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23 de octubre de 2026

🌍 Panorama Planetario

Estado general del sistema Tierra | Evaluación científica

Resumen ejecutivo

El sistema climático terrestre continúa condicionado por la acumulación de gases de efecto invernadero, el almacenamiento de calor en los océanos y los cambios progresivos en la criosfera. Estas fuerzas actúan simultáneamente y modifican las condiciones en las que se desarrollan sequías, precipitaciones intensas, incendios y otros extremos.

La lectura planetaria exige distinguir las tendencias climáticas de largo plazo de las fluctuaciones meteorológicas de cada jornada. Un episodio frío, una lluvia intensa o una recuperación temporal de las reservas hídricas no modifican por sí solos la trayectoria climática global.

TEMPERATURA GLOBAL

🌡️ Calentamiento persistente

La temperatura media mundial mantiene una tendencia ascendente a escala de décadas. La intensidad del calentamiento no es uniforme: la superficie continental y las latitudes altas pueden responder de manera diferente al promedio global.

Las anomalías mensuales deben compararse con un período de referencia definido. La magnitud exacta correspondiente a octubre requiere consolidar observaciones y análisis de centros climáticos internacionales.

OCÉANOS

🌊 El gran reservorio térmico

Los océanos absorben la mayor parte del exceso de energía acumulado por el sistema climático. El calentamiento del agua modifica la estratificación, influye en los ecosistemas marinos y contribuye a la expansión térmica relacionada con el aumento del nivel del mar.

Las temperaturas superficiales cambian según las corrientes, la estación y la circulación atmosférica. Una anomalía regional no debe interpretarse automáticamente como una condición uniforme de todos los océanos.

ATMÓSFERA

🫧 CO₂ y balance energético

El dióxido de carbono continúa siendo un indicador central de la alteración de la composición atmosférica. Su concentración presenta un ciclo estacional superpuesto a una tendencia de crecimiento de largo plazo.

Las mediciones de estaciones como Mauna Loa permiten seguir esa evolución. Para publicar una cifra diaria deben comprobarse la fecha, el carácter preliminar del registro y la estación de observación correspondiente.

CRIOSFERA

🧊 Hielo polar bajo vigilancia

El hielo marino del Ártico atraviesa su fase estacional de crecimiento otoñal, mientras que la Antártida evoluciona después de su máximo invernal austral.

La extensión del hielo marino no equivale a su volumen ni a la masa de los glaciares continentales. Son indicadores diferentes que requieren series de observación independientes para evaluar sus cambios.

INCENDIOS

🔥 Combustible y condiciones atmosféricas

El riesgo de incendios depende de la humedad de la vegetación, las temperaturas, el viento y las fuentes de ignición. Las temporadas críticas varían entre hemisferios y ecosistemas.

Los satélites identifican anomalías térmicas y superficies quemadas, pero no toda señal térmica representa necesariamente un incendio forestal. La interpretación requiere validación con información territorial.

SEQUÍAS

🏜️ Déficits de agua acumulativos

La sequía meteorológica se relaciona con la escasez prolongada de precipitaciones, mientras que la agrícola y la hidrológica afectan respectivamente al suelo, los cultivos, los ríos y los embalses.

La recuperación puede ocurrir a velocidades diferentes. Una tormenta intensa no garantiza la recarga de acuíferos ni la normalización de los caudales después de períodos prolongados de déficit hídrico.

FENÓMENOS EXTREMOS

⛈️ Tormentas y lluvias intensas

Una atmósfera más cálida puede contener mayor cantidad de vapor de agua, lo que favorece precipitaciones intensas cuando existen condiciones dinámicas adecuadas.

La formación y trayectoria de tormentas dependen también de la circulación atmosférica, la temperatura oceánica, la cizalladura del viento y otros factores regionales. El riesgo efectivo requiere pronósticos y alertas oficiales.

SEÑAL PLANETARIA

📡 Cambios simultáneos e interconectados

La interacción entre atmósfera, océanos, hielo, vegetación y superficie continental constituye una señal fundamental del funcionamiento planetario.

El calentamiento oceánico puede modificar la disponibilidad de humedad, mientras que las transformaciones de la vegetación alteran los intercambios de agua y energía con la atmósfera. Comprender esas conexiones es esencial para interpretar riesgos ambientales combinados.

