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Sábado 18 de julio de 2026

Panorama Planetario

El sistema Tierra atraviesa una fase marcada por océanos excepcionalmente cálidos, rápida consolidación de El Niño, concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono persistentemente elevadas y riesgos regionales simultáneos de calor, incendios, sequía y lluvias intensas.

🌡️ Temperatura global +1,39 °C

Junio mantuvo al planeta cerca de los máximos históricos

La temperatura media global de junio fue de 16,54 °C, aproximadamente 0,56 °C por encima del promedio 1991–2020 y 1,39 °C sobre la referencia preindustrial. Fue el segundo junio más cálido registrado, con una señal especialmente intensa en Europa occidental.

🌊 Océanos 20,86 °C

La superficie oceánica marca registros inéditos para la época

La temperatura diaria media de la superficie marina entre 60° norte y 60° sur superó a finales de junio los registros equivalentes de 2023 y 2024. El calor oceánico eleva la energía disponible para tormentas, olas de calor marinas y alteraciones ecológicas.

🏭 CO₂ atmosférico 429,06 ppm

La señal de acumulación continúa

El promedio semanal medido en Mauna Loa para la semana iniciada el 5 de julio se situó en 429,06 partes por millón, por encima del valor de un año antes y muy lejos de los registros de hace una década. La tendencia confirma la persistencia del forzamiento climático.

🧊 Hielo polar

El Ártico avanza hacia la fase crítica del deshielo estival

La extensión del hielo marino ártico disminuye rápidamente durante julio. La tendencia de largo plazo muestra una reducción cercana al 12,2% por década en el mínimo de septiembre frente al promedio 1981–2010, con pérdida progresiva del hielo más antiguo y resistente.

🔥 Incendios

Europa entra temprano en una temporada de elevada vigilancia

La actividad de incendios comenzó con anticipación en varias regiones europeas. España, Francia, el Mediterráneo y áreas forestales sometidas a calor y déficit de humedad requieren observación continua, respuesta rápida y restricciones preventivas en los periodos de mayor peligro.

🏜️ Sequías

El déficit hídrico mantiene una distribución desigual

Partes de Europa, el norte del Cuerno de África y territorios de Australia afrontan riesgo de precipitación inferior a lo habitual. En contraste, otras regiones pueden recibir lluvias por encima de la media, lo que aumenta la complejidad de la gestión de agua, suelos y embalses.

⛈️ Fenómenos extremos

Más calor disponible para lluvias intensas y tormentas severas

Una atmósfera más cálida puede retener mayor cantidad de vapor de agua, mientras los océanos cálidos aportan energía adicional a los sistemas meteorológicos. Esto incrementa el riesgo de lluvias torrenciales, inundaciones repentinas, tormentas eléctricas y episodios de calor persistente.

🌀 Pacífico ecuatorial

El Niño se fortalece rápidamente

La Organización Meteorológica Mundial prevé una rápida transición hacia un episodio fuerte durante julio, agosto y septiembre. La probabilidad de continuidad hasta al menos noviembre se mantiene cerca o por encima del 90%, aunque los impactos variarán considerablemente entre regiones.

🛰️ Observación terrestre

Los satélites mejoran la detección de incendios y anomalías

Las misiones Sentinel, Terra, Aqua y los sistemas nacionales de observación permiten detectar focos térmicos, evaluar humedad del suelo, seguir el movimiento de masas de humo y producir mapas rápidos para emergencias. La prioridad es convertir datos tempranos en decisiones locales.

🔎 Señal planetaria destacada

La coincidencia entre un océano extrapolar récord para junio y la intensificación de El Niño constituye la señal central de la jornada. No implica que todos los territorios experimentarán el mismo efecto, pero sí que aumentará la probabilidad de anomalías térmicas y pluviométricas capaces de afectar ecosistemas, ciudades, agricultura, agua y salud pública.

Perspectiva para los próximos 7–14 días

La vigilancia debe concentrarse en nuevas olas de calor en el hemisferio norte, propagación de incendios en zonas mediterráneas y forestales, lluvias intensas asociadas a sistemas tropicales y cambios regionales de precipitación vinculados a El Niño. Los pronósticos locales y los sistemas de alerta temprana deben prevalecer sobre las generalizaciones globales.

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La Tierra volvería a romper récords de calor


Proyecciones de la OMM y la Oficina Meteorológica del Reino Unido estiman alta probabilidad de superar repetidamente el umbral de 1,5 °C entre 2026 y 2030


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.


La Tierra tiene una alta probabilidad de volver a cruzar, una y otra vez, el umbral internacional de 1,5 °C durante los próximos cinco años. Nuevas proyecciones climáticas de Naciones Unidas anticipan que el planeta podría romper el récord del año más caluroso y entrar en un periodo de calor sostenido, con impactos más fuertes en el Ártico, la Amazonía y las regiones expuestas a extremos meteorológicos.

El informe fue elaborado por la Organización Meteorológica Mundial, OMM, junto con la Oficina Meteorológica del Reino Unido. Sus proyecciones indican que existe un 75 % de probabilidad de que la temperatura media global del periodo 2026-2030 supere en más de 1,5 °C los niveles preindustriales.

El umbral de 1,5 °C vuelve al centro

El límite de 1,5 °C fue establecido como referencia en el Acuerdo de París de 2015, aunque se evalúa sobre promedios de largo plazo, no por un solo año aislado. Aun así, superar ese nivel de forma repetida durante años consecutivos es una señal de presión climática creciente.

La OMM estima que hay un 91 % de probabilidad de que al menos uno de los próximos cinco años supere ese umbral. También calcula una probabilidad del 86 % de que uno de esos años rompa el récord de temperatura global establecido en 2024.

