En los bosques del mundo avanza un nuevo dominio de especies exóticas de rápido crecimiento


Un estudio internacional revela que los bosques del planeta, incluidos los de Chile, podrían transformarse profundamente por el avance de especies naturalizadas más rápidas y competitivas


Camila Herrera
Editor: Eduardo Schmitz


Los bosques del mundo están entrando en una fase de transformación silenciosa pero profunda. Una investigación reciente publicada en Nature Plants advierte que la combinación de cambio climático, intervención humana y expansión de especies exóticas está modificando la estructura y composición de los ecosistemas forestales a escala global. El análisis abarca 31.001 especies de árboles, lo que representa el 53,6% de las especies conocidas, y proyecta escenarios futuros de naturalización y extinción que permiten anticipar dónde la pérdida de biodiversidad podría acelerarse con mayor intensidad.

Especies rápidas frente a especies vulnerables

El estudio compara tres grandes grupos de árboles: especies exóticas naturalizadas, especies nativas amenazadas y especies nativas no amenazadas. A partir de rasgos funcionales como características de hojas, madera y semillas, junto con variables ambientales, los investigadores identificaron patrones claros que explican el éxito de unas especies sobre otras.

Las especies naturalizadas suelen presentar rasgos asociados a un crecimiento más rápido y una mayor eficiencia en el uso de nutrientes. Esto les permite colonizar con facilidad ambientes alterados por la actividad humana. En contraste, muchas especies nativas amenazadas muestran estrategias más conservadoras, con crecimiento lento y mayor inversión en resistencia, lo que las vuelve menos competitivas en escenarios de perturbación constante.

Un cambio en el funcionamiento de los ecosistemas

La sustitución progresiva de especies no solo implica una pérdida de diversidad, sino también un cambio en la forma en que funcionan los ecosistemas. Los árboles de crecimiento rápido pueden alterar los ciclos de nutrientes y modificar la dinámica del carbono en los bosques.

Aunque estas especies pueden capturar carbono con rapidez, su menor longevidad plantea dudas sobre la estabilidad del almacenamiento a largo plazo. Este cambio podría tener implicaciones directas en la capacidad de los bosques para actuar como reguladores climáticos, además de afectar servicios ecosistémicos como la calidad del suelo, la disponibilidad de agua y la resiliencia frente a eventos extremos.

Regiones más expuestas al cambio

El estudio señala que los impactos más intensos podrían concentrarse en regiones tropicales y subtropicales, donde la biodiversidad es más alta y las presiones humanas más fuertes. Sin embargo, también identifica efectos relevantes en países como Chile, donde ya se observan procesos de expansión de especies exóticas.

El investigador Álvaro Gutiérrez, del Instituto de Ecología y Biodiversidad y de la Universidad de Chile, advierte que algunas especies introducidas están mostrando una notable capacidad de invasión. Entre ellas se encuentran pinos como el radiata, el ponderosa y el oregón, que han comenzado a expandirse incluso hacia zonas frías y ecosistemas abiertos como la estepa patagónica. También se menciona el avance del arce pseudoplátano en bosques del sur del país.

El papel de los incendios y la dispersión

Los disturbios ambientales, especialmente los incendios forestales, juegan un papel clave en este proceso. Algunas especies exóticas poseen mecanismos que les permiten aprovechar estos eventos, como la liberación masiva de semillas tras el fuego, lo que facilita su rápida colonización de áreas afectadas.

Además, las especies con semillas pequeñas y alta capacidad de dispersión tienen ventajas adicionales en paisajes fragmentados o intervenidos. Esta combinación de factores incrementa la presión sobre especies nativas que no están adaptadas a perturbaciones de gran escala o frecuencia.

Conservación y control temprano como estrategias clave

El estudio subraya la importancia de actuar de forma preventiva. El control temprano de especies invasoras es mucho más efectivo que intentar erradicarlas una vez que están completamente establecidas. En paralelo, se destaca la necesidad de reforzar la protección de especies nativas, especialmente aquellas de crecimiento lento o con distribución restringida.

En el caso de Chile, se mencionan especies como el alerce, la araucaria, los cipreses chilenos y el ruil, que podrían enfrentar mayores riesgos bajo los escenarios proyectados. La investigación plantea que el siguiente paso será profundizar en análisis a escala regional para comprender con mayor precisión el impacto de estas dinámicas en ecosistemas específicos.

Hacia bosques más homogéneos y menos diversos

El panorama que describe el estudio apunta a una tendencia global hacia la homogeneización de los bosques. Las especies más generalistas, capaces de adaptarse a condiciones cambiantes, podrían dominar el paisaje, desplazando a aquellas más especializadas.

Este proceso no solo implica una reducción de la biodiversidad, sino también una transformación de los ecosistemas y de los beneficios que estos proporcionan a la sociedad. Los bosques del futuro podrían ser más uniformes, menos resilientes y funcionalmente distintos a los actuales, marcando un cambio significativo en el equilibrio ecológico del planeta.

Referencias
El Mostrador. “Especies exóticas de rápido crecimiento están cambiando el tipo de bosque que dominará el planeta”. 12 de marzo de 2026.
Nature Plants. Estudio sobre rasgos funcionales, naturalización y riesgo de extinción en especies arbóreas a escala global.