PERSPECTIVA | 23 OCTUBRE–6 NOVIEMBRE

🧭 Horizonte de los próximos 7–14 días

En este horizonte, la vigilancia debe centrarse en la evolución de los patrones de circulación atmosférica, las anomalías de precipitación, la humedad del suelo y las condiciones que favorecen fenómenos meteorológicos extremos.

Los pronósticos subestacionales permiten identificar probabilidades de condiciones más cálidas, frías, húmedas o secas respecto de lo habitual. Sin embargo, su incertidumbre aumenta conforme se amplía el plazo de predicción.

Las perspectivas probabilísticas no deben confundirse con alertas inmediatas. Las decisiones operativas deben apoyarse en los servicios meteorológicos oficiales, especialmente cuando existan riesgos para la población, infraestructuras o recursos naturales.

Fuentes de seguimiento: Copernicus C3S, NOAA GML, NSIDC y OMM.

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23 de octubre de 2026

🌱 Tendencias de la Tierra

Transformaciones ambientales | Perspectiva estratégica

Resumen ejecutivo

La gestión ambiental está evolucionando desde intervenciones aisladas hacia programas que consideran ecosistemas completos, conectividad ecológica y beneficios sociales. Restaurar un bosque, proteger un río o recuperar un humedal exige comprender las relaciones entre especies, suelos, agua y actividades humanas.

Las principales tendencias incluyen el seguimiento de resultados mediante indicadores medibles, la incorporación de comunidades locales y el uso de herramientas geoespaciales para evaluar intervenciones durante períodos prolongados. La calidad de la ejecución resulta tan importante como los compromisos anunciados.

01 | RESTAURACIÓN ECOLÓGICA

🌿 Recuperar funciones, no solo paisajes

La restauración ecológica se orienta progresivamente hacia la recuperación de procesos naturales: infiltración del agua, formación del suelo, regeneración vegetal y relaciones entre organismos.

La selección de especies debe responder a las condiciones locales. En zonas degradadas, recuperar la vegetación original puede requerir primero controlar la erosión, reducir presiones humanas y restablecer las condiciones del suelo.

El éxito debe evaluarse durante varios años mediante supervivencia, diversidad biológica y funcionamiento del ecosistema, no únicamente por la superficie intervenida.

02 | REFORESTACIÓN

🌳 Diversidad y regeneración natural

Los programas forestales están incorporando una evaluación más cuidadosa de la composición de especies, la procedencia de las semillas y la resistencia frente a sequías y plagas.

La regeneración natural asistida puede ser adecuada donde todavía existen semillas, árboles remanentes y capacidad de recuperación. En otros lugares, la plantación activa resulta necesaria.

Una reforestación eficaz evita sustituir ecosistemas abiertos naturales por plantaciones y considera la disponibilidad de agua, la biodiversidad y los usos tradicionales del territorio.

03 | BIODIVERSIDAD

🦋 Medir poblaciones y conectividad

La conservación de la biodiversidad requiere información sobre poblaciones, hábitats y presiones acumuladas. El número de áreas protegidas no basta para determinar si las especies mantienen poblaciones viables.

Los corredores ecológicos pueden facilitar desplazamientos y procesos de dispersión, aunque su eficacia depende de la especie, la calidad del hábitat y la configuración del paisaje.

El seguimiento mediante cámaras, sensores acústicos y análisis genéticos complementa el trabajo de campo tradicional y permite detectar cambios que antes resultaban difíciles de observar.

04 | RECURSOS HÍDRICOS

💧 Gestión integrada de cuencas

La planificación hídrica está ampliando su enfoque desde las infraestructuras de suministro hacia la conservación de las cuencas que producen, almacenan y regulan el agua.

La protección de cabeceras, la recuperación de llanuras de inundación y la reducción de pérdidas en redes urbanas son estrategias complementarias.

Las soluciones deben considerar la disponibilidad estacional, la calidad del agua, la demanda agrícola e industrial y las necesidades de los ecosistemas. La seguridad hídrica depende tanto de la gestión como de las precipitaciones.

