Desde el 8 de julio de 2011, un Airbus A340-300 con sistema IAGOS recoge datos atmosféricos en vuelos regulares coordinados por el Forschungszentrum Jülich.
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
Un avión de pasajeros de Lufthansa lleva 15 años transportando algo más que viajeros. El Airbus A340-300 con matrícula D-AIGT despegó el 8 de julio de 2011 con un sistema de medición IAGOS instalado a bordo y, desde entonces, recoge datos atmosféricos relevantes para la investigación climática en vuelos comerciales regulares.
La operación está coordinada por el Forschungszentrum Jülich, en Alemania, y forma parte de una infraestructura científica europea que convierte aeronaves comerciales en plataformas de observación de la atmósfera. El objetivo es obtener mediciones continuas en regiones difíciles de cubrir con la misma resolución mediante satélites o campañas puntuales con aviones de investigación.
Qué es IAGOS y por qué viaja en aviones comerciales
IAGOS significa In-service Aircraft for a Global Observing System. El programa utiliza aviones en servicio regular para recopilar datos atmosféricos de manera continua. En la actualidad, diez aeronaves operadas por ocho aerolíneas en el mundo están equipadas con este sistema.
El instrumento se instala de forma permanente debajo de la cabina. El aire exterior entra a los equipos de medición mediante sondas situadas en el fuselaje y, después de cada vuelo, los datos se transmiten automáticamente a la base central de IAGOS, gestionada por el CNRS en Toulouse, Francia.
Una vez validados científicamente, esos registros quedan disponibles para investigadores de todo el mundo. Esta apertura permite alimentar estudios sobre datos atmosféricos, cambio climático, química de la atmósfera y predicción meteorológica.
Observatorios voladores para clima y tiempo
El profesor Andreas Petzold, del Forschungszentrum Jülich y coordinador de IAGOS Alemania, explica que el programa usa aviones comerciales como observatorios voladores. Esta estrategia permite obtener datos de zonas de la atmósfera especialmente importantes para el clima y el tiempo, pero difíciles de registrar con alto detalle solo mediante satélites o aeronaves científicas.
Las series largas de mediciones ayudan a comprender mejor los cambios atmosféricos y a mejorar tanto los modelos climáticos como los pronósticos del tiempo. Este punto es clave porque la calidad de las predicciones depende de observaciones consistentes y comparables durante muchos años.
El seguimiento de la atmósfera exige combinar distintas fuentes de información: satélites, estaciones en superficie, globos, campañas aéreas y sistemas embarcados en rutas comerciales.
Más de tres décadas de colaboración con Lufthansa
El Grupo Lufthansa apoya investigaciones atmosféricas y climáticas desde hace más de 30 años. Antes de IAGOS, el sistema MOZAIC ya operaba en aviones de la compañía y permitió acumular mediciones relevantes para estudiar la composición química del aire.
Hoy, hasta tres aeronaves del Grupo Lufthansa recogen datos atmosféricos cada día. Cerca de 400 organizaciones en el mundo utilizan la información de IAGOS para investigación, modelización climática y predicción meteorológica.
El programa también es un pilar del sistema global de observación basado en aeronaves de la Organización Meteorológica Mundial. Su valor radica en que permite medir directamente variables que influyen en la evolución del clima y en la circulación atmosférica.
Una base abierta sobre ozono y vapor de agua
Desde 1994, los aviones de Lufthansa equipados con sistemas MOZAIC e IAGOS han realizado más de 37.500 vuelos de medición. Ese esfuerzo ha generado una de las bases de datos más completas del mundo sobre ozono atmosférico y vapor de agua.
El ozono y el vapor de agua son componentes relevantes para entender procesos radiativos, transporte de masas de aire, formación de nubes y cambios en la atmósfera superior. Su medición directa aporta información complementaria a la observación desde el espacio.
La experiencia se conecta con otros avances de monitoreo ambiental, como los instrumentos capaces de medir CO₂ y NO₂ desde satélites ambientales o las redes que siguen gases de efecto invernadero en superficie.
Por qué estos datos mejoran los modelos climáticos
Los modelos climáticos necesitan observaciones robustas para representar procesos atmosféricos reales. Las mediciones de IAGOS ayudan a identificar cambios de largo plazo, comparar simulaciones con datos directos y reducir incertidumbres en regiones donde la información histórica era limitada.
Este tipo de registro resulta especialmente útil para evaluar la evolución de la composición atmosférica, la distribución de ozono y vapor de agua, y la interacción entre transporte aéreo, química atmosférica y sistema climático.
La investigación climática depende cada vez más de bases de datos continuas y verificadas. En ese contexto, iniciativas como IAGOS complementan los modelos climáticos de alta resolución y ofrecen una referencia directa para mejorar predicciones futuras.
Fuente(s) referenciales
Phys.org — 15 years of climate research gathered on Lufthansa scheduled flights
