Un estudio liderado por la EPFL advierte que las emisiones de los barcos influyen en aerosoles, nubes y procesos climáticos que pueden extenderse más allá de la región polar.
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
Las emisiones del transporte marítimo en el Ártico pueden alterar la formación de nubes relevantes para el clima y afectar procesos regionales que no se limitan al círculo polar. Así lo plantea un estudio liderado por la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), publicado en Environmental Research Letters.
La investigación fue encabezada por Julia Schmale, profesora asistente tenure-track, y Benjamin Heutte, estudiante de doctorado del Extreme Environment Research Laboratory. El equipo evaluó cómo los aerosoles emitidos por barcos que operan en aguas polares modifican la atmósfera y la interacción entre partículas y nubes.
Un Ártico con menos hielo y más rutas marítimas
Durante las últimas décadas, el Ártico perdió aproximadamente la mitad de su hielo marino de septiembre. Esa transformación abre rutas antes inaccesibles y aumenta el interés comercial por la navegación polar, en un contexto en el que el hielo marino del Ártico muestra señales de debilitamiento sostenido.
El estudio señala que el tráfico marítimo por el Ártico aumentó 40% en los últimos 12 años. Además, para 2100 se espera que la región polar maneje un volumen de comercio global superior al de los canales de Suez y Panamá.
La investigación también menciona que el contexto geopolítico en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Hormuz intensifican la situación al desviar tránsito marítimo hacia el círculo polar ártico. Ese aumento repentino de actividad eleva la preocupación por la calidad del aire en una de las atmósferas más sensibles del planeta.
La contaminación de un barco se convirtió en experimento atmosférico
El trabajo se desarrolló a bordo del buque de investigación Polarstern, dentro de la expedición MOSAiC, cuyo objetivo fue comprender mejor el rápido cambio climático del Ártico. El equipo buscaba medir aerosoles naturales locales y contaminación transportada desde latitudes medias hacia la región polar.
Sin embargo, gran parte de los datos quedó contaminada por las propias emisiones del buque. Los vientos persistentes trasladaron los gases de escape del Polarstern hacia las entradas de muestreo, lo que terminó convirtiéndose en un experimento atmosférico no planificado.
Schmale explicó que 60% de los datos estaba contaminado por el propio barco. Heutte señaló que, frente al fondo relativamente limpio del Ártico, las emisiones del buque produjeron picos de concentración entre 10 y 100 veces superiores a los niveles habituales.
Nubes que retienen más calor sobre el hielo
El equipo midió la concentración de partículas, su distribución por tamaño y el número de núcleos de condensación alrededor de los cuales se forman las gotas de nube. También utilizó carbono negro para rastrear la contaminación procedente del barco y otros componentes químicos.
Los resultados muestran que las emisiones de un solo buque aumentaron la potencia radiativa local de las nubes hasta en 22%. En la práctica, eso significa que las nubes contaminadas retuvieron más calor que las nubes formadas bajo condiciones limpias.
La relación entre aerosoles y nubes es central para entender la respuesta climática de regiones frías. En Noticias de la Tierra se ha abordado previamente cómo los aerosoles influyen en las nubes y pueden modificar el balance energético del planeta.
Combustibles limpios, pero impacto visible
El estudio encontró un impacto notable incluso con uno de los combustibles más limpios, con muy baja concentración de azufre. Para Schmale, usar combustibles limpios es un paso en la dirección correcta, pero no resulta suficiente para eliminar los efectos atmosféricos de la navegación polar.
Ese punto conecta con un debate más amplio sobre las emisiones del transporte marítimo. La reducción del azufre en combustibles marinos ha cambiado la composición de las emisiones y sus efectos sobre la atmósfera, como muestran estudios recientes sobre combustibles más limpios y formación de nubes.
Para evaluar el efecto real del tráfico marítimo en el Ártico, los investigadores consideran necesario escalar los resultados de un solo buque e integrarlos en modelos que incluyan tipo de combustible, tecnología de motores y rutas de navegación.
Del Ártico a Europa
Los cambios en el clima ártico pueden propagarse más allá de la región polar. La extensión del hielo marino influye en la temperatura del aire y la humedad de las regiones de altas latitudes. Cuando se acerca el invierno, la cantidad de hielo que se forma afecta al vórtice polar, un sistema atmosférico que también puede influir en el tiempo invernal de latitudes medias.
La reducción del hielo marino puede aumentar la humedad disponible en masas de aire frío y alterar patrones de precipitación invernal en Europa. En ese contexto, la investigación plantea que los efectos de la navegación polar no deben analizarse únicamente como un problema local de calidad del aire.
La relación entre Ártico, atmósfera y clima de latitudes medias ha sido examinada también en estudios sobre el vórtice polar y su papel en episodios de frío extremo.
La próxima misión: Tara Polar Station
Modelar el efecto del transporte marítimo en el Ártico forma parte de la propuesta de investigación de Schmale para el consorcio Tara Polar Station. La estación partirá de Lorient, Francia, el 19 de julio, rumbo al Ártico central.
Durante la misión se recopilarán datos sobre procesos atmosféricos, clima, contaminantes y biodiversidad. Esa información busca apoyar decisiones de gobernanza sostenible para proteger una región que se calienta casi cuatro veces más rápido que el promedio global.
El estudio refuerza una advertencia concreta: abrir nuevas rutas en el Ártico no solo cambia la logística global. También introduce emisiones, partículas y efectos radiativos en un sistema climático especialmente vulnerable, donde pequeñas alteraciones pueden tener consecuencias atmosféricas de gran alcance.
Fuente(s) referenciales
Phys.org / École Polytechnique Fédérale de Lausanne