05 | CALIDAD DEL AIRE

🌬️ Monitoreo de exposición real

Las redes de calidad del aire combinan estaciones de referencia, sensores complementarios y observaciones satelitales para estudiar contaminantes como las partículas finas y el dióxido de nitrógeno.

La tendencia metodológica consiste en relacionar las concentraciones ambientales con la exposición efectiva de la población, considerando movilidad, características urbanas y desigualdades territoriales.

Los sensores de bajo costo pueden ampliar la cobertura espacial, pero requieren calibración y controles de calidad para evitar interpretaciones equivocadas.

06 | ADAPTACIÓN CLIMÁTICA

🏙️ Infraestructuras preparadas

La adaptación climática está ganando importancia en el diseño urbano, la planificación de carreteras, los sistemas de drenaje y la protección de servicios esenciales.

La infraestructura verde, las superficies permeables y los espacios de sombra pueden reducir determinados riesgos, aunque su efectividad depende del clima local y del mantenimiento.

Los proyectos más sólidos evalúan distintos escenarios futuros y consideran simultáneamente el costo de construcción, la operación, la exposición de la población y las consecuencias de posibles fallos.

07 | ENERGÍA LIMPIA

⚡ Integración territorial y ambiental

La expansión de las energías renovables plantea nuevos desafíos de planificación del territorio, almacenamiento y gestión de redes eléctricas.

Los proyectos solares y eólicos requieren evaluaciones sobre hábitats, rutas migratorias, materiales y efectos acumulativos. Una tecnología de bajas emisiones también debe minimizar sus impactos locales.

La combinación de generación diversificada, flexibilidad de la demanda, almacenamiento y eficiencia energética puede facilitar una transición con mayor fiabilidad del suministro.

08 | CONSERVACIÓN DE ECOSISTEMAS

🐚 Protección conectada de hábitats

La conservación se orienta cada vez más hacia redes de espacios funcionalmente conectados, tanto terrestres como marinos.

En el mar, proteger una zona exige considerar las corrientes, los ciclos reproductivos y las actividades pesqueras. En tierra, la fragmentación por infraestructuras puede aislar poblaciones incluso cuando existen reservas naturales.

La gestión efectiva requiere vigilancia, participación local, financiación estable y mecanismos para comprobar que las presiones realmente disminuyen.

09 | ECONOMÍA AMBIENTAL

📊 Del gasto a los resultados

La financiación ambiental está prestando mayor atención a la medición de impactos y a la permanencia de los beneficios.

Los instrumentos económicos pueden incentivar la reducción de emisiones, la conservación de cuencas y la recuperación de ecosistemas, pero requieren reglas transparentes y sistemas de verificación.

Un proyecto no debe valorarse solamente por los recursos movilizados: también importan los resultados adicionales, los posibles efectos negativos y la distribución de beneficios entre las comunidades involucradas.

10 | TENDENCIA DESTACADA DE OCTUBRE

🌐 Evaluar la implementación de la conservación

Octubre de 2026 sitúa la evaluación de los compromisos de biodiversidad en el centro del debate internacional. El desafío consiste en pasar de las metas de protección y restauración a resultados verificables sobre el terreno.

Los indicadores de superficie protegida deben complementarse con mediciones de integridad ecológica, reducción de amenazas, recuperación de especies y participación de comunidades.

La capacidad de comparar resultados entre países, sin ignorar sus diferencias ecológicas y económicas, será determinante para mejorar la eficacia de las políticas.

Referencia institucional: Convenio sobre la Diversidad Biológica .

Están apareciendo ‘puntos calientes’ de olas de calor inexplicables en todo el mundo

Regiones en las que las olas de calor observadas superan las tendencias de los modelos climáticos. Las áreas enmarcadas con los colores rojos más oscuros son las más extremas; los rojos y naranjas menos intensos superan los modelos, pero no por tanto. Los amarillos coinciden aproximadamente con los modelos, mientras que los verdes y azules están por debajo de lo que los modelos proyectarían. Crédito: Adaptado de Kornhuber et al., PNAS 2024

El año más cálido registrado en la Tierra fue 2023, con una temperatura 2,12 °F superior a la media del siglo XX, lo que superó el récord anterior establecido en 2016.


por la Escuela de Clima de Columbia


Hasta ahora, las 10 temperaturas medias anuales más altas se han producido en la última década. Y, con el verano más caluroso y el día más caluroso, 2024 va camino de establecer otro récord.

