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10 de julio de 2026

Panorama Planetario

El sistema Tierra llega a mediados de julio con una señal dominante: calor persistente, océanos muy cálidos y mayor estrés hídrico en varias regiones. Copernicus informó que junio de 2026 fue el segundo junio más cálido registrado a escala global y que Europa occidental vivió su junio más cálido, con una ola de calor intensa durante la segunda mitad del mes. También señaló temperaturas superficiales del mar récord para junio en el océano extrapolar.

🌡️Temperatura global

La anomalía térmica mantiene al planeta cerca de los máximos recientes. El calor extremo no se concentra en un solo continente: se expresa como presión acumulada sobre ciudades, suelos, salud pública y demanda energética.

🌊Océanos

La temperatura media de la superficie marina en junio alcanzó un nivel récord para ese mes, con 20,86 °C en el océano extrapolar según Copernicus. Esto aumenta el riesgo de estrés coralino, evaporación intensa y lluvias extremas.

🧪CO₂ atmosférico

La concentración de dióxido de carbono continúa en niveles históricamente altos. La señal de fondo sigue siendo clara: más gases de efecto invernadero sostienen una atmósfera con mayor capacidad de retener calor.

🧊Hielo polar

El monitoreo satelital mantiene especial atención sobre Groenlandia, el Ártico y la Antártida. La combinación de aire cálido y océanos cálidos acelera episodios de deshielo superficial y modifica el balance estacional.

🔥Incendios

Europa occidental y zonas mediterráneas siguen bajo riesgo por calor, baja humedad y vegetación seca. Los incendios ya no son solo eventos forestales: afectan calidad del aire, suelos, biodiversidad y planificación territorial.

🏜️Sequías

El estrés hídrico se observa en cuencas agrícolas, regiones urbanas y ecosistemas vulnerables. La señal más preocupante es la acumulación: menos humedad en el suelo deja menos margen ante nuevas olas de calor.

⛈️Tormentas extremas

Una atmósfera más cálida puede contener más vapor de agua. Esto favorece episodios de lluvia intensa, inundaciones repentinas y tormentas severas, incluso en regiones que alternan sequía y precipitación extrema.

🛰️Señal planetaria destacada

La observación terrestre confirma una convergencia crítica: calor continental, océanos récord y fenómenos extremos simultáneos. La lectura diaria exige mirar el planeta como sistema conectado, no como eventos aislados.

🧭Próximos 7–14 días

La prioridad será vigilar olas de calor, evolución de sequías, incendios, tormentas convectivas y temperatura marina. Las regiones con suelos secos y noches cálidas tendrán menor capacidad de recuperación térmica.

🌍Resumen ejecutivo

La Tierra muestra una fase de alta presión climática: océanos excepcionalmente cálidos, Europa occidental con señales térmicas récord recientes y mayor exposición a incendios, sequía y lluvias extremas. La información de Copernicus y otros observatorios climáticos refuerza una lectura central: el calor acumulado en la atmósfera y el océano está modificando la frecuencia, duración e intensidad de los riesgos ambientales.

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Misteriosas manchas térmicamente aislantes en la base del manto de la Tierra

Perfil de conductividad térmica del manto inferior, donde las zonas de velocidad ultrabaja (ZVUL) presentan una conductividad térmica ultrabaja. Crédito: Nature Communications (2025). DOI: 10.1038/s41467-025-65430-7

Gracias a la tomografía sísmica moderna, los geocientíficos han descubierto que, por encima del límite núcleo-manto (CMB), a unos 2900 kilómetros bajo nuestros pies, existe una fina capa de unos 300 kilómetros de espesor con una notable complejidad estructural y heterogeneidad compositiva.


por la Universidad Nacional de Taiwán


Entre estas características se encuentran estructuras a pequeña escala conocidas como zonas de velocidad ultrabaja (ZVUL), que han suscitado un gran interés científico.

Las ZMU suelen tener solo unos cien kilómetros de ancho y decenas de kilómetros de alto, y se asemejan a pequeños parches adheridos a la base del manto. A pesar de su tamaño limitado, en comparación con el manto circundante, presentan velocidades sísmicas anómalamente más bajas y una mayor densidad.

Preguntas sin respuesta sobre las ULVZ

Sin embargo, dadas estas características extraordinarias, cómo estos parches de pequeña escala afectan la evolución termoquímica regional e incluso el presupuesto energético y el funcionamiento del campo magnético de la Tierra ha sido durante mucho tiempo una de las principales preguntas sin respuesta en la ciencia de la Tierra profunda.

Para abordar este misterio, un reciente estudio colaborativo internacional dirigido por el profesor Wen‑Pin Hsieh, investigador del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Academia Sinica y profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Taiwán, empleó espectroscopia óptica ultrarrápida acoplada con celdas de yunque de diamante de alta presión y temperatura.

Han medido con precisión la conductividad térmica de la magnesiowüstita rica en hierro, un candidato que se cree forma ULVZ. Su estudio se publica en Nature Communications .

Principales hallazgos e implicaciones

Sorprendentemente, el equipo descubrió que la magnesiowüstita, rica en hierro, presenta una conductividad térmica excepcionalmente baja, mucho menor que la de los materiales del manto circundante. Su modelado de datos sugirió además que las características únicas de las ULVZ (baja velocidad, alta temperatura y alta densidad) hacen que se comporten como mantas de aislamiento térmico localizadas en la base del manto.

Estas estructuras pueden obstaculizar significativamente la transferencia de calor del núcleo al manto, alterando la distribución espaciotemporal del flujo de calor a través del CMB. En algunas regiones, pueden incluso inducir una estratificación térmica localizada en la parte superior del núcleo. Estos efectos tienen profundas implicaciones para la evolución termoquímica a ambos lados del CMB y el balance energético que opera la geodinamo, influyendo así en la polaridad y la evolución del campo magnético terrestre.

«Estos hallazgos representan un avance significativo en nuestra comprensión del transporte de calor y la geodinámica en las profundidades de la Tierra, y marcan un paso importante para desentrañar las complejas evoluciones termoquímicas y dinamométricas que operan en las zonas más profundas de nuestro planeta», afirma el autor correspondiente, el profesor Wen-Pin Hsieh.

«Por supuesto, todavía sabemos muy poco al respecto y debemos trabajar duro para comprender mejor el funcionamiento interno y la historia de nuestro hermoso planeta».

Más información: Wen-Pin Hsieh et al., Transición de espín en magnesiowüstita y conducción térmica ultrabaja en zonas de velocidad ultrabaja, Nature Communications (2025). DOI: 10.1038/s41467-025-65430-7