La herramienta B.C. Public Lands Map identifica terrenos públicos vacantes o subutilizados en Columbia Británica con potencial para vivienda asequible.
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
Una nueva herramienta de investigación en Canadá permite identificar terrenos públicos con potencial para desarrollar vivienda asequible en Columbia Británica. El B.C. Public Lands Map combina datos federales, provinciales y municipales para localizar parcelas públicas que podrían destinarse a nuevos proyectos habitacionales.
El primer análisis detectó más de 50.000 parcelas de propiedad pública en Columbia Británica y hasta 273.000 unidades potenciales de vivienda en terrenos vacantes o subutilizados solo en Metro Vancouver. La herramienta fue desarrollada por Housing Assessment Resource Tools, HART, un proyecto vinculado a la Universidad de Columbia Británica, UBC.
Suelo público para una crisis habitacional
La iniciativa parte de un problema central: el costo del suelo es una de las mayores barreras para construir vivienda asequible. En Vancouver, la compra del terreno puede representar hasta el 60 % del costo de un proyecto.
Craig Jones, director asociado del proyecto HART, señaló que Canadá atraviesa una crisis de vivienda asequible y que cerca del 10 % de los hogares del país no puede pagar adecuadamente su vivienda. En ese contexto, el suelo público puede convertirse en un recurso estratégico si se ofrece con descuento o se cede a desarrolladores de vivienda asequible.
La herramienta se inserta en una discusión más amplia sobre cómo usar mejor el territorio urbano, especialmente en ciudades sometidas a presión demográfica, desigualdad de acceso a vivienda e impactos ambientales. Esa tensión también aparece en debates sobre crecimiento urbano y resiliencia climática.
Qué identifica el mapa
El B.C. Public Lands Map reúne información sobre parcelas federales, provinciales y municipales. El sistema permite detectar desde lotes vacíos hasta edificios gubernamentales sin uso, estacionamientos de superficie y otros terrenos públicos que podrían ser aptos para vivienda asequible.
También permite filtrar los terrenos por jurisdicción, propiedad, vacancia, nivel de utilización y acceso a infraestructura básica como agua, alcantarillado, electricidad y carreteras.
El objetivo no es reemplazar la planificación urbana ni los estudios técnicos de cada proyecto, sino entregar una base común de información para gobiernos, organizaciones de vivienda, investigadores y comunidades.
Hasta 50.000 millones de dólares en valor de suelo
El equipo de HART estima que la herramienta podría ayudar al sector de vivienda asequible a acceder a un valor potencial de suelo público de hasta 50.000 millones de dólares canadienses.
Ese valor no implica que todos los terrenos puedan construirse de inmediato ni que todos sean adecuados para vivienda. La utilidad del mapa está en hacer visible un inventario disperso de suelo público y priorizar las parcelas con mejores condiciones para proyectos habitacionales.
La planificación del suelo se vuelve cada vez más relevante en regiones donde vivienda, infraestructura, clima y uso del territorio se cruzan. La adaptación urbana ya forma parte de las respuestas frente a eventos extremos, como muestran los enfoques sobre ciudades más resilientes.
Metro Vancouver como primer caso
El análisis inicial se concentró en Metro Vancouver, donde la presión inmobiliaria y el alto costo del suelo dificultan el acceso a vivienda asequible. Allí se identificaron terrenos vacantes o subutilizados con potencial para alojar hasta 273.000 unidades habitacionales.
La herramienta también permite observar oportunidades fuera de los grandes centros urbanos. En comunidades pequeñas y medianas, el suelo público puede ser clave para construir vivienda cerca de infraestructura existente y evitar una expansión urbana dispersa.
Ese punto es importante porque el crecimiento urbano mal planificado puede aumentar distancias, consumo de suelo, costos de transporte y vulnerabilidad ambiental. En otras regiones del mundo, la expansión rápida de ciudades ya ha mostrado riesgos cuando no va acompañada de planificación, como ocurre con la urbanización acelerada.
Datos públicos para decisiones territoriales
El B.C. Public Lands Map es presentado como la primera herramienta de este tipo en Canadá. Su valor está en cruzar bases de datos que antes estaban fragmentadas entre distintos niveles de gobierno.
Al integrar esa información, el mapa facilita responder una pregunta concreta: qué terrenos públicos existen en una comunidad y cuáles podrían apoyar proyectos de vivienda asequible.
La herramienta también puede ayudar a evitar que el suelo público termine vendido sin una evaluación social más amplia. En un escenario de crisis habitacional, identificar terrenos disponibles permite discutir si conviene vender, conservar, densificar, reconvertir o reservar parcelas para vivienda de interés público.
Vivienda, clima y territorio
Aunque el proyecto se centra en vivienda asequible, su lectura también tiene implicaciones ambientales. Construir en terrenos ya servidos por infraestructura puede reducir presión sobre áreas naturales, bordes agrícolas o zonas de riesgo.
La ubicación de nuevas viviendas también importa frente al cambio climático. Inundaciones, incendios, calor extremo y erosión costera obligan a pensar dónde se construye y qué lugares deben evitarse. En algunas zonas, incluso se discute la retirada planificada como respuesta a riesgos crecientes.
En ese contexto, los mapas de suelo público pueden servir no solo para acelerar vivienda, sino también para orientar decisiones territoriales más seguras, compactas y sostenibles.
Una herramienta para acelerar proyectos
El proyecto HART busca que gobiernos y organizaciones sin fines de lucro encuentren más rápido terrenos aptos para vivienda asequible. La disponibilidad de información común puede reducir tiempos de búsqueda, costos iniciales y duplicación de análisis.
El mapa no resuelve por sí solo la crisis de vivienda. Todavía se requieren financiamiento, permisos, planificación, servicios, apoyo político y acuerdos entre niveles de gobierno. Pero sí puede revelar oportunidades que permanecían ocultas en bases de datos dispersas.
La experiencia de Columbia Británica muestra cómo los datos territoriales pueden convertirse en una herramienta de política pública. Cuando el suelo es escaso y caro, saber dónde está la tierra pública disponible puede cambiar la velocidad y la escala de la respuesta habitacional.
Fuente(s) referenciales
Phys.org / University of British Columbia
