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30 DE OCTUBRE DE 2026

🌎 Panorama Planetario

Estado general del sistema Tierra | Evaluación ambiental y climática

El planeta mantiene señales estructurales de calentamiento, acumulación de gases de efecto invernadero y presión sobre los sistemas oceánicos y continentales. La evaluación combina indicadores climáticos consolidados con procesos que requieren vigilancia durante las próximas semanas. No representa una medición mundial instantánea.

🌡️ TEMPERATURA GLOBAL

Persistencia del calentamiento

La temperatura media mundial continúa condicionada por una tendencia de calentamiento a largo plazo. Las variaciones entre meses y años dependen también de la circulación atmosférica, las condiciones oceánicas y la variabilidad natural.

Para interpretar correctamente cualquier anomalía térmica es necesario distinguir la temperatura del aire superficial, la temperatura oceánica y los promedios calculados respecto de diferentes períodos de referencia.

Los episodios regionales de frío no contradicen la tendencia global. La vigilancia debe concentrarse en la persistencia, extensión y duración de las anomalías.

🌊 OCÉANOS

El almacenamiento de calor sigue siendo decisivo

Los océanos absorben la mayor parte del exceso de energía acumulada por el sistema climático. Su contenido térmico constituye uno de los indicadores más robustos del calentamiento a largo plazo.

Las temperaturas superficiales elevadas pueden favorecer episodios de estrés en ecosistemas marinos, modificar intercambios de humedad con la atmósfera y agravar determinadas condiciones meteorológicas.

Es importante diferenciar las anomalías superficiales de la acumulación de calor en profundidad, ya que responden a escalas temporales distintas.

🏭 CO₂ ATMOSFÉRICO

La acumulación de carbono continúa

El dióxido de carbono atmosférico permanece como un indicador central de la alteración del balance radiativo terrestre. Sus concentraciones reflejan tanto las emisiones humanas como la absorción de carbono por océanos y ecosistemas.

La concentración varía estacionalmente, especialmente por los ciclos de crecimiento y descomposición de la vegetación del hemisferio norte.

Una disminución temporal de la tasa de crecimiento no equivale necesariamente a una reducción de la concentración total. Para evaluar cambios reales deben utilizarse series instrumentales comparables y verificadas.

🧊 HIELO POLAR

Dos hemisferios, dinámicas diferentes

El hielo marino del Ártico entra habitualmente en su fase de expansión otoñal, mientras que la Antártida atraviesa la transición posterior a su máximo estacional de extensión.

La superficie cubierta por hielo no debe confundirse con su espesor, volumen o estabilidad. El comportamiento del hielo continental también requiere una evaluación independiente.

Los cambios en las regiones polares afectan al intercambio de energía, a los ecosistemas y, en el caso de las masas de hielo terrestres, al nivel medio del mar.

🔥 INCENDIOS

La humedad y el combustible determinan el peligro

El riesgo de incendios forestales depende de la combinación entre temperatura, viento, sequedad del combustible y disponibilidad de vegetación combustible.

La transición estacional modifica las áreas de mayor exposición. En regiones tropicales y subtropicales, los calendarios de incendios pueden diferir considerablemente de los observados en latitudes templadas.

Las detecciones satelitales de focos térmicos permiten identificar actividad potencial, pero no equivalen automáticamente a incendios confirmados ni cuantifican por sí solas los daños.

🏜️ SEQUÍAS

El déficit hídrico requiere múltiples indicadores

La sequía meteorológica, agrícola e hidrológica representa fenómenos relacionados, pero no idénticos. La ausencia de lluvia puede afectar primero a los suelos y posteriormente a caudales, embalses y acuíferos.

La evaporación atmosférica, la temperatura y la gestión del agua también influyen en la intensidad de sus consecuencias.

La recuperación después de episodios prolongados puede requerir precipitaciones sostenidas durante semanas o meses. Un evento de lluvia intensa no garantiza por sí solo la normalización de las reservas hídricas.

⛈️ FENÓMENOS EXTREMOS

La vigilancia meteorológica sigue siendo prioritaria

A finales de octubre, la temporada de ciclones tropicales del Atlántico todavía no ha concluido oficialmente. Las condiciones de circulación atmosférica también pueden favorecer temporales extratropicales, lluvias intensas y episodios de viento.

La peligrosidad de un fenómeno no depende únicamente de su intensidad física: la exposición de población, infraestructuras y servicios esenciales determina buena parte del impacto.

Los avisos operativos deben consultarse directamente en los servicios meteorológicos responsables de cada territorio.

