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🌍 Panorama Planetario

02 de noviembre de 2026

El sistema Tierra mantiene señales estructurales de calentamiento, acumulación de gases de efecto invernadero y presión sobre ecosistemas terrestres y marinos. Este panel ofrece una lectura científica general, diferenciando tendencias observadas de condiciones meteorológicas que requieren actualización instrumental diaria.

La interacción entre atmósfera, océanos, criosfera y ciclo hidrológico sigue siendo fundamental para interpretar los riesgos ambientales. Ningún fenómeno aislado explica por sí solo la evolución planetaria: los indicadores deben analizarse conjuntamente y en escalas temporales apropiadas.

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Temperatura global

Calentamiento sostenido

La temperatura media mundial presenta una tendencia ascendente de largo plazo respecto al período preindustrial. Los récords anuales y mensuales recientes ilustran la magnitud de la transformación climática, aunque las fluctuaciones naturales pueden producir diferencias importantes entre meses.

El balance térmico depende de la concentración de gases de efecto invernadero, la circulación oceánica, los aerosoles y la variabilidad atmosférica. Para determinar la anomalía exacta de octubre de 2026 es necesario consultar las series consolidadas de Copernicus y otros organismos climáticos.

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Océanos

Acumulación de calor

Los océanos absorben la mayor parte del exceso de energía retenida por el sistema climático. Este almacenamiento modifica la estratificación del agua, influye sobre la distribución de especies y contribuye a la expansión térmica relacionada con el aumento del nivel del mar.

Las anomalías de temperatura superficial deben interpretarse por cuencas y estaciones. Un océano globalmente más cálido no implica que todas las regiones marinas experimenten simultáneamente las mismas condiciones.

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CO₂ atmosférico

Presión acumulativa

El dióxido de carbono continúa siendo un indicador esencial del cambio climático antropogénico. Su permanencia atmosférica y su acumulación reflejan el desequilibrio entre emisiones humanas y absorción por océanos y ecosistemas terrestres.

Las concentraciones presentan variaciones estacionales relacionadas con la actividad vegetal, especialmente en el hemisferio norte. Un descenso estacional no debe confundirse con una reducción sostenida del CO₂ a escala global.

🧊

Hielo polar

Vigilancia criosférica

En noviembre, el hielo marino del Ártico se encuentra normalmente en su fase de crecimiento otoñal, mientras la Antártida atraviesa la retirada primaveral de su cubierta marina.

La extensión diaria debe compararse con promedios climatológicos y no únicamente con la jornada anterior. También es indispensable distinguir el hielo flotante del hielo continental, cuyo deshielo tiene consecuencias diferentes para el nivel del mar.

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Incendios

Riesgo variable

El peligro de incendios depende de la humedad de la vegetación, la temperatura, el viento, la sequedad del suelo y las fuentes de ignición. Su distribución cambia de acuerdo con la estación y las condiciones meteorológicas locales.

Los satélites permiten identificar focos térmicos y emisiones asociadas, pero una detección de calor no equivale necesariamente a un incendio forestal confirmado. La evaluación requiere contrastar los datos con observaciones terrestres.

🏜️

Sequías

Estrés hídrico

La sequía meteorológica, agrícola e hidrológica puede desarrollarse a velocidades diferentes. La falta de lluvia afecta primero a la humedad superficial, mientras que los embalses, acuíferos y caudales pueden responder con retraso.

El calentamiento incrementa la demanda evaporativa de la atmósfera en muchas regiones. Por eso, las precipitaciones acumuladas deben analizarse junto con temperaturas, humedad del suelo y disponibilidad efectiva de agua.

⛈️

Tormentas y extremos

Seguimiento meteorológico

El inicio de noviembre todavía pertenece a la temporada oficial de huracanes del Atlántico, que se extiende hasta el 30 de noviembre. Sin embargo, la existencia de una temporada activa no permite afirmar que haya ciclones concretos sin consultar los boletines operativos.

Las lluvias intensas, inundaciones repentinas, tormentas severas y episodios de viento requieren vigilancia regional. Las previsiones de corto plazo tienen mayor utilidad operativa que las extrapolaciones de tendencias climáticas globales.

