Un estudio publicado en septiembre de 2026 documenta hasta dos metros de erosión del lecho y el desplazamiento de un escalón fluvial 770 metros aguas arriba durante el primer año.
Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Karem Díaz S.
El terremoto que elevó la costa de la península de Noto, en Japón, en 2024 inició una transformación del río Hakka que continuó después del movimiento sísmico. Una investigación publicada el 14 de septiembre de 2026 en Communications Earth & Environment documenta que su lecho descendió hasta dos metros en algunos puntos durante el primer año, mientras un cambio abrupto de pendiente avanzó 770 metros aguas arriba.
El equipo encabezado por Takayuki Takahashi, del Instituto Internacional de Investigación de Ciencias de Desastres de la Universidad de Tohoku, siguió los cambios mediante levantamientos topográficos con drones. Los resultados muestran cómo las crecidas posteriores al sismo aceleraron la erosión de un cauce cuyo equilibrio había sido alterado por el levantamiento costero.
La costa elevada cambió la salida del río al mar
El levantamiento produjo una caída relativa de aproximadamente 3,5 metros en el nivel de base del río: la referencia de altura hacia la que desemboca. El agua encontró así un desnivel mayor entre el terreno elevado y el mar, favoreciendo la excavación del cauce.
En esa transición se formó un punto de ruptura de pendiente, denominado escalón fluvial o knickpoint. Puede manifestarse como un rápido o una pequeña caída de agua. Su avance aguas arriba ocurre cuando la erosión va desgastando el material que sostiene el desnivel.
El estudio analiza la respuesta del paisaje después del terremoto. Es un enfoque complementario al de las investigaciones sobre las condiciones geológicas que influyeron en la ruptura del terremoto japonés de 2011, centradas en un acontecimiento y un mecanismo distintos.
Las crecidas aceleraron la excavación del cauce
Las observaciones atribuyen principalmente a las grandes crecidas posteriores al sismo la rápida erosión registrada. La deformación tectónica creó el desnivel; el agua movilizó los sedimentos y extendió el ajuste río arriba.
Al profundizarse el cauce, antiguas superficies de la llanura aluvial quedaron elevadas respecto del nuevo lecho. El equipo documentó que estas terrazas fluviales podían formarse en un año o menos después del levantamiento costero.
La incisión también aparece en otros contextos, como los descritos en los estudios sobre la alteración de cauces y su desconexión de las llanuras de inundación. Compartir una forma de erosión no significa compartir su origen: en el Hakka, el cambio inicial fue tectónico.
Un ajuste que todavía no ha terminado
El río no había recuperado un perfil de equilibrio al finalizar el seguimiento analizado. La selección de sedimentos durante la erosión dejó una cubierta de materiales más resistentes que actualmente limita una excavación adicional.
Los autores plantean que el descenso y ensanchamiento del cauce podrían continuar durante la próxima década en su tramo inferior de unos diez kilómetros. Esa previsión describe una evolución posible, no un daño ya observado a lo largo de toda esa distancia.
La necesidad de repetir mediciones también se aprecia en el seguimiento de la evolución de playas y sedimentos costeros en Rhode Island: registrar varias fechas permite distinguir una transformación persistente de una fotografía momentánea del terreno.
La vigilancia debe incluir puentes y defensas de ribera
La Universidad de Tohoku advierte que la erosión posterior al levantamiento puede afectar durante años a defensas de ribera y cimentaciones de puentes. El trabajo aporta una razón para mantener el seguimiento de los ríos durante la reconstrucción, además de revisar los daños inmediatos del sismo.
El caso estudiado corresponde al Hakka y no permite asignar las mismas velocidades de erosión a todos los ríos de Noto. La respuesta de cada cauce dependerá de sus materiales, sus crecidas, su pendiente y las estructuras que encuentre el avance de la erosión.
Fuentes referenciales:
Communications Earth & Environment: estudio sobre la respuesta del río Hakka al levantamiento costero del terremoto de Noto de 2024
Universidad de Tohoku: presentación de los resultados y sus implicaciones para la gestión fluvial, 16 de septiembre de 2026