Ese antecedente ya había encendido alertas científicas. La Tierra rompió récord de calor anual y se acercó de forma temporal al umbral de calentamiento peligroso, mostrando que la variabilidad natural y el calentamiento causado por actividades humanas pueden combinarse para producir años excepcionales.

No es un abismo, pero sí una escalera de riesgo

Melissa Seabrook, científica climática de la Oficina Meteorológica del Reino Unido y coautora del informe, advirtió que 1,5 °C no debe entenderse como un precipicio único. No existe un punto exacto en el que todo colapse de inmediato, pero cada décima adicional de calentamiento aumenta los impactos.

La relación causa y resultado es directa: al subir la temperatura media global, crece la probabilidad de eventos extremos más intensos; esos extremos superan los rangos para los que fueron diseñadas ciudades, sistemas agrícolas, infraestructuras y planes de emergencia.

Friederike Otto, científica climática del Imperial College de Londres, señaló que un año completo o más por encima de 1,5 °C puede significar eventos tan cálidos, húmedos o secos que excedan experiencias previas y desafíen la planificación urbana y agrícola existente.

El Niño puede empujar otro récord

Las proyecciones de corto plazo apuntan a la posible formación de un fuerte episodio de El Niño, el fenómeno natural de calentamiento del Pacífico central que altera el clima mundial y suele elevar temporalmente la temperatura global.

La OMM advierte que ese episodio podría extenderse hasta 2028. Por esa razón, Seabrook considera probable que 2027 supere el récord de calor de 2024. En términos climáticos, El Niño actuaría sobre una base planetaria ya más caliente por la quema de carbón, petróleo y gas.

La influencia de los océanos sobre los récords recientes ya ha sido analizada en estudios sobre emisiones de carbono y El Niño, donde el calentamiento marino aparece como una pieza clave para entender los máximos globales de temperatura.

Un ritmo de calentamiento bajo observación

Si el promedio de 2026-2030 supera los 1,5 °C respecto de la era preindustrial, la Tierra habría añadido alrededor de 0,25 °C de calentamiento en una década. Ese ritmo sería superior al observado en periodos anteriores, más cercano a 0,2 °C por década.

Seabrook señaló que los científicos siguen debatiendo si el calentamiento global se está acelerando. Si las proyecciones se cumplen, aportarían nueva evidencia a quienes consideran que el ritmo de cambio está aumentando.

El comportamiento reciente de la temperatura global refuerza esa vigilancia. Informes sobre récords climáticos, gases de efecto invernadero y temperatura del mar han mostrado que el calor acumulado no se limita al aire, sino que también alcanza océanos y sistemas que regulan el clima planetario.

El Ártico se calienta más rápido

El informe proyecta un calentamiento especialmente fuerte en el Ártico. Entre ahora y 2030, la región podría calentarse cerca de 1,66 °C adicionales, mientras que sus inviernos próximos serían en promedio 2,8 °C más cálidos que el periodo reciente de referencia 1991-2020.

La explicación está en la retroalimentación del hielo. Al derretirse la nieve y el hielo marino, disminuye la superficie blanca que refleja radiación solar hacia el espacio. Más energía queda absorbida por océanos y tierras oscuras, lo que acelera el calentamiento y favorece más pérdida de hielo.

La OMM también prevé que el hielo marino ártico siga reduciéndose durante el verano. Esa pérdida afecta ecosistemas, circulación oceánica, comunidades del norte y patrones climáticos más amplios.

Amazonía más seca y con más fuego

Las proyecciones también advierten condiciones más cálidas y anormalmente secas en la cuenca amazónica. Para una región que regula agua, biodiversidad y carbono, un escenario más seco puede aumentar el riesgo de incendios forestales y debilitar su función como sumidero de dióxido de carbono.

Seabrook señaló que las personas dependen del Amazonas para el agua y que el calor combinado con sequedad puede incrementar el peligro de incendios. Si esos incendios aumentan, la selva puede pasar de absorber carbono a reforzar el problema climático mediante emisiones adicionales.

La vulnerabilidad regional ya se observa en análisis recientes sobre sequías más largas en la Amazonía, donde se advierte que la duración de los episodios secos puede intensificar incendios, afectar comunidades y alterar la capacidad de recuperación del bosque.

Sahel con más lluvia y riesgo de inundaciones

El informe también proyecta más lluvia de lo normal en el Sahel africano, una región que ha sufrido condiciones secas prolongadas. Ese cambio puede parecer favorable, pero también puede elevar el riesgo de inundaciones si las precipitaciones se concentran en episodios intensos o caen sobre suelos e infraestructuras vulnerables.

La misma lógica atraviesa el diagnóstico global: un planeta más caliente no solo significa más calor. Significa mayor energía disponible en el sistema climático, más humedad en la atmósfera y una distribución más extrema de sequías, lluvias, incendios y tormentas.

El costo de seguir calentando

Simon Stiell, responsable climático de Naciones Unidas, señaló que los esfuerzos para contener el cambio climático todavía no son suficientes. Afirmó que el calentamiento global sigue superando la acción internacional y que los episodios recientes de calor en Europa, India y otras regiones muestran el impacto humano y económico de seguir quemando carbón, petróleo y gas.

El mensaje del informe es operativo: más calor implica más eventos extremos, más presión sobre alimentos y precios, más incendios, más sequías, más tormentas intensas y más pérdidas humanas. Cada décima de grado adicional amplía el margen de riesgo.

Las proyecciones de la OMM y la Oficina Meteorológica del Reino Unido no anuncian un futuro lejano. Cubren el periodo 2026-2030 y muestran que el próximo tramo climático puede romper récords mientras empuja al planeta repetidamente por encima del umbral de 1,5 °C.

Fuente(s) referenciales

Phys.org / Associated Press: Think it’s hot now? The next five years will smash records, UN says