Puede que todo esto no sea una novedad para todo el mundo, pero en medio de esta marcha ascendente de las temperaturas medias está surgiendo un fenómeno nuevo y sorprendente: distintas regiones están sufriendo repetidas olas de calor que son tan extremas que van mucho más allá de lo que cualquier modelo de calentamiento global puede predecir o explicar.

Un nuevo estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias ofrece el primer mapa mundial de dichas regiones, que aparecen en todos los continentes, excepto en la Antártida, como manchas gigantes y furiosas en la piel. En los últimos años, estas olas de calor han matado a decenas de miles de personas, han marchitado cultivos y bosques y han provocado incendios forestales devastadores.

«Los amplios e inesperados márgenes por los cuales los recientes fenómenos extremos a escala regional han roto récords anteriores han planteado interrogantes sobre el grado en que los modelos climáticos pueden proporcionar estimaciones adecuadas de las relaciones entre los cambios de temperatura media global y los riesgos climáticos regionales», señala el estudio.

«Se trata de tendencias extremas que son el resultado de interacciones físicas que tal vez no comprendamos del todo», dijo el autor principal Kai Kornhuber, científico adjunto del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty de la Escuela de Clima de Columbia. «Estas regiones se convierten en invernaderos temporales». Kornhuber también es investigador principal en el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados en Austria.

El estudio analiza las olas de calor de los últimos 65 años e identifica áreas en las que el calor extremo se está acelerando considerablemente más rápido que las temperaturas más moderadas. Esto suele dar como resultado temperaturas máximas que se han superado repetidamente en cantidades enormes, a veces asombrosas.

Por ejemplo, una ola de nueve días que azotó el noroeste del Pacífico de Estados Unidos y el suroeste de Canadá en junio de 2021 rompió récords diarios en algunas localidades con 30 °C (54 °F). Esto incluyó la temperatura más alta jamás registrada en Canadá, 121,3 °F, en Lytton, Columbia Británica. La ciudad se quemó hasta los cimientos al día siguiente en un incendio forestal provocado en gran parte por la desecación de la vegetación en el calor extraordinario. En los estados de Oregón y Washington, cientos de personas murieron por insolación y otros problemas de salud.

Estas olas de calor extremas han afectado principalmente a los últimos cinco años, aunque algunas ocurrieron a principios de la década de 2000 o antes. Las regiones más afectadas incluyen la populosa China central, Japón, Corea, la península Arábiga, el este de Australia y algunas partes de África.

También aparecen los Territorios del Noroeste de Canadá y sus islas del Alto Ártico, el norte de Groenlandia, el extremo sur de Sudamérica y algunas zonas dispersas de Siberia. En el mapa aparecen zonas de Texas y Nuevo México, aunque no están en el extremo más extremo.

Están apareciendo 'puntos calientes' de olas de calor inexplicables en todo el mundo
Los investigadores han identificado meandros en la corriente en chorro del hemisferio norte que pueden absorber aire caliente del sur y provocar olas de calor masivas en amplias regiones de América del Norte y Eurasia. Esta imagen proviene de un estudio de 2020. Crédito: Kornhuber et al., Nature Climate Change , 2020

Según el informe, la señal más intensa y consistente proviene del noroeste de Europa, donde secuencias de olas de calor contribuyeron a unas 60.000 muertes en 2022 y 47.000 muertes en 2023. Estas ocurrieron en Alemania, Francia, el Reino Unido, los Países Bajos y otros países.

En los últimos años, los días más calurosos del año están aumentando a un ritmo dos veces más rápido que las temperaturas medias del verano. La región es especialmente vulnerable en parte porque, a diferencia de lugares como Estados Unidos, poca gente tiene aire acondicionado, ya que tradicionalmente casi nunca lo necesitaba. Los brotes han continuado; tan recientemente como en septiembre, se establecieron nuevos récords de temperatura máxima en Austria, Francia, Hungría, Eslovenia, Noruega y Suecia.

