Cómo las ondas internas transportan energía a miles de kilómetros a través del océano.


Tanto el viento como las mareas inyectan energía en el océano. Gran parte de esa energía es transportada a miles de kilómetros por ondas internas: olas submarinas a gran escala que pueden viajar entre cuencas oceánicas.


Por Nathaniel Scharping, Unión Geofísica Americana


Cuantificar la cantidad de energía transportada por las ondas internas y evaluar su dinámica resulta difícil debido a su ubicación y escala. Sin embargo, la cuestión es importante porque la dinámica de las ondas internas interactúa con el clima global y los ecosistemas submarinos al influir en las corrientes, la mezcla oceánica y otros procesos.

Youran Li y sus colegas utilizaron la configuración LLC4320 del Modelo de Circulación General del MIT para comprender mejor los flujos de ondas internas meridionales hacia y a través del Océano Austral. Dividieron la energía de las ondas internas en bandas de movimiento mareal, eólico y de fondo general, y evaluaron los flujos en latitudes de 35°S a 65°S. El modelado permitió a los autores estimar cuánta energía de ondas internas, medida en gigavatios, entra y sale del Océano Austral, y evaluar los efectos de diversas características batimétricas e hidrográficas en los flujos de ondas internas. Sus hallazgos se publicaron en la revista Journal of Geophysical Research: Oceans .

Según los autores, el flujo neto de ondas internas se dirige hacia los polos, alcanzando aproximadamente 15 gigavatios a 35°S y 55°S, y 7 gigavatios a 45°S. La mayor parte —más del 80%— del flujo de ondas internas es generada por las mareas. En contraste, las olas generadas por el viento transportan solo entre el 1% y el 3% de esa energía, pero se mueven en la dirección opuesta —hacia el ecuador— compensando parcialmente el flujo neto hacia los polos. El resto se explica por diversos movimientos de fondo, incluyendo armónicos de marea superiores, ondas de sotavento e interacciones no lineales. El movimiento de las mareas disminuye drásticamente a 65°S, representando menos de la mitad del flujo total en esa latitud.

Profundizando en sus datos, los autores evaluaron las contribuciones de diversas regiones de alta energía en todo el Océano Austral, incluyendo el Paso Drake y la Dorsal de Macquarie, asociadas con flujos hacia los polos y hacia el ecuador, respectivamente. Además, descubrieron que la energía proveniente de las fuerzas de marea se exporta netamente del Océano Austral entre los 45°S y los 55°S, pero se importa netamente en las bandas latitudinales de 35°S a 45°S y de 55°S a 56°S.

Este artículo, el primero en cuantificar la estructura del flujo de energía de las ondas internas en el Océano Austral, podría convertirse en una referencia para futuros estudios observacionales. Aun así, los autores señalan varias deficiencias del modelo que podrían abordarse en trabajos posteriores. Afirman que la duración de la simulación fue demasiado corta para capturar la variabilidad estacional e interanual de los flujos de ondas internas, y que no pudieron distinguir entre los modos de onda ni detectar la interferencia entre ellas. Las mejoras futuras podrían incluir una descomposición modal y el uso de técnicas de ajuste de ondas para ayudar a solucionar estos problemas.

Detalles de la publicación

Youran Li et al., Estimación de los flujos de energía meridionales por ondas internas en el Océano Austral mediante una simulación de alta resolución, Journal of Geophysical Research: Oceans (2026). DOI: 10.1029/2025jc023348

Información de la revista: Journal of Geoph