Imágenes sísmicas frente a la isla de Vancouver permiten reconstruir la separación de una placa oceánica, pero el hallazgo no implica que desaparezca el peligro de grandes terremotos en Cascadia.
Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Eduardo Schmitz
Una investigación encabezada por Brandon Shuck, de la Universidad Estatal de Luisiana, identificó frente a la isla de Vancouver, Canadá, cómo una placa oceánica se desgarra mientras desciende bajo América del Norte. El trabajo combina imágenes del subsuelo marino y registros de terremotos para estudiar la fragmentación del extremo norte de la zona de subducción de Cascadia.
El estudio fue publicado el 24 de septiembre de 2025 en Science Advances. Aunque el hallazgo ha vuelto a circular en publicaciones periodísticas, corresponde a una investigación del año pasado. Su aportación consiste en mostrar la estructura de un proceso profundo y lento, cuya evolución se desarrolla durante millones de años.
La fractura está bajo el fondo marino
El equipo examinó la región donde interactúan las placas Juan de Fuca, Explorer y Norteamericana. Las observaciones revelan un desgarro de aproximadamente 75 kilómetros de longitud y un desplazamiento vertical cercano a cinco kilómetros en una sección de la placa descendente.
Estas dimensiones describen estructuras geológicas bajo el océano. No representan una grieta abierta en la superficie ni un movimiento ocurrido repentinamente durante la investigación. El antecedente sobre la fragmentación de una placa bajo el Pacífico canadiense permite situar el descubrimiento dentro del seguimiento científico de Cascadia.
Cómo obtuvieron las imágenes del interior de la placa
Los datos proceden del Experimento de Imágenes Sísmicas de Cascadia de 2021, conocido como CASIE21. A bordo del buque Marcus G. Langseth, los investigadores emitieron ondas sonoras hacia el fondo marino y registraron sus ecos mediante una línea de instrumentos de 15 kilómetros.
La reflexión sísmica permite reconstruir discontinuidades y fallas ocultas a partir del recorrido de las ondas. El experimento estuvo dirigido por Suzanne Carbotte, del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia, con participación de Anne Bécel. Las imágenes se contrastaron con la distribución regional de terremotos.
Esta combinación ayuda a distinguir sectores que conservan conexiones mecánicas de otros que muestran señales de separación. La observación del subsuelo complementa investigaciones sobre sismómetros de fondo oceánico y alerta temprana de terremotos, aunque obtener imágenes de una placa y emitir una alerta son aplicaciones diferentes.
Las fallas permiten que unos segmentos se separen y otros continúen hundiéndose
Los autores proponen un mecanismo de terminación segmentada de la subducción. Las fallas transformantes, asociadas al desplazamiento lateral entre bloques, actúan como límites que facilitan la formación y separación de microplacas. La desconexión de un segmento puede reducir su hundimiento mientras la placa vecina continúa descendiendo.
El modelo ofrece una explicación para restos de antiguas placas y límites tectónicos abandonados. Su importancia reside en reconstruir cómo se reorganiza una zona de subducción, sin suponer que todo el sistema se detiene simultáneamente.
El desgarro no elimina el peligro sísmico de Cascadia
Alexander Lewis Peace, profesor de la Universidad McMaster, explicó en un análisis publicado en abril de 2026 que interpretar el hallazgo como un cierre general de Cascadia va más allá de lo demostrado. La fragmentación modifica la geometría del sistema, pero la subducción puede continuar a ambos lados del desgarro.
El riesgo depende de cómo se acumula y libera la deformación en los límites entre placas y en las fallas asociadas. Las investigaciones sobre fricción entre rocas y mecánica de los terremotos aportan otra escala de análisis para comprender esos procesos.
Una cuestión pendiente es determinar si estas discontinuidades pueden detener una ruptura sísmica, modificar su recorrido o permitir que avance hacia segmentos vecinos. Las instituciones participantes subrayan que el descubrimiento no cambia de manera significativa la evaluación del peligro en escalas humanas: Cascadia conserva capacidad para generar grandes terremotos y tsunamis.
Fuentes referenciales:
Science Advances: Slab tearing and segmented subduction termination driven by transform tectonics
Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, Universidad de Columbia: imágenes sísmicas y fragmentación de Cascadia
Universidad Estatal de Luisiana: investigación dirigida por Brandon Shuck
Universidad McMaster: análisis de Alexander Lewis Peace sobre el alcance del hallazgo




