Un estudio presentado en ASM Microbe 2026 alerta que los desbordes de aguas residuales pueden exponer a las familias a bacterias difíciles de tratar
Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.
Los desbordes de aguas residuales dentro de viviendas pueden dejar algo más que daños materiales y malos olores. Una nueva investigación presentada en ASM Microbe 2026, en Washington D.C., muestra que estos episodios pueden exponer a las personas a bacterias capaces de causar enfermedades, incluidas bacterias resistentes a antibióticos y multirresistentes.
El trabajo fue realizado por un equipo vinculado a la University of Maryland, College Park, con Nick An, candidato a doctorado del Departamento de Salud Global, Ambiental y Ocupacional de la School of Public Health, como autor correspondiente. La investigación pone el foco en un problema ambiental y sanitario que suele quedar oculto dentro de los hogares: cuando el alcantarillado se rompe, se obstruye o se ve superado, las aguas residuales sin tratar pueden entrar en viviendas o dispersarse en el ambiente.
El hallazgo conecta directamente con los riesgos de dispersión de contaminantes durante inundaciones, especialmente cuando las infraestructuras de saneamiento no logran contener el volumen de agua o presentan fallas previas.
107 muestras tomadas en 86 hogares
El equipo recolectó 107 muestras en 86 viviendas de Maryland, Estados Unidos, entre octubre de 2023 y junio de 2025. Las muestras fueron analizadas para detectar Enterococci, bacterias utilizadas con frecuencia como indicadores de contaminación fecal.
Además de identificar la presencia de estas bacterias, los investigadores evaluaron si diferentes antibióticos seguían siendo eficaces contra ellas. Esa parte del análisis fue clave, porque no todas las bacterias detectadas representan el mismo nivel de riesgo. El problema aumenta cuando los microorganismos muestran resistencia a tratamientos habituales.
Los resultados mostraron que el 46% de los hogares analizados tenía presencia de Enterococci. También se detectó Enterococcus faecalis en el 21% de las viviendas y Enterococcus faecium en el 27%. Ambas especies pueden causar infecciones, especialmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados.
Resistencia a antibióticos dentro de viviendas
La investigación encontró Enterococci resistentes a antibióticos en más de un tercio de los hogares. Además, más de uno de cada diez hogares albergaba Enterococci multirresistentes, es decir, bacterias resistentes a tres o más clases de antibióticos.
Ese dato es relevante porque la resistencia múltiple limita las opciones de tratamiento. Cuando una infección no responde a varios antibióticos, el manejo clínico se vuelve más difícil y puede exigir medicamentos alternativos, tratamientos más largos o atención especializada.
La presencia de bacterias resistentes en espacios domésticos también confirma que la contaminación ambiental no siempre se queda fuera de la vivienda. Al igual que ocurre con otros problemas vinculados a antibióticos en el agua subterránea, el riesgo aparece cuando residuos, agua contaminada y microorganismos entran en contacto con entornos humanos.
Los episodios recientes aumentan el riesgo
Las viviendas que habían sufrido eventos recientes de aguas residuales o agua dentro del último mes presentaron Enterococci con mayor frecuencia que aquellas sin eventos recientes. Esto sugiere que el tiempo transcurrido desde el desborde puede influir en la exposición de los habitantes a bacterias fecales.
El estudio también encontró que los hogares con eventos recientes tenían tres veces más bacterias multirresistentes que los hogares sin episodios recientes. Los investigadores aclararon que, por el tamaño del estudio, no puede descartarse que esa diferencia se deba al azar, pero el patrón observado refuerza la necesidad de estudiar más a fondo el vínculo entre desbordes de alcantarillado y exposición doméstica a patógenos.
La conexión entre agua contaminada, microorganismos y salud pública ya se observa en otros contextos, como la presencia de virus y bacterias persistentes en agua potable, donde ciertos contaminantes pueden facilitar la supervivencia de microorganismos peligrosos.
Infraestructura vieja y clima extremo
Los desbordes de aguas residuales son un problema documentado en Baltimore, en Maryland, en otras zonas de Estados Unidos y también a escala global. Se producen cuando tuberías rotas, obstruidas o sobrecargadas permiten que aguas residuales sin tratar entren en viviendas o lleguen al ambiente.
La investigación advierte que este riesgo puede crecer a medida que los sistemas de alcantarillado envejecen y los eventos meteorológicos extremos se vuelven más frecuentes. Lluvias intensas, inundaciones y fallas de drenaje pueden superar la capacidad de redes antiguas, especialmente en comunidades con infraestructura deteriorada.
Este punto sitúa el estudio dentro de una discusión ambiental más amplia: la calidad del agua se deteriora durante fenómenos extremos, sequías, olas de calor, tormentas e inundaciones. Investigaciones previas han mostrado que la calidad del agua en los ríos puede empeorar en la mayoría de esos escenarios.
Un problema ambiental con impacto sanitario
El estudio no presenta los desbordes de aguas residuales solo como un asunto de saneamiento urbano. Los coloca también como una vía de exposición a bacterias con potencial de enfermar a personas. Ese enfoque es importante porque muchas veces la respuesta se concentra en limpiar el daño visible, mientras el riesgo microbiológico queda menos documentado.
Las bacterias Enterococci se usan como señal de contaminación fecal. Su presencia dentro de viviendas tras eventos de aguas residuales indica que los habitantes pueden haber estado en contacto con microorganismos provenientes de materia fecal. Si parte de esas bacterias son resistentes a antibióticos, el problema deja de ser solo ambiental y entra en el campo de la salud pública.
El equipo de investigación planea recolectar más muestras en hogares afectados por desbordes de aguas residuales e inundaciones durante el verano. También prevé compartir sus resultados en eventos comunitarios en barrios donde ha trabajado y en comunidades de Maryland afectadas por estos episodios.
Qué deja claro el estudio
La investigación presentada en ASM Microbe 2026 deja tres datos centrales: casi la mitad de los hogares muestreados tenía Enterococci, más de un tercio presentó bacterias resistentes a antibióticos y más de uno de cada diez albergó bacterias multirresistentes.
También muestra que los eventos recientes de aguas residuales o agua dentro del hogar pueden coincidir con mayor presencia de estos microorganismos. Aunque los investigadores requieren más muestras para fortalecer las conclusiones, la señal inicial apunta a una necesidad urgente: mejorar la infraestructura de agua y alcantarillado para proteger la salud pública.
En un contexto de sistemas urbanos envejecidos y fenómenos extremos más frecuentes, los desbordes de aguas residuales deben entenderse como una amenaza ambiental y sanitaria. La prevención no depende solo de limpiar después del daño, sino de invertir antes en redes capaces de evitar que bacterias resistentes entren en los hogares.
Fuente(s) referenciales
Phys.org: Drug-resistant bacteria found in homes from sewage overflow