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Señal planetaria destacada

Indicadores interconectados

La señal fundamental es la relación entre calentamiento atmosférico, almacenamiento oceánico de energía y alteraciones del ciclo del agua. Estos procesos pueden amplificar riesgos, aunque sus manifestaciones difieren entre regiones.

Combinar registros satelitales, estaciones meteorológicas, boyas oceánicas y observaciones hidrológicas proporciona una interpretación más robusta que utilizar una única variable.

🗓️ Perspectiva: 2–16 de noviembre de 2026

Durante las próximas dos semanas será importante vigilar la evolución de las precipitaciones, la actividad ciclónica atlántica, las transiciones estacionales del hielo marino y las anomalías térmicas regionales. No se asignan probabilidades ni alertas concretas sin modelos meteorológicos actualizados.

La planificación ambiental debe apoyarse en los servicios meteorológicos nacionales y los sistemas de observación internacionales. Las perspectivas subestacionales expresan incertidumbre y no sustituyen las alertas oficiales.

Fuentes científicas de referencia: Copernicus C3S · NOAA GML · NSIDC · NHC.

Panel de contexto científico actualizado editorialmente el 02-11-2026. No constituye un parte instrumental en tiempo real.
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🌱 Tendencias de la Tierra

02 de noviembre de 2026 | Informe estratégico ambiental

La agenda ambiental evoluciona desde compromisos generales hacia mecanismos de ejecución, medición y financiación. Restaurar ecosistemas, reducir presiones sobre la biodiversidad y transformar los sistemas energéticos requiere instrumentos capaces de demostrar resultados y sostenerlos durante décadas.

El análisis de mediano plazo destaca una cuestión transversal: las soluciones ambientales deben funcionar simultáneamente para la naturaleza y las comunidades. La expansión de proyectos no equivale automáticamente a mejoras ecológicas; su eficacia depende del diseño, el seguimiento y las condiciones territoriales.

🌿01 · Restauración ecológica

Recuperar funciones, no solamente superficies

La restauración ecológica incorpora cada vez más indicadores de funcionamiento de los ecosistemas: recuperación del suelo, regeneración natural, conectividad y retorno de especies. El éxito no se limita a contabilizar hectáreas intervenidas.

Una tendencia importante consiste en combinar recuperación pasiva, cuando la naturaleza puede regenerarse por sí misma, con intervenciones activas donde persisten obstáculos como erosión, especies invasoras o alteraciones hidrológicas.

Los resultados deben evaluarse durante varios años, especialmente en paisajes sometidos a presiones humanas continuas.

🌳02 · Reforestación

La diversidad forestal gana importancia

La reforestación evoluciona hacia estrategias que priorizan especies apropiadas para cada territorio y condiciones climáticas futuras. Las plantaciones uniformes pueden ser vulnerables a enfermedades, incendios y sequías.

La regeneración natural asistida constituye una alternativa donde permanecen semillas, raíces y árboles remanentes. En otros casos, plantar especies nativas resulta indispensable para recuperar la estructura forestal.

La supervivencia de los árboles, la diversidad biológica y la disponibilidad hídrica son criterios más relevantes que la cantidad inicial de ejemplares plantados.

🦋03 · Biodiversidad

Medir poblaciones y calidad del hábitat

Los programas de conservación avanzan hacia una evaluación más completa del estado de las especies y de los ecosistemas. Las áreas protegidas son importantes, pero su extensión territorial no garantiza por sí misma la conservación efectiva.

El seguimiento de poblaciones, la reducción de amenazas y la conectividad entre hábitats permiten evaluar resultados reales.

La participación de comunidades locales y pueblos indígenas puede aportar conocimientos territoriales decisivos, siempre que exista reconocimiento de sus derechos y mecanismos de gobernanza adecuados.

💧04 · Agua y recursos hídricos

Gestión integrada de las cuencas

La gestión del agua incorpora progresivamente soluciones que conectan bosques, humedales, acuíferos, agricultura y abastecimiento urbano. Las intervenciones aisladas pueden trasladar problemas de un sector a otro.

La restauración de riberas, la reducción de pérdidas en redes y la reutilización segura del agua son instrumentos complementarios.

