El sistema alcanzó la categoría 1 cerca de la Isla Grande, con lluvias torrenciales, vientos dañinos y fuerte oleaje en un océano afectado por un episodio cálido en intensificación
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Valentina Ríos
Lala se convirtió este sábado 15 de agosto en un huracán de categoría 1 mientras avanzaba hacia la Isla Grande de Hawái, donde las bandas exteriores comenzaron a producir lluvias intensas y fuertes ráfagas. El ciclón amenaza con inundaciones repentinas, deslizamientos, daños por viento y condiciones marítimas peligrosas.
La Agencia de Manejo de Emergencias de Hawái informó que, a las 10:00 de la mañana, hora local, el centro del sistema se encontraba aproximadamente a 121 kilómetros al sur-sureste de South Point. La trayectoria prevista situaba al núcleo cerca o sobre el extremo meridional de la isla durante la jornada.
Lala concentra sus mayores amenazas en la Isla Grande
Las autoridades advirtieron que los vientos dañinos podían aproximarse a 121 kilómetros por hora, con ráfagas superiores en las laderas y elevaciones expuestas. Árboles derribados, cortes eléctricos, bloqueos de carreteras y daños en estructuras vulnerables figuraban entre los principales riesgos.
La lluvia constituía una amenaza aún mayor. Los pronósticos anticiparon acumulaciones generales de entre 254 y 508 milímetros en la Isla Grande, con cantidades localizadas que podían alcanzar aproximadamente 635 milímetros. El relieve volcánico favorece ascensos rápidos del aire húmedo y puede concentrar las precipitaciones en determinadas laderas.
La saturación del terreno aumenta el peligro de crecidas súbitas, desprendimientos y corrientes de lodo. Estos efectos pueden extenderse fuera de la trayectoria exacta del centro, una limitación que también debe considerarse al interpretar el cono de pronóstico de los huracanes.
El fuerte oleaje afecta las costas orientales y meridionales
Lala generó un oleaje cercano a seis metros en sectores expuestos de Hawái, acompañado por una marejada ciclónica de hasta 0,9 metros. Las olas persistentes pueden causar erosión, daños en playas e inundaciones en comunidades costeras de baja elevación.
Las autoridades recomendaron mantenerse lejos de playas, acantilados, puertos y desembocaduras. Las corrientes de resaca y las olas repentinas pueden arrastrar a personas incluso antes de que el centro del ciclón alcance su punto de máxima aproximación.
La evaluación de estas amenazas requiere combinar trayectoria, viento, batimetría y marejada. Los avances en modelos para anticipar el oleaje durante ciclones tropicales buscan ofrecer una lectura más precisa de los riesgos costeros, aunque continúan dependiendo de datos meteorológicos oportunos.
El Niño favorece una mayor actividad en el Pacífico
La llegada de Lala coincide con el fortalecimiento de El Niño en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Este patrón climático natural se caracteriza por temperaturas superficiales del mar superiores a lo habitual y por cambios en la circulación atmosférica que alteran lluvias, vientos y temperaturas a gran distancia.
El Niño suele aumentar la actividad ciclónica en partes del Pacífico al modificar los vientos y ampliar las áreas con condiciones favorables para la formación de tormentas. En el Atlántico puede producir el efecto contrario al incrementar la cizalladura vertical, capaz de desorganizar algunos sistemas tropicales.
Esta diferencia ya aparece en el pronóstico de huracanes de 2026 condicionado por El Niño: la NOAA anticipó menor actividad en el Atlántico, pero una probabilidad elevada de una temporada más activa en el Pacífico oriental y central.
Investigaciones sobre las transiciones de El Niño y La Niña muestran que sus efectos pueden modificar la frecuencia, intensidad y distribución de los ciclones en cuencas situadas a miles de kilómetros del núcleo de las anomalías oceánicas.
La coincidencia climática no demuestra una causa directa
La presencia de El Niño ofrece un contexto favorable para comprender la actividad del Pacífico, pero no demuestra que este fenómeno haya causado individualmente la formación o trayectoria de Lala. Cada ciclón depende también de la temperatura local del agua, la humedad, la estructura de los vientos y otras condiciones atmosféricas.
El calentamiento provocado por las emisiones humanas puede intensificar algunos impactos porque una atmósfera más cálida retiene mayor cantidad de vapor de agua y los océanos más calientes proporcionan energía adicional. Sin embargo, determinar su influencia sobre una tormenta concreta requiere estudios de atribución específicos.
La relación entre temperaturas oceánicas elevadas y fenómenos meteorológicos intensos tampoco implica que todos los ciclones aumenten de la misma manera. La trayectoria, la velocidad de desplazamiento y la vulnerabilidad territorial siguen siendo decisivas para establecer los daños.
Estado de emergencia y refugios activados en Hawái
El gobernador Josh Green declaró el estado de emergencia para facilitar la movilización de recursos, la limpieza de escombros, la protección de infraestructura y la coordinación entre los condados y las agencias estatales y federales.
La Isla Grande permaneció bajo aviso de huracán, mientras Maui, Molokai y Kahoolawe afrontaron advertencias por tormenta tropical. Aunque la trayectoria mantenía a Lala al sur de otras islas, su amplio campo de viento y precipitaciones podía provocar condiciones peligrosas en todo el archipiélago.
Las agencias de emergencia activaron refugios y solicitaron a la población de la Isla Grande y Maui permanecer en lugares seguros. También recomendaron evitar desplazamientos, disponer de agua, alimentos, medicamentos, radio y baterías, y prepararse para interrupciones prolongadas del servicio eléctrico.
En Oahu y Kauai, la indicación fue completar los preparativos, asegurar objetos exteriores, limpiar canaletas y elevar las pertenencias vulnerables a inundaciones. Los residentes y visitantes deben seguir las alertas locales porque las condiciones pueden cambiar con rapidez y no todos los sectores afrontan el mismo peligro.
Fuentes referenciales:
Phys.org
Centro Nacional de Huracanes
Agencia de Manejo de Emergencias de Hawái
