Un estudio publicado en Science revela que procesos de subducción ocurridos cerca de Japón pudieron acelerar la separación de Baja California del territorio continental mexicano hace millones de años.
Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Eduardo Schmitz
La formación del golfo de California, uno de los procesos geológicos más importantes del noroeste de México, pudo haber recibido un impulso decisivo desde el otro extremo del océano Pacífico. Una investigación internacional publicada el 29 de octubre de 2026 en la revista científica Science plantea que fuerzas tectónicas originadas a más de 9.000 kilómetros contribuyeron a acelerar la separación de la península de Baja California del territorio continental mexicano.
El estudio, encabezado por investigadores de la Universidad de Texas en Austin, junto con especialistas de la Academia Checa de Ciencias, el Centro Helmholtz de Geociencias y la Universidad Roma Tre, muestra que los movimientos de las placas tectónicas pueden producir consecuencias geológicas mucho más allá de las regiones donde se originan.
Los científicos identificaron un mecanismo relacionado con la interacción de dos zonas de subducción en el Pacífico occidental, cerca de Japón. Mediante simulaciones tridimensionales, comprobaron que esa configuración pudo incrementar las fuerzas de extensión que actuaban sobre la región de Baja California y favorecer la apertura del golfo.
Una conexión geológica entre Japón y México
Hace aproximadamente 12 millones de años, la península de Baja California comenzó a separarse del territorio continental mexicano mediante un proceso de extensión y fracturación de la corteza terrestre. Ese movimiento dio origen al golfo de California, una cuenca marina cuya evolución está estrechamente vinculada con la dinámica de las placas del Pacífico y Norteamérica.
Hasta ahora, las explicaciones de este proceso se habían concentrado principalmente en las condiciones tectónicas regionales y en las zonas de debilidad de la litosfera que facilitaron la separación continental.
La nueva investigación añade un componente de escala planetaria: los movimientos de placas situadas en el Pacífico occidental también pudieron influir sobre la velocidad y evolución de aquella ruptura.
El mecanismo propuesto está relacionado con la subducción, un proceso mediante el cual una placa tectónica se introduce debajo de otra y desciende hacia el interior terrestre.
La importancia de estos movimientos puede apreciarse también en investigaciones sobre la fragmentación de placas oceánicas bajo el Pacífico canadiense, donde las imágenes sísmicas han permitido estudiar cómo las estructuras tectónicas se deforman y separan progresivamente.
El papel de una doble zona de subducción
Los investigadores plantean que, en el Pacífico occidental, una configuración tectónica inicialmente dominada por una zona de subducción evolucionó hasta incorporar una segunda. La interacción entre ambas modificó la distribución de fuerzas que actuaban sobre las placas conectadas a ese sistema.
Este fenómeno, denominado doble subducción, puede generar efectos mecánicos que se transmiten a través de extensas regiones de la litosfera.
Según Xiang He, investigador de la Escuela Jackson de Geociencias de la Universidad de Texas en Austin y participante en el estudio, las simulaciones mostraron un aumento particularmente claro de los esfuerzos de extensión cerca de Baja California, pese a la enorme distancia respecto de las zonas de subducción del Pacífico occidental.
El resultado fue especialmente significativo porque otras regiones incluidas en los modelos no presentaron modificaciones comparables en sus condiciones de esfuerzo tectónico.
Los científicos interpretan esta diferencia como una señal de que la geometría de las placas y la transmisión de fuerzas a escala global desempeñaron un papel importante en la evolución geológica del noroeste mexicano.
Simulaciones tridimensionales para reconstruir el pasado
Para investigar esta conexión, el equipo desarrolló modelos físicos tridimensionales utilizando ASPECT, un programa científico de código abierto diseñado para simular procesos geodinámicos.
Los investigadores incorporaron información sobre la geometría de las placas que se hunden en el manto, las anomalías presentes en el interior terrestre y las características estructurales de la litosfera.
Con estos datos calcularon el flujo del manto, las velocidades de desplazamiento de las placas y la distribución de esfuerzos mecánicos sobre la superficie rígida del planeta.
Posteriormente compararon dos escenarios: uno con una sola zona de subducción y otro con dos sistemas de subducción interactuando simultáneamente.
Las diferencias permitieron identificar cuánto podía cambiar el comportamiento de las placas cuando se incorporaba una segunda fuente de tracción tectónica.