La prioridad consiste en equilibrar disponibilidad, calidad y demanda, considerando los efectos de sequías prolongadas y precipitaciones intensas sobre las infraestructuras existentes.

🌬️05 · Calidad del aire

Datos más precisos sobre exposición humana

Las redes de medición combinan estaciones terrestres, sensores de bajo costo y observación satelital para mejorar la identificación de contaminantes.

Las partículas finas, el dióxido de nitrógeno y el ozono troposférico siguen siendo variables esenciales para evaluar la exposición de la población.

La tendencia metodológica es integrar distintas fuentes de información, corregir sesgos instrumentales y ofrecer datos útiles para políticas de transporte, industria, energía y planificación urbana.

🏘️06 · Adaptación climática

Infraestructuras preparadas para nuevos riesgos

La adaptación deja de considerarse exclusivamente una respuesta posterior a desastres. Se incorpora al diseño de viviendas, drenajes, carreteras, hospitales y sistemas de abastecimiento.

Los mapas de riesgo permiten identificar exposición a inundaciones, calor extremo, deslizamientos y erosión costera.

Las medidas más robustas combinan soluciones técnicas con ordenamiento territorial y sistemas de alerta temprana. Su eficacia debe revisarse conforme evolucionan los peligros y aumenta la ocupación de zonas vulnerables.

☀️07 · Energía limpia

La flexibilidad eléctrica se vuelve estratégica

La expansión de tecnologías renovables incrementa la importancia del almacenamiento, las interconexiones eléctricas y la gestión flexible de la demanda.

La producción solar y eólica depende de condiciones meteorológicas variables. Por ello, su integración requiere planificación de redes, reservas operativas y mecanismos que mantengan la estabilidad del suministro.

También crece la atención sobre los materiales, el reciclaje de equipos y los impactos territoriales de las infraestructuras energéticas.

🐢08 · Conservación de ecosistemas

Conectividad entre espacios protegidos

La conservación incorpora corredores ecológicos, zonas de amortiguamiento y mecanismos de gestión fuera de las áreas protegidas tradicionales.

La fragmentación del hábitat limita los desplazamientos de animales, el intercambio genético y la capacidad de las poblaciones para responder a cambios ambientales.

Las estrategias territoriales buscan conectar bosques, ríos, humedales y paisajes productivos mediante acuerdos que compatibilicen actividades humanas y protección de especies.

♻️09 · Economía ambiental

Del compromiso voluntario a la medición

La economía ambiental presta creciente atención a la trazabilidad de inversiones, los costos de degradación y la eficacia de los proyectos financiados.

Los instrumentos de financiación vinculados a resultados necesitan indicadores verificables para evitar que declaraciones generales sustituyan mejoras concretas.

La valoración económica de servicios ecosistémicos puede orientar decisiones públicas, aunque no representa por completo los valores culturales, sociales y ecológicos de la naturaleza.

🌐 10 · Tendencia destacada de noviembre

La implementación ambiental entra en una etapa decisiva

Noviembre de 2026 sitúa la ejecución de compromisos climáticos en el centro del debate internacional. La COP31, programada del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Türkiye, ofrece un escenario para examinar la distancia entre los planes nacionales y su aplicación efectiva.

La tendencia de fondo es la necesidad de vincular financiación, tecnología, reducción de emisiones y adaptación con indicadores de desempeño. La cooperación internacional deberá traducirse en proyectos capaces de demostrar beneficios verificables.

Para los países con menor capacidad financiera, el acceso a recursos y asistencia técnica continúa siendo una condición relevante para avanzar. También resulta indispensable considerar los efectos sociales de la transición energética y proteger a las poblaciones expuestas a riesgos climáticos.

La conferencia no garantiza por sí sola resultados. Su importancia dependerá de los acuerdos alcanzados y, especialmente, de su implementación posterior.

