Una investigación realizada en Camboya relaciona la ausencia de servicios de recogida de residuos con mayores concentraciones de microplásticos en el río. El estudio también revela que las crecidas del monzón multiplican la cantidad de partículas transportadas diariamente.
Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Eduardo Schmitz
La contaminación por microplásticos en el río Mekong, uno de los sistemas fluviales más importantes del sudeste asiático, está estrechamente relacionada con la disponibilidad de servicios de recolección de basura en las comunidades situadas a lo largo de sus orillas. Así lo revela una investigación científica desarrollada en Camboya por especialistas del Desert Research Institute (DRI), en Estados Unidos, que identificaron concentraciones significativamente mayores de estas partículas aguas abajo de localidades con una infraestructura deficiente para gestionar los residuos domésticos.
El estudio, publicado el 1 de octubre de 2026 en la revista científica npj Emerging Contaminants y difundido por el DRI el 20 de octubre, aporta nuevas evidencias sobre la relación entre las prácticas de eliminación de basura y la contaminación de los ecosistemas acuáticos.
Los investigadores también descubrieron que las lluvias monzónicas modifican considerablemente la cantidad y composición de los plásticos transportados por el Mekong. Aunque las concentraciones medias de microplásticos por litro de agua fueron relativamente similares entre las estaciones seca y lluviosa, la carga diaria de partículas aumentó aproximadamente diez veces durante el período de mayores caudales.
La investigación fue encabezada por Rachel Kozloski, con la participación de científicos del laboratorio de Microplásticos y Química Ambiental del DRI, la Universidad de Nevada en Reno y colaboradores del proyecto internacional Wonders of the Mekong.
Sus resultados señalan que mejorar los servicios de recogida de residuos en las comunidades ribereñas podría reducir de manera importante la contaminación del agua, especialmente en los sectores rurales donde la basura suele acumularse en espacios abiertos y márgenes fluviales.
El Mekong conecta seis países y sostiene millones de medios de vida
El río Mekong atraviesa o delimita territorios de China, Myanmar, Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam. Su extensa cuenca sostiene una importante diversidad biológica y proporciona recursos esenciales para la pesca, el transporte, la agricultura y el abastecimiento de agua.
En Camboya, el sistema fluvial tiene una importancia particularmente elevada para las comunidades que dependen de los peces y otros recursos acuáticos.
Según los antecedentes citados por los investigadores, aproximadamente el 66 % de los camboyanos depende del Mekong, sus afluentes o sus ramificaciones para actividades relacionadas con la pesca de subsistencia o el empleo.
La contaminación por plásticos representa una presión adicional sobre estos ecosistemas. Los residuos abandonados pueden fragmentarse por la acción de la radiación solar, la abrasión mecánica y otros procesos ambientales, hasta producir partículas microscópicas capaces de desplazarse con las corrientes.
Una vez incorporados al sistema fluvial, los microplásticos pueden permanecer suspendidos, depositarse temporalmente en los sedimentos o continuar su recorrido hacia zonas costeras.
Investigaciones anteriores han demostrado que los microplásticos también se acumulan en estuarios y organismos acuáticos, donde pueden incorporarse a las redes alimentarias.
En el caso del Mekong, los científicos buscaban comprender no solamente cuántas partículas circulaban por el agua, sino también qué condiciones sociales y ambientales podían explicar sus diferencias de concentración.
Los investigadores recorrieron el Mekong durante dos estaciones
Para desarrollar el estudio, el equipo realizó campañas de muestreo en 2022 durante las estaciones seca y lluviosa.
Las muestras se obtuvieron a lo largo del tramo camboyano del Mekong, desde las proximidades de la frontera con Laos hasta las regiones cercanas a Vietnam. También se incluyeron puntos de algunos de sus principales afluentes.
Los científicos seleccionaron lugares situados aguas arriba y aguas abajo de centros poblados para examinar la posible influencia de las actividades humanas.
El procedimiento consistió en recoger agua superficial mediante sistemas de bombeo y filtración capaces de retener partículas de pequeño tamaño.
Posteriormente, los materiales recuperados fueron analizados mediante espectroscopía infrarroja por transformada de Fourier, una técnica que permite identificar la composición química de los fragmentos.
En total, los investigadores identificaron químicamente 15.169 partículas. De ellas, 3.257 correspondían a materiales plásticos, equivalentes aproximadamente al 21 % del conjunto examinado.
El resto estaba formado principalmente por partículas minerales y materia orgánica.
Esta diferenciación fue importante porque no todos los fragmentos microscópicos presentes en el agua son plásticos. Identificar su composición permite evitar que partículas naturales sean clasificadas erróneamente como contaminación sintética.
El equipo también examinó la forma, el tamaño y el tipo de polímero de los microplásticos detectados.
Las comunidades sin recogida de basura presentaron mayores concentraciones
Uno de los resultados centrales fue la relación entre los servicios de gestión de residuos y la cantidad de microplásticos encontrados en el río.