📡 OBSERVACIÓN GLOBAL

Integrar datos evita interpretaciones aisladas

Satélites, estaciones terrestres, boyas oceánicas y sistemas de reanálisis proporcionan perspectivas complementarias del planeta.

Las observaciones directas y los modelos tienen resoluciones, incertidumbres y coberturas diferentes. Su comparación permite identificar señales persistentes sin convertir un dato aislado en una conclusión global.

La continuidad de las series históricas resulta especialmente importante para distinguir cambios climáticos duraderos de fluctuaciones meteorológicas de corta duración.

🔎 SEÑAL PLANETARIA DESTACADA

La combinación de calor oceánico y presión hídrica

La señal más relevante para una lectura integrada del planeta es la interacción entre el calentamiento acumulado, la circulación del agua y la vulnerabilidad de los ecosistemas. El océano almacena energía, la atmósfera transporta humedad y los continentes responden mediante cambios en evaporación, escorrentía y disponibilidad hídrica.

Estos procesos no producen efectos uniformes. Algunas regiones pueden experimentar lluvias intensas mientras otras enfrentan déficits persistentes. Comprender esa distribución resulta fundamental para evaluar riesgos sin generalizaciones excesivas.

🗓️ PERSPECTIVA | 30 OCTUBRE – 13 NOVIEMBRE

Qué observar durante los próximos 7–14 días

El seguimiento prioritario debe concentrarse en la evolución de los ciclones tropicales aún posibles en el Atlántico, los temporales de latitudes medias, las anomalías de precipitación, la humedad del suelo y la transición estacional del hielo marino.

También conviene examinar los cambios en la temperatura superficial oceánica y los indicadores regionales de peligro de incendios. Esta perspectiva identifica variables de vigilancia y no constituye una predicción de acontecimientos específicos.

La evaluación debe actualizarse con pronósticos oficiales de corto y mediano plazo, considerando su incertidumbre creciente conforme aumenta el horizonte temporal.

Fuentes institucionales de referencia: Organización Meteorológica Mundial (wmo.int), Copernicus Climate Change Service (climate.copernicus.eu), NOAA (noaa.gov), NASA Earth Observatory (earthobservatory.nasa.gov) y National Snow and Ice Data Center (nsidc.org). Evaluación estructural; no se atribuyen mediciones instantáneas no verificadas.
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Siete razones por las que la geología es imprescindible en la transición energética

Sin el conocimiento geológico, ni la tecnología que usamos a diario, ni las energías renovables ni los materiales de construcción serían posibles. Newsshooterguy/Shutterstock

Ana María Alonso-Zarza, Universidad Complutense de Madrid


“¿Qué han hecho los romanos por nosotros?”, la célebre pregunta irónica de la película La vida de Brian evoca la obra pública clásica: carreteras, acueductos y cimentaciones que sostuvieron imperios. De la misma manera, con motivo del Día Mundial de la Tierra, celebrado el 22 de abril, podemos preguntarnos: ¿qué ha hecho la geología por nosotros? Y, de cara al futuro, ¿qué puede hacer?

El crecimiento de la población y el aumento del consumo están acercando a nuestra especie a los límites planetarios de sostenibilidad: mayor demanda de agua, energía y materias primas, junto a emisiones de gases de efecto invernadero que aceleran el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Todo ello obliga a una transición energética justa en la que la geología tiene mucho que decir. No se trata solo de una ciencia básica, sino que aporta el conocimiento imprescindible para conocer y gestionar los recursos de forma sostenible, anticipar y mitigar riesgos y diseñar políticas de descarbonización eficaces para que nuestra especie tenga un futuro sostenible en nuestro planeta.

Son muchas las razones por las que la geología es una ciencia imprescindible para la transición ecológica, pero estas son algunas de las más significativas.

1. Mapas geológicos para conocer el subsuelo

Los mapas geológicos son la radiografía del subsuelo: muestran la disposición de las rocas y las estructuras y los recursos geológicos, entre otros. Es una herramienta para la investigación de recursos minerales y del agua y permite decidir dónde y cómo ubicar infraestructuras o minimizar los riesgos naturales.

2. Agua subterránea: el recurso que condiciona todo

Los recursos hídricos no solo son los ríos, lagos o casquetes de hielo. Bajo la superficie terrestre, los acuíferos (agua subterránea) alimentan ciudades, cultivos, industrias, ecosistemas, etc.

La geología identifica dónde están los acuíferos, cómo se recargan y qué volúmenes son sostenibles, y permite diseñar medidas de protección y recarga artificial.

