Una investigación con participación de la Universidad de California en Riverside vincula las glaciaciones y el reciclaje de nutrientes con la oxigenación del planeta
Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Karem Díaz S.
Un equipo internacional con participación de la Universidad de California en Riverside, Estados Unidos, ha identificado un mecanismo que ayuda a explicar las grandes fluctuaciones del oxígeno durante una transformación decisiva de la Tierra. La investigación relaciona la disponibilidad de fósforo en los océanos con los cambios químicos y climáticos que acompañaron la transición hacia una atmósfera permanentemente oxigenada.
El estudio, publicado el 27 de agosto de 2026 en Nature Communications y divulgado por la universidad estadounidense el 29 de septiembre, analiza rocas de Sudáfrica. Sus resultados indican que aquella transición estuvo marcada por una interacción entre nutrientes, glaciaciones y química oceánica.
Las rocas conservan señales del ciclo del fósforo
Los investigadores estudiaron materiales del Supergrupo Transvaal correspondientes a las dos últimas glaciaciones del episodio de la Gran Oxidación. Este intervalo, situado aproximadamente entre 2.430 y 2.060 millones de años atrás, combinó cambios en el oxígeno atmosférico con una intensa inestabilidad climática.
El trabajo examinó cómo se distribuía el fósforo entre distintas fases minerales de los sedimentos. Esta separación permite evaluar su disponibilidad ambiental con mayor detalle que una medición de la cantidad total presente en una roca.
Interpretar estos archivos exige distinguir los procesos originales de las modificaciones posteriores, una dificultad también presente en las investigaciones sobre las señales de oxígeno en las rocas más antiguas.
Glaciaciones, nutrientes y actividad biológica
Los resultados apuntan a que, después de las glaciaciones, una mayor entrada de fósforo procedente de la meteorización de las rocas favoreció la oxigenación. Este nutriente limita la productividad biológica y, por tanto, puede influir en los procesos que permiten acumular oxígeno.
Otro componente fue el reciclaje del fósforo dentro del océano. Según la explicación de la Universidad de California en Riverside, microorganismos que utilizan sulfato pueden descomponer materia orgánica y devolver fósforo al agua. Ese nutriente vuelve a estar disponible para la actividad biológica.
Cuando parte del carbono orgánico queda enterrado, el balance puede favorecer la acumulación de oxígeno. Sin embargo, el funcionamiento de este circuito depende de la disponibilidad de sulfato y de las condiciones de oxidación del océano. La investigación complementa otros trabajos sobre el hierro como registro de la historia del oxígeno terrestre, al examinar un componente diferente del sistema.
Una transición con grandes oscilaciones
La modelización biogeoquímica del estudio sugiere que la interacción de estos procesos pudo producir importantes oscilaciones del oxígeno atmosférico. El hallazgo ayuda a explicar por qué la oxigenación temprana no siguió una trayectoria uniforme.
El análisis reconstruye procesos de hace miles de millones de años; no ofrece una predicción sobre la pérdida de oxígeno en los ecosistemas acuáticos actuales. Su aportación concreta consiste en vincular los registros minerales con un mecanismo capaz de explicar parte de aquella inestabilidad planetaria.
Fuentes referenciales:
Nature Communications: A nutrient control on oxygenation dynamics during Earth’s Great Oxidation Episode
Universidad de California en Riverside: How ocean chemistry helped life keep breathing
Universidad de Bristol: registro y resumen del estudio original