Los investigadores compararon las mediciones ambientales con información sobre disponibilidad de recolección de basura, población, ingresos familiares y condiciones estacionales.
Los modelos estadísticos mostraron una fuerte correlación negativa entre el acceso a servicios de recogida de residuos en las comunidades situadas aguas arriba y las concentraciones de microplásticos detectadas posteriormente.
En términos prácticos, los sectores con menor disponibilidad de recolección de basura tendían a presentar mayores concentraciones de partículas plásticas en el agua.
Los resultados de los modelos indican que incrementos relativamente modestos en el acceso a estos servicios, especialmente en comunidades con cobertura muy limitada, podrían reducir aproximadamente un 50 % las concentraciones superficiales de microplásticos aguas abajo.
Esta cifra corresponde a una estimación estadística basada en las relaciones observadas, no a una reducción comprobada mediante la instalación experimental de nuevos servicios de recogida.
La investigadora Rachel Kozloski destacó que el trabajo permite identificar lugares donde las inversiones en gestión de residuos podrían tener un efecto ambiental especialmente importante.
El estudio también reconoce que el Gobierno camboyano ha desarrollado iniciativas para ampliar los servicios de recolección desde que se realizaron los muestreos de 2022.
Por tanto, los resultados describen las condiciones observadas durante aquella campaña y no constituyen una medición actualizada de todas las comunidades ribereñas en 2026.
La falta de infraestructura favorece la acumulación de residuos en las orillas
La gestión de basura constituye un desafío persistente en diferentes regiones rurales de Camboya.
De acuerdo con los antecedentes recopilados por los autores, en 2018 solamente el 19 % de los municipios del país mantenía contratos con empresas de recolección de residuos.
La cobertura era considerablemente mayor en los principales centros urbanos, mientras que numerosas comunidades rurales dependían de prácticas informales de eliminación.
Entre ellas se encontraban el depósito de basura en espacios abiertos, la acumulación en vertederos no regulados, el enterramiento, la quema y el abandono de residuos cerca de cursos de agua.
Cuando las precipitaciones aumentan y los niveles de los ríos se elevan, los materiales depositados en las márgenes pueden ser arrastrados hacia el sistema fluvial.
Una parte de los residuos llega como objetos relativamente grandes, mientras que otra ya se encuentra fragmentada en partículas de dimensiones microscópicas.
El problema no se limita a los envases o bolsas visibles. Otros productos de consumo cotidiano también pueden convertirse en fuentes de contaminación.
Por ejemplo, se ha comprobado que las toallitas húmedas que contienen polímeros sintéticos pueden liberar fibras plásticas cuando llegan a los cursos de agua y se degradan.
En el Mekong, la investigación apunta a que las condiciones locales de recogida y eliminación de residuos influyen directamente en la exposición del río a estos materiales.
Las lluvias monzónicas multiplicaron el transporte diario de microplásticos
Los científicos también encontraron diferencias importantes entre las estaciones seca y húmeda.
Durante la estación seca, las concentraciones de microplásticos variaron entre 0,4 y 25,1 partículas por litro, con una media de 3,9 partículas por litro.
En la estación lluviosa, los valores oscilaron entre 0,4 y 7,1 partículas por litro, con una media de 3,1 partículas por litro.
La comparación estadística no mostró una diferencia significativa entre las concentraciones totales medias de ambas estaciones.
Sin embargo, la cantidad de agua transportada por el río aumenta considerablemente durante el monzón.
Como resultado, aunque el número de partículas por litro sea parecido, el volumen mucho mayor de agua puede transportar una cantidad total de microplásticos considerablemente superior.
En los ríos estudiados que disponían de datos de caudal, la carga media diaria aumentó aproximadamente un orden de magnitud durante la estación húmeda.
Esto equivale a un incremento cercano a diez veces en la cantidad de partículas transportadas diariamente.
La diferencia demuestra por qué las concentraciones medidas en una muestra de agua no siempre reflejan por sí solas la magnitud total de la contaminación movilizada por un río.
Para estimar el transporte de contaminantes también es necesario considerar el caudal y sus variaciones estacionales.
Los tipos de plástico cambiaron entre la estación seca y la lluviosa
Además de modificar la carga total de partículas, las crecidas monzónicas alteraron la composición de los microplásticos presentes en el agua.
Durante la estación seca se identificó una mayor diversidad de polímeros, con predominio de partículas pequeñas y una proporción elevada de fibras y filamentos.
El grupo más abundante correspondió a diferentes plásticos poco comunes, seguido por materiales como polipropileno, policarbonatos, caucho y polietileno.
En cambio, durante la estación húmeda predominaron tres polímeros asociados con numerosos productos de consumo: polipropileno, tereftalato de polietileno o PET y polietileno.
El polipropileno representó aproximadamente el 39,7 % de los plásticos identificados en las muestras de la estación lluviosa.
El PET alcanzó el 28,8 % y el polietileno el 19,4 %.
Los investigadores también observaron que los fragmentos eran mucho más abundantes durante las lluvias, mientras que las fibras predominaban en la estación seca.