El análisis se relaciona con una cuestión fundamental de las ciencias de la Tierra: hasta qué punto las placas se comportan como estructuras rígidas o pueden transmitir y redistribuir deformaciones a grandes distancias. En este contexto, las observaciones satelitales sobre la deformación tectónica del Tíbet también han aportado evidencias de comportamientos más complejos de la litosfera.
Una aceleración de decenas de millones de años
Uno de los resultados más destacados del estudio es la magnitud del efecto temporal estimado.
Los investigadores consideran que la doble subducción del Pacífico occidental pudo adelantar la evolución del proceso de apertura del golfo de California en aproximadamente entre 30 y 80 millones de años respecto de un escenario modelado sin esa influencia adicional.
Esta estimación no significa que el golfo tardara ese tiempo en formarse. Representa la diferencia calculada entre escenarios tectónicos simulados y muestra la importancia potencial de las fuerzas externas sobre la evolución de una región continental.
Thorsten Becker, profesor de la Universidad de Texas en Austin y coautor de la investigación, explicó que la presencia de dos placas en subducción no implica necesariamente duplicar la velocidad de desplazamiento de otra placa conectada al sistema.
En las simulaciones realizadas, la configuración de doble subducción produjo un movimiento aproximadamente 1,7 veces mayor que el obtenido en el escenario de referencia.
El resultado indica que la respuesta de las placas depende de la interacción entre las fuerzas tectónicas, la geometría del sistema y las propiedades mecánicas de la litosfera.
Las fuerzas globales también pueden modificar los riesgos geológicos
La investigación tiene implicaciones que van más allá de la reconstrucción del origen del golfo de California.
Comprender cómo se transmiten las fuerzas tectónicas a través de grandes distancias puede contribuir a mejorar los modelos utilizados para estudiar la evolución de fallas, zonas de subducción y regiones sometidas a extensión continental.
La importancia de caracterizar correctamente estas estructuras también se observa en estudios sobre la generación de grandes terremotos en fallas de bajo ángulo, donde las condiciones geométricas y mecánicas de las placas influyen sobre el comportamiento de las rupturas sísmicas.
Los autores del nuevo trabajo destacan que los sistemas tectónicos no deben interpretarse únicamente como conjuntos de procesos locales. Las modificaciones en una región pueden alterar las fuerzas que actúan sobre otras partes del planeta.
Esto no significa que el estudio permita predecir terremotos concretos ni que sus resultados indiquen un aumento inmediato del peligro sísmico en Baja California. Su contribución principal consiste en mejorar la comprensión física de los mecanismos que gobiernan la evolución de los límites entre placas.
África oriental como ejemplo de una ruptura continental activa
Los investigadores identifican al sistema de rift de África oriental como una región donde las nuevas herramientas de modelización podrían resultar especialmente útiles.
En esa parte del continente africano, la corteza terrestre experimenta un proceso prolongado de extensión que está acompañado por actividad sísmica y volcánica.
La separación continental se desarrolla durante escalas de tiempo geológicas y responde a una combinación de condiciones internas y fuerzas tectónicas.
El modelo elaborado para estudiar el golfo de California plantea la posibilidad de evaluar si cambios en las fuerzas transmitidas desde regiones distantes pueden modificar la evolución de otros sistemas de ruptura continental.
La comparación también permite distinguir entre los procesos de apertura de continentes y los mecanismos de subducción, que representan movimientos tectónicos diferentes, aunque conectados dentro de la dinámica global del planeta.
Una nueva perspectiva sobre la evolución de las placas tectónicas
El estudio amplía la interpretación tradicional de la formación de cuencas oceánicas y de la fragmentación continental al incorporar interacciones entre sistemas tectónicos separados por miles de kilómetros.
Los autores consideran que las simulaciones geodinámicas de alta resolución y el uso de supercomputadoras permitirán estudiar con mayor precisión cómo las fuerzas globales afectan regiones geológicas concretas.
Esta aproximación resulta relevante para investigar tanto los procesos antiguos de formación de océanos como la evolución actual de los márgenes de placas.
El trabajo, titulado Western Pacific double subduction drives Gulf of California rifting, fue publicado en Science y está firmado por Guido M. Gianni y colaboradores.
Sus resultados respaldan la hipótesis de que la apertura del golfo de California no dependió exclusivamente de las condiciones geológicas locales, sino que pudo acelerarse mediante fuerzas tectónicas transmitidas desde el Pacífico occidental, evidenciando la profunda interconexión mecánica de las placas que forman la superficie terrestre.
Fuentes referenciales:
Science — Western Pacific double subduction drives Gulf of California rifting
Universidad de Texas en Austin — Investigación sobre la apertura del golfo de California




