Nivel del mar: nuevas fuerzas elevan el riesgo


Un estudio advierte que la gravedad, la deformación de la corteza y la redistribución oceánica pueden agravar las proyecciones costeras


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.


El aumento del nivel del mar podría ser peor de lo estimado por los modelos tradicionales. Una investigación publicada en Geophysical Research Letters advierte que varias fuerzas físicas poco consideradas pueden modificar las previsiones costeras y generar condiciones más impredecibles para ciudades, países insulares y regiones bajas.

El trabajo identifica factores como la redistribución de la masa de los océanos, la alteración de la gravedad local, la deformación del lecho marino y cambios leves en el eje de rotación terrestre. Estas dinámicas pueden sumar hasta 5 centímetros adicionales de elevación en algunas zonas y aumentar hasta 60% el riesgo de inundaciones en áreas costeras vulnerables.

El equipo liderado por Grace Ertel plantea que el nivel del mar no sube de forma uniforme. Además del calentamiento global y el deshielo, la Tierra responde al desplazamiento del agua mediante tres mecanismos: atracción gravitacional regional, flexibilidad de la corteza y modificación del eje de rotación.

Por qué el mar no sube igual en todas partes

Cuando una zona del océano acumula más masa de agua, la gravedad local puede intensificarse y la corteza terrestre deformarse en esa región. Ese movimiento eleva el nivel del mar allí donde el agua se concentra. En cambio, cuando una cuenca pierde masa, el nivel puede bajar ligeramente más de lo previsto por los modelos convencionales.

Este comportamiento explica por qué el aumento del nivel del mar no puede entenderse solo como una línea global promedio. Las costas reciben impactos distintos según su latitud, geología, plataforma continental, circulación oceánica y redistribución de masas de agua.

La advertencia se suma a estudios recientes sobre erosión costera y aumento del nivel del mar, que muestran cómo incluso pequeños cambios pueden amplificar daños sobre playas, infraestructura, ecosistemas y asentamientos humanos.

Hasta 5 centímetros adicionales hacia fin de siglo

La investigación simuló el cambio de masa oceánica proyectado por escenarios CMIP6 hacia el año 2100 e incorporó efectos físicos relacionados con gravedad, rotación y deformación. Los resultados muestran que algunas costas podrían experimentar hasta 5 centímetros adicionales de subida respecto de las proyecciones estándar.

El impacto global puede parecer limitado, pero a escala local resulta importante. En zonas expuestas, unos pocos centímetros pueden modificar la frecuencia de inundaciones, aumentar el alcance del oleaje, dañar infraestructuras críticas y encarecer las medidas de adaptación.

Los mayores efectos aparecen en plataformas continentales amplias y costas de altas latitudes, especialmente en regiones tropicales y polares. También se mencionan áreas como las costas árticas de Siberia, regiones de Rusia y mares periféricos del sudeste asiático, donde la incertidumbre de los modelos es mayor.

Modelos que podrían quedarse cortos

Uno de los puntos centrales del estudio es que estos efectos no están plenamente incorporados en las proyecciones estándar. El equipo calcula que alrededor del 15% de la variación asociada a la redistribución de la masa oceánica no está incluida en los modelos habituales del nivel del mar.

Ese desfase puede afectar la planificación costera. Gobiernos, urbanistas y comunidades podrían estar diseñando defensas, mapas de riesgo o estrategias de adaptación con una estimación incompleta del peligro real.

La incertidumbre se vuelve más delicada en ciudades costeras, deltas, islas y zonas bajas. Allí, la combinación de subida del mar, marejadas, erosión, hundimiento local del terreno e infraestructura vulnerable puede convertir diferencias aparentemente pequeñas en impactos económicos y sociales significativos.

Glaciares, hielo polar y costas vulnerables

El aumento del nivel del mar sigue impulsado por causas conocidas: calentamiento del océano, expansión térmica del agua, pérdida de glaciares y derretimiento de capas de hielo. Lo nuevo es que la respuesta física de la Tierra al movimiento del agua puede redistribuir el riesgo de manera desigual.

La pérdida de hielo en Groenlandia y la Antártida sigue siendo un componente esencial del problema. Investigaciones recientes sobre Antártida y Groenlandia frente al cambio climático han mostrado que los sistemas polares influyen directamente en la evolución futura del nivel del mar.

También los glaciares de montaña aportan agua al océano. Estudios sobre el derretimiento de los glaciares y el aumento del nivel del mar explican cómo la pérdida de masa de hielo contribuye tanto a la reducción de reservas de agua dulce como al avance global del mar.

El reto de planificar con más precisión

La planificación costera necesita incorporar una visión más regional y dinámica. No basta con tomar una cifra media global y aplicarla por igual a todos los territorios. Cada costa puede responder de manera diferente según la forma del fondo marino, la acumulación de agua, la deformación de la corteza y la redistribución gravitacional.

El estudio sugiere que los modelos futuros deberían integrar estos procesos para ofrecer proyecciones más útiles a gobiernos y comunidades. La adaptación requiere información precisa porque las decisiones sobre defensas costeras, ordenamiento territorial, puertos, viviendas y servicios básicos se toman con décadas de anticipación.

El problema ya afecta a asentamientos costeros en distintas regiones. Trabajos sobre retirada de asentamientos costeros por el aumento del nivel del mar muestran que muchas comunidades ya enfrentan decisiones difíciles ante inundaciones, erosión y pérdida de territorio habitable.

Un riesgo que cambia de escala local

La principal advertencia del estudio es que el avance del mar puede ser más desigual y complejo de lo que se asumía. Algunas zonas podrían enfrentar riesgos mayores que los previstos, mientras otras experimentarían cambios menores o incluso descensos locales relativos respecto de los modelos tradicionales.

Para los países insulares, las ciudades costeras y las regiones tropicales o polares, esta diferencia puede definir el costo de la adaptación. Cinco centímetros adicionales no representan lo mismo en una costa alta y rocosa que en un delta bajo, una isla densamente poblada o una ciudad con drenaje frágil.

La investigación no reemplaza las causas conocidas del aumento del mar, pero añade una capa crítica al análisis. La física de la gravedad, la rotación terrestre y la deformación de la corteza puede convertir una proyección aparentemente estable en un escenario local más severo. Incorporar esos factores será clave para anticipar mejor el futuro de las costas.

Fuente(s) referenciales

Infobae: El aumento del nivel del mar podría ser peor de lo esperado: cuáles son las causas