La capital de Japón superó el 29 de septiembre la marca de 2019 y acumulaba 629 milímetros desde comienzos del mes, según la Agencia Meteorológica de Japón.
Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Karem Díaz S.
Tokio, Japón, alcanzó el 29 de septiembre de 2026 una secuencia de 34 días consecutivos con lluvia, la más larga de su registro, según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). La racha superó los 33 días registrados entre el 27 de junio y el 29 de julio de 2019.
La duración de la secuencia coincidió con un elevado volumen de precipitación: hasta el 28 de septiembre, el centro de Tokio había recibido 629 milímetros desde comienzos del mes, cerca de tres veces el nivel habitual. El dato corresponde a ese corte temporal y no al balance definitivo de septiembre.
Días con lluvia no significa precipitación ininterrumpida
El récord cuenta jornadas consecutivas en las que se observó lluvia. No significa que haya llovido durante todas las horas de esos 34 días ni que cada jornada haya tenido la misma intensidad.
Los registros diarios de la JMA muestran diferencias importantes. El 6 de septiembre se midieron 96,5 milímetros; el día 20, 103,5 milímetros; y el 21, 156 milímetros. Otras jornadas presentaron cantidades mucho menores, mientras algunas registraron horas de sol.
La persistencia, el volumen acumulado y la intensidad son indicadores distintos. Para interpretar el episodio es necesario considerar los tres, especialmente en una región que también ha afrontado lluvias extremas y alertas de emergencia en Chiba, al este de Tokio.
Frentes de otoño permanecieron más tiempo de lo habitual
Masayuki Kyoda, funcionario de la JMA, explicó que los frentes de lluvia otoñales estaban permaneciendo más tiempo de lo normal. También señaló la persistencia de un sistema de altas presiones sobre el Pacífico y una influencia parcial de El Niño en la configuración meteorológica del mes.
El contexto de El Niño y sus efectos desiguales sobre las precipitaciones ayuda a entender por qué las alteraciones atmosféricas pueden favorecer lluvias en unas regiones y condiciones secas en otras. Sin embargo, esa influencia general no permite atribuir automáticamente cada récord local al fenómeno.
El récord diario y el acumulado mensual miden extremos diferentes
La marca de jornadas consecutivas ya había sido superada cuando se anunció el balance del 29 de septiembre. El acumulado mensual, en cambio, todavía se encontraba por debajo del récord de septiembre citado por la JMA: 670,9 milímetros, establecido en 1958.
Los 629 milímetros registrados hasta el día 28 quedaban a 41,9 milímetros de esa referencia. La comparación muestra que una secuencia excepcionalmente larga puede acercarse a un máximo de volumen sin que ambos récords se alcancen necesariamente al mismo tiempo.
La atribución al cambio climático requiere un análisis específico
Kyoda indicó que no era posible vincular directamente esta racha con el cambio climático. Esa cautela distingue el diagnóstico de un episodio concreto de las tendencias de largo plazo estudiadas por los organismos meteorológicos.
Las investigaciones sobre circulación atmosférica y explicaciones de los eventos extremos muestran la importancia de comprobar los mecanismos propuestos. En Tokio, el récord documenta una persistencia extraordinaria de días con lluvia; determinar cuánto contribuyó cada factor exige estudiar la circulación regional y la evolución de las precipitaciones.
Fuentes referenciales:
AFP: información del 29 de septiembre de 2026 sobre el récord de lluvia de Tokio, publicada en Phys.org
Agencia Meteorológica de Japón: observaciones diarias de Tokio en septiembre de 2026