Estos cambios son compatibles con la movilización de residuos domésticos y plásticos de un solo uso durante las crecidas.
Cuando el agua invade áreas donde se acumula basura, puede incorporar materiales que permanecían depositados en las orillas o en otros sectores de la cuenca.
La investigación sugiere que las precipitaciones intensas y el aumento del caudal movilizan partículas de diferentes tamaños y procedencias.
Sin embargo, la composición química de los fragmentos no permite identificar de manera individual el producto del que procedía cada partícula.
Las partículas pequeñas representan un desafío para el monitoreo ambiental
Una característica importante del estudio fue la utilización de métodos capaces de recuperar partículas más pequeñas que las examinadas en numerosas investigaciones anteriores.
Los científicos emplearon filtros de diferentes tamaños y encontraron que aproximadamente el 94,7 % de los fragmentos plásticos identificados había sido retenido en los filtros de menor abertura.
Este resultado demuestra que una parte importante de la contaminación podría quedar fuera de los estudios que utilizan exclusivamente sistemas de muestreo diseñados para capturar partículas relativamente grandes.
Las dimensiones de los microplásticos influyen en su comportamiento ambiental.
Los fragmentos pequeños pueden permanecer suspendidos durante más tiempo, desplazarse con las corrientes y resultar difíciles de separar del agua mediante métodos convencionales.
También pueden ser ingeridos por organismos acuáticos, aunque la presencia de partículas en el ambiente no permite establecer automáticamente el grado de daño biológico.
La persistencia de estos materiales constituye una preocupación adicional porque los ríos no funcionan solamente como canales de transporte.
Investigaciones previas han mostrado que los microplásticos pueden quedar retenidos durante años en los sedimentos fluviales antes de continuar su recorrido hacia los océanos.
Por tanto, una reducción de los vertidos actuales no implica necesariamente la desaparición inmediata de toda la contaminación acumulada anteriormente.
La mejora de los servicios públicos aparece como una medida ambiental prioritaria
Los resultados ofrecen una orientación práctica para las políticas de protección de los ecosistemas fluviales.
En lugar de concentrar todos los esfuerzos en retirar partículas microscópicas una vez que se encuentran dispersas en el agua, los investigadores destacan la importancia de impedir que los residuos lleguen inicialmente al río.
La ampliación de los servicios de recolección en comunidades rurales podría disminuir la cantidad de basura disponible para ser arrastrada durante las lluvias.
También permitiría reducir los depósitos informales de residuos en las orillas y mejorar las condiciones de eliminación de los materiales domésticos.
Los autores consideran que identificar los sectores con menor cobertura puede ayudar a distribuir los recursos de manera más eficiente.
Sin embargo, el estudio no evaluó directamente el coste de implantar nuevos servicios ni comparó distintas modalidades de gestión de residuos.
La estimación de una posible reducción del 50 % debe interpretarse dentro de los límites de los modelos utilizados y de las condiciones locales examinadas.
Los científicos también destacan la necesidad de repetir los muestreos en el futuro para determinar si las mejoras realizadas en la infraestructura de recogida están produciendo cambios medibles en la calidad del agua.
El estudio establece una referencia para futuras mediciones en el Mekong
La investigación proporciona una base de datos sobre la contaminación por microplásticos en el tramo camboyano del Mekong durante dos condiciones hidrológicas diferentes.
La combinación de análisis químicos, mediciones de concentración, información sobre caudales y datos de servicios públicos permitió examinar factores que anteriormente habían sido estudiados de forma separada.
El trabajo también muestra que las campañas ambientales necesitan considerar tanto las variaciones estacionales como las características de las comunidades situadas a lo largo de la cuenca.
Una medición realizada únicamente durante la estación seca podría ofrecer una imagen incompleta del transporte anual de partículas.
Del mismo modo, evaluar solamente la concentración por litro sin considerar el caudal podría subestimar la cantidad de contaminación movilizada durante las crecidas.
Los investigadores esperan que los resultados sirvan como referencia para futuras campañas de muestreo y permitan comprobar si la ampliación de los servicios de recolección de basura se traduce en una reducción efectiva de los microplásticos.
La principal aportación del estudio es identificar una relación medible entre la infraestructura de gestión de residuos de las comunidades ribereñas y la contaminación del río, además de demostrar que las lluvias monzónicas modifican de manera sustancial el transporte y la composición de los plásticos.
Para una cuenca que sostiene importantes ecosistemas y actividades humanas en seis países, estos resultados ofrecen información relevante para diseñar medidas de prevención y seguimiento ambiental.
Fuentes referenciales:
npj Emerging Contaminants — Solid waste management practices in riparian communities are a key driver of microplastic concentrations in the Mekong River, Cambodia, Rachel Kozloski y colaboradores, 1 de octubre de 2026
Desert Research Institute — Limited waste collection services in rural communities linked to high microplastic levels in Mekong River, 20 de octubre de 2026