Referencias: CMNUCC – COP31 · PNUMA · Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Detectan en Japón un contaminante con propiedades biológicas inesperadas

Investigadores detectaron bromocloropireno, un contaminante que contiene bromo y cloro, en muestras de suelo y sedimentos de zonas industriales de Japón, estableciendo así una nueva clase de contaminantes ambientales con actividades biológicas únicas. Crédito: tocalcollege de Openverse

Investigadores de la Universidad Meijo identificaron bromocloropireno en suelos industriales y sedimentos portuarios. El compuesto, que contiene simultáneamente bromo y cloro, mostró una actividad biológica distinta de la esperada y plantea nuevos desafíos para la vigilancia de la contaminación ambiental.


Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Eduardo Schmitz

Un equipo científico de Japón ha identificado la presencia ambiental de bromocloropireno, un contaminante orgánico que combina átomos de bromo y cloro en una misma estructura molecular y cuyo comportamiento había permanecido prácticamente sin estudiar. El compuesto fue detectado en suelos próximos a zonas industriales de la bahía de Tokio y en sedimentos del puerto de Nagoya, durante una investigación dirigida por especialistas de la Universidad Meijo.

El descubrimiento resulta relevante porque demuestra que determinados contaminantes con mezclas de halógenos pueden presentar propiedades químicas y biológicas diferentes de las observadas en sustancias que contienen únicamente cloro o bromo.

Los investigadores encontraron el compuesto en la mitad de las muestras de suelo analizadas y comprobaron, mediante experimentos de laboratorio, que puede activar un receptor celular relacionado con la respuesta del organismo a diversas sustancias químicas.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Emerging Contaminants y difundidos el 30 de octubre de 2026. El estudio abre nuevas preguntas sobre la presencia, transformación y posible toxicidad de una familia de sustancias que podría estar insuficientemente representada en los programas de vigilancia ambiental.

Una familia de contaminantes que apenas había sido investigada

El bromocloropireno, identificado mediante la abreviatura BrClPy, pertenece al grupo de los hidrocarburos aromáticos policíclicos halogenados, conocidos como HPAH por sus siglas en inglés.

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos son compuestos orgánicos formados por estructuras de anillos de carbono. Muchos pueden generarse durante procesos de combustión incompleta de materiales que contienen carbono.

Algunos de estos compuestos incorporan átomos de halógenos, como cloro o bromo, que pueden modificar su persistencia, reactividad y comportamiento biológico.

Hasta ahora, buena parte de las investigaciones se había concentrado en sustancias cloradas o bromadas por separado. En cambio, las moléculas que incorporan simultáneamente ambos elementos habían recibido mucha menos atención.

Esta diferencia es importante porque las propiedades de un contaminante no pueden determinarse únicamente a partir de la presencia de un elemento químico. También dependen de la estructura molecular, la posición de los sustituyentes y las transformaciones que experimenta en el ambiente.

El estudio japonés aporta evidencia de que estos compuestos mixtos no deben considerarse automáticamente equivalentes a sus variantes exclusivamente cloradas o bromadas.

Analizaron 20 suelos de la bahía de Tokio y sedimentos de Nagoya

La investigación fue desarrollada por Natsuki Nasuda, de la Escuela de Posgrado de Agricultura de la Universidad Meijo; el profesor Takeshi Ohura, de la misma institución; y Keerthi S. Guruge, investigador de la Organización Nacional de Investigación Agrícola y Alimentaria de Japón (NARO).

El equipo examinó muestras superficiales de suelo recogidas en 20 puntos de la bahía de Tokio, además de sedimentos procedentes de tres lugares del puerto de Nagoya.

Para identificar la sustancia, los científicos sintetizaron un material de referencia de bromocloropireno que permitió realizar comparaciones analíticas.

Este procedimiento fue especialmente importante porque se trataba de un compuesto para el que no existía una caracterización ambiental suficientemente desarrollada.

El bromocloropireno apareció en 10 de las 20 muestras de suelo, lo que representa una frecuencia de detección del 50 %.

La concentración media comunicada para las muestras de suelo fue de 0,13 nanogramos por gramo, una cantidad extremadamente pequeña que requiere técnicas analíticas sensibles para su identificación.

En los sedimentos portuarios, el compuesto fue detectado en una de las tres muestras examinadas, con una concentración de 0,42 nanogramos por gramo.

