natural Marina de Cerbère-Banyuls Banyuls, 28 en el Parque Natural del Cabo de Creus, 15 en la bahía de Roses y 26 en el Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Baix Ter, a los que se suman los 116 receptores ubicados anteriormente en el golfo de León por la unidad IFREMER MARBEC en Sète (colaboradora de RESMED). 

En paralelo, también colaboran en el proyecto pescadores artesanales que han instalado receptores acústicos en sus artes de pesca para poder detectar los peces marcados fuera de la zona cubierta por la red fija de receptores. El trabajo se completa con el marcado de 103 peces de diversas especies (dorada, lubina, chopa, pez limón, cabracho, dentón, sargo imperial, anjova, palometa), lo que permite informar de su movimiento a la red de receptores acústicos. 

«Este proyecto quiere dar protagonismo a la ciencia participativa. Los pescadores profesionales o recreativos pueden intervenir como personal voluntario para capturar peces que posteriormente serán liberados con el transmisor acústico implantado», subraya Bernat Hereu. 

«La interacción con pescadores y federaciones —continúa— nos ha permitido abrir ya un debate y un intercambio de ideas sobre las problemáticas y las posibles medidas de mejora del aprovechamiento sostenible de los recursos. Por ejemplo, en este periodo estamos colaborando para determinar las zonas de reproducción de dorada y lubina, especies que están ahora en periodo de reproducción». 

Los submarinistas voluntarios también pueden sumarse a la participación ciudadana dentro del proyecto RESMED. Con ese fin, se ha previsto un programa de jornadas de formación específica que los habilite para colaborar en la elaboración de los censos y la caracterización de las poblaciones de las especies objeto de estudio. 

Proteger la biodiversidad marina en el Mediterráneo 

Entre otras acciones, RESMED ha completado la elaboración de censos de peces en todo el litoral y ha determinado protocolos comunes para los estudios de cuantificación de la abundancia de las especies. También se han estudiado las zonas de reclutamiento, reproducción y cría de las especies de peces litorales y se han identificado más de 140 puntos de la costa —calas y pequeñas bahías— donde hay presencia de especímenes juveniles. El proyecto en curso continuará los trabajos de evaluación de la gestión actual, el estudio de la biología y la ecología de las especies comerciales y el diseño de protocolos de actuación comunes y nuevas herramientas estratégicas para mejorar la gestión integrada y los usos del medio marino. 

«Sin duda, unas herramientas de gestión más eficientes permitirán una mejora en el aprovechamiento de los recursos, así como en los usos y los diversos servicios ecosistémicos que nos proporciona esta región marina del litoral Mediterráneo», concluye Bernat Hereu.