Los investigadores denominan a estas tendencias estadísticas «ensanchamiento de cola», es decir, la ocurrencia anómala de temperaturas en el extremo superior, o más allá, de lo que cabría esperar con simples cambios ascendentes en las temperaturas medias de verano. Pero el fenómeno no ocurre en todas partes; el estudio muestra que las temperaturas máximas en muchas otras regiones son en realidad inferiores a lo que los modelos predecirían.

Entre ellas se encuentran amplias zonas del centro-norte de Estados Unidos y el centro-sur de Canadá, partes interiores de Sudamérica, gran parte de Siberia, el norte de África y el norte de Australia. El calor también está aumentando en estas regiones, pero los extremos están aumentando a una velocidad similar o menor a la que sugerirían los cambios en el promedio.

En muchos casos, el aumento de las temperaturas generales hace que las olas de calor sean más probables, pero las causas de los brotes de calor extremo no están del todo claras. En Europa y Rusia, un estudio anterior dirigido por Kornhuber atribuyó las olas de calor y las sequías a las oscilaciones de la corriente en chorro, un río de aire de rápido movimiento que gira continuamente alrededor del hemisferio norte.

La corriente en chorro, limitada por temperaturas históricamente gélidas en el extremo norte y por otras mucho más cálidas más al sur, generalmente se limita a una franja estrecha. Pero el Ártico se está calentando en promedio mucho más rápido que la mayoría de las otras partes de la Tierra, y esto parece estar desestabilizando la corriente en chorro, provocando que se desarrollen las llamadas ondas de Rossby, que absorben aire caliente del sur y lo depositan en regiones templadas que normalmente no sufren calor extremo durante días o semanas.

Esta es solo una hipótesis y no parece explicar todos los extremos. Un estudio de la fatal ola de calor de 2021 en el noroeste del Pacífico y el suroeste de Canadá dirigido por el estudiante de posgrado de Lamont-Doherty Samuel Bartusek (también coautor del último artículo) identificó una confluencia de factores. Algunos parecían estar relacionados con el cambio climático a largo plazo, otros con el azar.

El estudio identificó una alteración en la corriente en chorro similar a las ondas de Rossby que se cree que afectan a Europa y Rusia. También descubrió que décadas de temperaturas en lento aumento habían ido secando la vegetación regional, de modo que cuando llegaba un período de calor, las plantas tenían menos reservas de agua para evaporarse en el aire, un proceso que ayuda a moderar el calor.

Un tercer factor: una serie de ondas atmosféricas de menor escala que recogieron el calor de la superficie del océano Pacífico y lo transportaron hacia el este, a tierra firme. Al igual que en Europa, pocas personas en esta región tienen aire acondicionado, porque por lo general no es necesario, y esto probablemente aumentó el número de muertos.

La ola de calor «fue tan extrema que resulta tentador calificarla de ‘cisne negro’, algo que no se puede predecir», afirmó Bartusek. «Pero hay un límite entre lo totalmente impredecible, lo plausible y lo totalmente esperado que es difícil de categorizar. Yo lo llamaría más bien un cisne gris».

Aunque Estados Unidos, un país rico, está mejor preparado que muchos otros lugares, el calor excesivo mata a más personas que todas las demás causas climáticas combinadas, incluidos huracanes, tornados e inundaciones. Según un estudio publicado en agosto pasado, la tasa de mortalidad anual se ha más que duplicado desde 1999, con 2.325 muertes relacionadas con el calor en 2023. Esto ha llevado recientemente a pedir que se les dé un nombre a las olas de calor, de manera similar a los huracanes, para aumentar la conciencia pública y motivar a los gobiernos a prepararse.

«Debido a su naturaleza sin precedentes, estas olas de calor suelen estar vinculadas a impactos muy graves para la salud y pueden ser desastrosas para la agricultura, la vegetación y la infraestructura», dijo Kornhuber. «No estamos preparados para ellas y es posible que no podamos adaptarnos con la suficiente rapidez».

El estudio también fue coescrito por Richard Seager y Mingfang Ting del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, y HJ Schellnhuber del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados.

Más información: Kai Kornhuber et al., Global emerging of regional heatwave hotspots outpaces climate model simulations, Actas de la Academia Nacional de Ciencias (2024). DOI: 10.1073/pnas.2411258121