Un estudio revela que la deforestación reduce las precipitaciones en la Amazonía y que el cambio climático acelera ese proceso.
Un estudio revela que las intensas lluvias atlánticas pueden impedir que los aerosoles africanos fertilicen la Amazonia.
La deforestación en la Amazonía sudamericana eleva hasta 3 °C la temperatura superficial y altera las lluvias regionales