Estas cifras confirman su presencia en los lugares estudiados, pero no permiten establecer por sí solas la magnitud de la contaminación en todo Japón ni determinar el riesgo sanitario de las concentraciones encontradas.

El bromocloropireno mostró una relación con otros compuestos bromados

Uno de los aspectos investigados fue la relación entre las concentraciones de bromocloropireno y las de otros hidrocarburos aromáticos policíclicos halogenados presentes en las muestras.

Los resultados mostraron una correlación importante con compuestos de pireno bromados.

Esta asociación sugiere que la formación o presencia del bromocloropireno podría estar más vinculada a procesos relacionados con la bromación que a los asociados exclusivamente con derivados clorados.

Sin embargo, una correlación entre sustancias presentes en el mismo ambiente no demuestra por sí sola que compartan una fuente específica o que una se transforme directamente en la otra.

Para identificar con precisión los mecanismos de formación serán necesarios estudios adicionales sobre procesos industriales, reacciones químicas y condiciones ambientales.

La investigación plantea que la incorporación de dos halógenos diferentes puede producir comportamientos que no se anticipan adecuadamente estudiando cada familia de compuestos por separado.

La luz solar transforma el compuesto de una manera particular

Además de identificar el bromocloropireno en muestras ambientales, los científicos estudiaron su estabilidad cuando se expone a condiciones que simulan la radiación solar.

El objetivo consistía en comprender cómo puede transformarse una vez liberado al ambiente.

Los experimentos revelaron que el bromocloropireno presenta una fotoestabilidad aproximadamente dos veces menor que la del 1-cloropireno, utilizado como compuesto de comparación.

Esto indica que, bajo las condiciones ensayadas, el bromocloropireno se transforma con mayor facilidad por efecto de la luz.

Durante esa transformación, la molécula perdió principalmente el átomo de bromo y produjo 1-cloropireno.

Los investigadores no observaron la formación del producto equivalente que se esperaría si la molécula perdiera preferentemente el cloro.

La diferencia sugiere que los dos halógenos no participan de manera equivalente en las reacciones fotoquímicas de este compuesto.

Este comportamiento tiene consecuencias para la investigación ambiental porque la desaparición de una sustancia original no significa necesariamente que sus productos de transformación sean inocuos.

La identificación de esos productos es necesaria para comprender qué sustancias pueden permanecer o aparecer posteriormente en suelos, sedimentos y otros compartimentos ambientales.

Un ensayo biológico reveló actividad sobre el receptor AhR

La segunda parte experimental se concentró en determinar si el bromocloropireno podía activar el receptor de hidrocarburos de arilo, conocido como AhR.

Este receptor participa en la respuesta celular frente a distintas moléculas, incluidas determinadas sustancias presentes en el ambiente.

Su activación constituye un indicador útil para estudiar posibles mecanismos de acción biológica de contaminantes orgánicos, aunque no equivale por sí sola a demostrar que una sustancia provoca una enfermedad.

Los investigadores utilizaron un ensayo basado en levaduras para evaluar la capacidad del bromocloropireno de activar este receptor.

El compuesto mostró una potencia estimada equivalente a 0,18 veces la del benzo[a]pireno, una sustancia utilizada como referencia en el experimento.

La actividad observada fue semejante a la del dicloropireno y aproximadamente entre cuatro y cinco veces mayor que la del dibromopireno.

El resultado llamó la atención porque, aunque el comportamiento ambiental del bromocloropireno presentaba semejanzas con derivados bromados, su actividad sobre el receptor AhR se aproximaba más a la de determinados compuestos clorados.

Esta combinación de propiedades refuerza la necesidad de estudiar individualmente los contaminantes que contienen mezclas de halógenos.

La actividad celular no demuestra toxicidad en personas o animales

Los resultados del ensayo biológico deben interpretarse dentro de sus límites experimentales.

La activación del receptor AhR en un sistema de levaduras proporciona información sobre una posible interacción molecular, pero no permite establecer directamente los efectos de la exposición al bromocloropireno en seres humanos, fauna silvestre u otros organismos.

Tampoco demuestra que las concentraciones detectadas en los suelos y sedimentos japoneses produzcan efectos adversos en condiciones ambientales reales.