3. Extracción de minerales y materias primas

El teléfono móvil puede contener hasta unas cincuenta materias primas distintas. Sin el conocimiento geológico, la tecnología que necesitamos a diario, las energías limpias o los materiales de construcción no serían posibles.

Sin embargo, hay una hipocresía ambiental evidente: se reclama energía renovable y tecnología avanzada, pero se rechaza la minería necesaria para obtener los minerales críticos por sus impactos. Superar esa paradoja pasa por reconocer nuestra dependencia de esos recursos y exigir, al mismo tiempo, prácticas extractivas sostenibles, transparentes y socialmente responsables.

Una enorme mina a cielo abierto
Chuquicamata (Chile) es una de las minas a cielo abierto más grandes del mundo. En ella se extrae cobre, oro y molibdeno. Diego Delso/Wikimedia Commons, CC BY-SA

4. Obtención, almacenamiento y recuperación de energía

Son muchos los aspectos en los que la geología contribuye al abastecimiento seguro y sostenible de energía. Nos referiremos a tres de ellos.

Los combustibles fósiles siguen suministrando una parte importante de la energía global. Su explotación sostenible exige experiencia geológica para caracterizar y modelizar yacimientos, estimar su vida útil y diseñar métodos de extracción que minimicen impactos.

La energía geotérmica aprovecha el calor interno de la Tierra y es inagotable. Incluye desde soluciones de baja entalpía (bombas de calor y climatización eficiente mediante el subsuelo somero) hasta recursos de alta entalpía para generación eléctrica en zonas geológicamente activas.

Los conocimientos geológicos son la salvaguarda de cualquier proyecto de almacenamiento subterráneo de hidrógeno, gas natural o CO₂. Estos almacenes son seguros si las características geológicas son adecuadas.

5. El potencial del geoturismo

La geodiversidad (rocas, minerales, fósiles, suelos y formas del relieve) es el archivo de la historia de la Tierra y una fuente clave de información para anticipar cambios ambientales y gestionar recursos.

Estratos que aparecen como elevaciones verticales en una roca en la costa con el mar de fondo
Estratos del flysch en el Geoparque UNESCO Costa Vasca. Cada estrato es una página escrita en las rocas de la historia de nuestro planeta. Ana María Alonso Zarza

Programas como los Geoparques Mundiales de la UNESCO demuestran que el patrimonio geológico es un motor local de desarrollo: actúan como aulas vivas donde las comunidades vinculan su economía al territorio mediante geoturismo, rutas educativas y productos locales, revitalizando zonas rurales.

Cristales blancos sobre fondo negro
Flores del mineral aragonito en la Cueva de Castañar, en Cáceres. Geoparque UNESCO Villuercas-Ibores-Jara. Rebeca Martín García

6. Anticipar y mitigar riesgos en desastres naturales

Los peligros naturales (terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, deslizamientos, subsidencia, oleajes extremos y otros fenómenos impulsados por el clima) forman parte de la dinámica terrestre y pueden causar daños severos cuando afectan a ciudades e infraestructuras. Ya lo vimos con la dana valenciana en 2024, entre otros desastres.

La geología ofrece la base científica para comprender estos procesos, anticipar sus impactos y mitigar los riesgos: combinando conocimiento geológico profundo con tecnologías avanzadas se pueden diseñar medidas de prevención y planificación territorial que hacen a las comunidades más seguras y resilientes.

7. Planificación territorial informada

Una planificación del territorio que incorpora el conocimiento del subsuelo optimiza líneas de transporte, abastecimiento de aguas, ubicación de viviendas e infraestructuras; compatibiliza usos productivos y de conservación y contribuye a mitigar los riesgos.

¿Por qué todo esto importa ahora?

La geología, a menudo invisible en las decisiones políticas y de planificación, está en todas partes: condiciona el terreno donde construimos, el agua que bebemos y los riesgos que nos pueden afectar.

El conocimiento geológico es un bien público esencial para la toma de decisiones informadas y el desarrollo sostenible. La diferencia es decisiva: sin geología, el desarrollo se asienta sobre terreno frágil. Con ella, se construye resiliencia, equidad y un futuro sostenible.

En definitiva, solo conociendo nuestro planeta podremos conseguir que las consecuencias de nuestro sistema de vida sean los mínimos y que la Tierra siga siendo habitable para nuestra especie.

Ana María Alonso-Zarza, Catedrática de Petrología y Geoquímica. Facultad de CC. Geológicas, Universidad Complutense de Madrid

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.