Un modelo financiado por la NASA determinó que el agua liberada por los glaciares eleva nutrientes desde las profundidades y aumenta la productividad marina durante el verano.
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
El aumento del deshielo en Groenlandia está modificando las aguas costeras que rodean la isla y favoreciendo el crecimiento del fitoplancton, un conjunto de organismos microscópicos que constituye la base de numerosas cadenas alimentarias marinas.
Una investigación financiada por la NASA analizó cómo el agua descargada por la capa de hielo interactúa con los fiordos y provoca el ascenso de nutrientes desde las profundidades. Esos nutrientes alcanzan las capas superficiales iluminadas por el Sol, donde pueden ser utilizados por el fitoplancton para crecer.
El estudio fue realizado mediante un modelo biogeoquímico de alta resolución y se concentró en Qeqertarsuup Tunua, también conocida como bahía de Disko, en la costa occidental de Groenlandia. Los resultados indican que el afloramiento impulsado por el deshielo puede elevar considerablemente la productividad primaria durante el verano.
El hallazgo amplía el conocimiento sobre los efectos ambientales del deshielo acelerado de Groenlandia, un proceso que no solo contribuye al aumento del nivel del mar, sino que también altera la circulación del agua, la disponibilidad de nutrientes y el funcionamiento de los ecosistemas costeros.
El agua de deshielo eleva nutrientes desde zonas profundas
El agua dulce procedente de los glaciares entra en los fiordos bajo la superficie y asciende debido a su menor densidad. Durante ese recorrido arrastra agua profunda rica en nutrientes y la transporta hacia las capas superiores del océano.
Este proceso, conocido como afloramiento, aporta elementos necesarios para el crecimiento del fitoplancton. Cuando coincide con una disponibilidad suficiente de luz, puede generar floraciones capaces de incrementar temporalmente la productividad biológica de las aguas costeras.
Los científicos utilizaron un sistema informático de gran capacidad para representar la interacción entre la física del fiordo, la descarga glaciar, los nutrientes, el fitoplancton y los flujos de carbono. La simulación permitió estudiar procesos difíciles de medir directamente en una región remota y parcialmente cubierta por hielo.
La investigación se desarrolló en torno al glaciar Jakobshavn, denominado Sermeq Kujalleq en groenlandés, uno de los glaciares más activos del planeta. Su evolución es seguida de cerca por los científicos debido a la rapidez de su movimiento y a su aportación a la pérdida de masa de la capa de hielo.
Otros trabajos también han advertido que la escorrentía procedente de Groenlandia puede modificar la circulación oceánica del Atlántico, demostrando que el agua dulce liberada por los glaciares influye en procesos que van desde la dinámica local de los fiordos hasta sistemas marinos de gran escala.
La productividad de verano aumentó entre un 15 % y un 40 %
Los resultados del modelo indican que el afloramiento asociado con la descarga glaciar incrementa la productividad primaria de verano entre un 15 % y un 40 % en Qeqertarsuup Tunua.
La investigación identificó una floración estival adicional a la floración que normalmente ocurre durante la primavera. El aporte continuo de nutrientes desde aguas profundas permite que el fitoplancton mantenga una mayor actividad durante una parte más prolongada del año.
El fitoplancton utiliza la luz solar y el dióxido de carbono para producir materia orgánica. Estos organismos alimentan al zooplancton y sostienen indirectamente a peces, aves y mamíferos marinos, por lo que los cambios en su abundancia pueden extenderse por toda la red alimentaria.
La respuesta del fitoplancton al calentamiento no es uniforme en todas las regiones. Las olas de calor marinas en el Ártico, la pérdida de hielo, la disponibilidad de luz y la distribución de nutrientes pueden favorecer a ciertos organismos mientras perjudican a otros.
El crecimiento biológico no compensa los impactos del deshielo
Aunque el aumento del fitoplancton representa una intensificación de la productividad marina, el resultado no significa que el deshielo sea beneficioso para el clima o para el conjunto del ecosistema ártico.
La pérdida de hielo de Groenlandia continúa contribuyendo al aumento global del nivel del mar y altera la salinidad, las corrientes y las condiciones físicas de los fiordos. Una mayor producción de fitoplancton constituye una respuesta localizada dentro de un proceso climático con consecuencias mucho más amplias.
Los autores calcularon que, pese al aumento estival de la productividad, la absorción anual de dióxido de carbono solo crece aproximadamente un 3 %. La diferencia se debe a que las aguas profundas elevadas por el afloramiento son menos capaces de disolver CO₂.
Por esa razón, una floración más abundante no se traduce automáticamente en una captura proporcional de carbono atmosférico. El balance depende de la temperatura, la solubilidad del gas, la respiración de los organismos y el destino final de la materia orgánica producida.
El papel del fitoplancton en el ciclo del carbono también puede cambiar cuando varían su composición y calidad nutricional. Estudios recientes han señalado que el cambio climático puede alterar el valor alimentario del fitoplancton, incluso cuando la cantidad total de biomasa aumenta.
Los cambios pueden repercutir en peces y mamíferos marinos
Una mayor disponibilidad de fitoplancton puede proporcionar alimento adicional a determinados organismos del zooplancton y modificar la distribución de las especies que dependen de ellos.
Estas alteraciones pueden influir en peces, aves marinas y mamíferos que utilizan las aguas costeras de Groenlandia para alimentarse. Sin embargo, el efecto final dependerá de qué especies de fitoplancton aumenten y de si las floraciones coinciden con los ciclos reproductivos de sus consumidores.
El retroceso del hielo también cambia la cantidad y el tipo de luz que penetra en el océano. La pérdida de hielo marino modifica el ambiente luminoso utilizado por las algas y puede favorecer a organismos distintos de los que dominaban bajo condiciones más frías.
La combinación de deshielo, afloramiento, cambios de luz y calentamiento puede reorganizar gradualmente la estructura de las comunidades marinas. Una mayor productividad no garantiza por sí sola que todos los componentes del ecosistema resulten favorecidos.
Los modelos permiten estudiar procesos ocultos bajo el hielo
Las mediciones directas en los fiordos groenlandeses son difíciles debido a la presencia de hielo, las condiciones meteorológicas, la profundidad del agua y la distancia respecto de los centros de investigación.
El equipo recurrió a simulaciones de alta resolución para reproducir procesos físicos y biológicos que no pueden observarse continuamente. El modelo integró información oceánica, descarga glaciar, nutrientes y productividad para calcular cómo cambia el sistema durante el año.
Estas herramientas no reemplazan las observaciones sobre el terreno, pero permiten evaluar mecanismos, comparar escenarios y determinar qué variables deben vigilarse mediante satélites, instrumentos oceanográficos y campañas científicas.
Los resultados sugieren que una intensificación futura del deshielo podría continuar alterando la productividad costera de Groenlandia y el ciclo regional del carbono. La magnitud de esos cambios dependerá de la evolución de los glaciares, la temperatura oceánica y la circulación dentro de los fiordos.
Fuente(s) referenciales