Para avanzar hacia una evaluación de riesgo sería necesario investigar la absorción del compuesto, su distribución y metabolismo en organismos, sus posibles efectos tóxicos y las dosis capaces de producirlos.

También haría falta determinar las vías de exposición y la frecuencia con la que estas sustancias aparecen en distintos ambientes.

La investigación aporta una señal experimental que justifica nuevas evaluaciones, no una demostración de daño sanitario asociado a los lugares muestreados.

Los sistemas de vigilancia podrían estar pasando por alto sustancias similares

Uno de los principales interrogantes abiertos por el estudio es si otros contaminantes que contienen simultáneamente cloro y bromo ya están presentes en el ambiente sin haber sido identificados sistemáticamente.

Los programas de vigilancia suelen concentrarse en sustancias previamente caracterizadas y para las cuales existen métodos analíticos establecidos.

Cuando un compuesto carece de patrones de referencia o de información suficiente sobre su comportamiento, puede resultar difícil incorporarlo a los análisis rutinarios.

La síntesis del material de referencia realizada por el equipo japonés representa un paso importante para superar esa limitación en el caso del bromocloropireno.

La posibilidad de detectar nuevos contaminantes también exige distinguir entre su mera presencia y la existencia de un riesgo ambiental significativo.

Una evaluación completa debe considerar las concentraciones medidas, su persistencia, movilidad, transformación y efectos sobre los organismos.

Los autores proponen ampliar la investigación hacia otros hidrocarburos aromáticos policíclicos con halógenos mixtos, con el fin de comprender mejor su distribución y sus posibles consecuencias ecológicas.

Los sedimentos portuarios permiten investigar la contaminación acumulada

La detección de bromocloropireno en sedimentos del puerto de Nagoya también destaca la importancia de examinar materiales que pueden acumular sustancias procedentes de diferentes actividades humanas.

Los sedimentos reciben partículas transportadas por el agua y pueden actuar como depósitos de determinados contaminantes orgánicos.

Su composición química ofrece información sobre sustancias presentes en los sistemas acuáticos, aunque la concentración medida en un sedimento no indica automáticamente cuánto contaminante está disponible para ser incorporado por los organismos.

La movilidad y biodisponibilidad dependen de factores como las características del compuesto, la materia orgánica y las condiciones fisicoquímicas del entorno.

En este estudio, la identificación del bromocloropireno en una muestra portuaria demuestra que la sustancia puede encontrarse en ese compartimento ambiental.

Sin embargo, el número limitado de muestras impide determinar su distribución espacial dentro del puerto o establecer tendencias temporales.

Una investigación más amplia podría examinar si existen diferencias entre zonas industriales, áreas urbanas y lugares con menor influencia de actividades humanas.

El hallazgo abre nuevas preguntas para la química ambiental

El descubrimiento no se limita a incorporar una sustancia adicional a los inventarios de contaminantes.

Su principal aportación consiste en demostrar que la combinación de cloro y bromo en una misma molécula puede producir un perfil de transformación y actividad biológica que no se deduce directamente de compuestos relacionados.

Los científicos consideran necesario investigar las rutas de formación de estos contaminantes, los productos resultantes de su degradación y sus efectos sobre organismos vivos.

También será importante desarrollar métodos de detección capaces de identificar otras sustancias con características químicas semejantes.

Una mejor comprensión de estas moléculas podría contribuir a perfeccionar las estimaciones de exposición ambiental y proporcionar información para futuras decisiones regulatorias.

El trabajo constituye, por ahora, una investigación experimental y de vigilancia ambiental centrada en un número limitado de muestras japonesas.

Su relevancia científica reside en haber confirmado la presencia del bromocloropireno en ambientes reales y en demostrar que sus propiedades merecen ser evaluadas de manera específica.

Fuentes referenciales:
Nasuda, N., Guruge, K. S. y Ohura, T. – Hetero-halogenated polycyclic aromatic hydrocarbons as environmental contaminants: Occurrences, photostability, and AhR-mediated activity of bromochloropyrene. Emerging Contaminants (2026)
Universidad Meijo / Phys.org – Discovery of bromochloropyrene reveals unexpected biological properties, 30 de octubre de 2026