Las columnas procedentes de incendios forestales en Canadá deterioraron la calidad del aire en Washington D.C., Baltimore y otras regiones del este y el medio oeste. Las autoridades pidieron limitar el ejercicio al aire libre, cerrar ventanas y utilizar respiradores certificados cuando la exposición sea inevitable.
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
Enormes cantidades de humo procedentes de los incendios forestales de Canadá continuaron desplazándose hacia Estados Unidos este viernes 17 de julio de 2026, provocando niveles de contaminación muy perjudiciales en varias ciudades y ampliando las alertas de calidad del aire.
Washington D.C. y Baltimore registraron durante la madrugada índices de calidad del aire de 247 y 281, respectivamente. Esos valores corresponden a condiciones muy insalubres y pueden afectar no solo a personas vulnerables, sino también a la población general.
El humo cubrió además el norte de Virginia y continuó avanzando hacia el sur. Las previsiones indicaban que la columna contaminante alcanzaría Charlotte durante la tarde del viernes y persistiría en diferentes regiones durante el fin de semana.
Hasta la madrugada del domingo, alrededor de 109 millones de personas podrían quedar expuestas en Estados Unidos a una calidad del aire considerada insalubre o peor.
Washington D.C. y Maryland bajo alertas rojas y púrpuras
En Washington D.C. y gran parte de Maryland permaneció vigente una alerta de calidad del aire de código rojo, mientras el oeste de Maryland quedó bajo código púrpura.
El Departamento de Medio Ambiente de Maryland explicó que una alerta púrpura corresponde a concentraciones de contaminación atmosférica muy perjudiciales para la salud de toda la población.
Las autoridades recomendaron evitar la actividad física intensa y el ejercicio al aire libre, especialmente durante las horas en que los niveles de partículas alcanzaran sus valores máximos.
La expansión del humo confirma que los efectos de los incendios forestales sobre la calidad del aire pueden extenderse cientos o miles de kilómetros más allá de las zonas directamente afectadas por las llamas.
Qué significa un índice de calidad del aire muy alto
El índice de calidad del aire, conocido como AQI por sus siglas en inglés, resume la concentración de varios contaminantes y traduce los resultados en categorías de riesgo para la salud.
Los valores superiores a 200 indican condiciones muy insalubres. En ese nivel aumenta el riesgo de irritación respiratoria, tos, dificultad para respirar y agravamiento de enfermedades pulmonares o cardiovasculares.
Los niños, las personas mayores, las mujeres embarazadas y quienes padecen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o afecciones cardíacas presentan una mayor vulnerabilidad.
Sin embargo, cuando la contaminación alcanza niveles rojos o púrpuras, incluso las personas sanas pueden experimentar síntomas después de permanecer o ejercitarse al aire libre.
Las partículas finas son uno de los principales riesgos
El humo de los incendios contiene una mezcla de gases, vapor de agua, compuestos orgánicos y partículas microscópicas generadas por la combustión de árboles, vegetación, suelos y estructuras.
Entre sus componentes más peligrosos se encuentra el material particulado PM2.5, formado por partículas con un diámetro inferior a 2,5 micrómetros.
Su reducido tamaño les permite penetrar profundamente en los pulmones y, en algunos casos, alcanzar el torrente sanguíneo. La investigación atmosférica también estudia los posibles efectos de partículas todavía más pequeñas presentes en el aire.
Las concentraciones pueden variar con rapidez debido a los cambios del viento, la temperatura y la altura de la capa de humo.
Recomiendan cerrar ventanas y mejorar la filtración interior
El Departamento de Medio Ambiente, Grandes Lagos y Energía de Michigan recomendó cerrar las ventanas, reducir la apertura de puertas y mantener el aire contaminado fuera de viviendas y edificios.
Las autoridades aconsejaron utilizar sistemas de climatización con filtros MERV-13 o superiores cuando las instalaciones sean compatibles con este nivel de filtrado.
Los equipos deben configurarse, cuando sea posible, para recircular el aire interior en lugar de introducir aire procedente del exterior.
Las personas sin un sistema central de filtración pueden permanecer en una habitación cerrada y utilizar un purificador de aire adecuado al tamaño del espacio.
También conviene evitar actividades interiores que produzcan partículas adicionales, como encender velas, fumar, utilizar chimeneas o freír alimentos durante periodos prolongados.
Los respiradores N95 y P100 reducen la inhalación de partículas
Las alertas oficiales recomendaron utilizar un respirador N95 o P100 con certificación del Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos, NIOSH, cuando sea necesario permanecer brevemente al aire libre.
Estos respiradores pueden filtrar una parte importante de las partículas finas siempre que se ajusten correctamente al rostro y no existan espacios por donde entre aire sin filtrar.
Las mascarillas quirúrgicas, de tela o colocadas de forma holgada ofrecen una protección considerablemente menor frente al humo.
El respirador no elimina la exposición a todos los gases presentes en una columna de incendios y tampoco sustituye la recomendación principal de reducir el tiempo al aire libre.
El humo avanzó hacia Virginia y Carolina del Norte
Durante la mañana del viernes, la columna contaminante cubría el norte de Virginia y avanzaba en dirección sur.
Los modelos de dispersión preveían su llegada a Charlotte durante la tarde, lo que ampliaría el deterioro de la calidad del aire hacia Carolina del Norte.
Las concentraciones no serían iguales en todas las localidades. La densidad del humo dependería de la dirección del viento, la estabilidad atmosférica y la presencia de lluvias.
Los residentes debían consultar los avisos locales y las mediciones actualizadas, porque las condiciones podían cambiar en pocas horas.
Nueva York y Nueva Inglaterra recibieron un respiro temporal
El noreste y Nueva Inglaterra, incluidas las zonas situadas al norte de la ciudad de Nueva York, experimentaron una mejoría temporal durante el viernes.
Vientos más intensos procedentes de Quebec, en lugar de la región afectada por los incendios del oeste de Ontario, empujaron parte del humo hacia el sur.
Este cambio despejó parcialmente los cielos en algunos sectores, pero no representaba una mejora definitiva.
Las previsiones indicaban que la capa de humo podía regresar durante el sábado y el domingo a medida que cambiaran nuevamente las corrientes atmosféricas.
Las tormentas pueden limpiar el aire después de empeorarlo brevemente
Un sistema de tormentas procedente del oeste debía llevar lluvia y posibles tormentas eléctricas fuertes o severas al Atlántico Medio y al noreste durante el sábado.
Al inicio de una precipitación, el aire descendente puede transportar humo desde capas superiores de la atmósfera hacia la superficie, intensificando temporalmente el olor y la concentración de contaminantes cerca del suelo.
Cuando la lluvia se vuelve más constante, las gotas comienzan a capturar y retirar partículas suspendidas, lo que puede mejorar gradualmente la calidad del aire.
Los pronósticos apuntaban a una mejoría considerable en gran parte del este del país después del paso del sistema durante la noche del sábado.
Chicago, Detroit y Minneapolis tendrán una tregua breve
En el medio oeste se esperaba una disminución temporal del humo alrededor de Minneapolis durante el viernes.
La mejoría debía avanzar posteriormente hacia Chicago y Detroit entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.
Sin embargo, nuevas columnas procedentes de Canadá podrían alcanzar otra vez estas ciudades durante la segunda mitad del sábado.
El desplazamiento de humo canadiense ya ha provocado anteriormente alertas ambientales en grandes áreas del medio oeste, incluidas zonas de Minnesota, Wisconsin, Michigan, Iowa e Illinois.
El humo podría regresar al Atlántico Medio el domingo
Las nuevas columnas previstas para el sábado podían seguir desplazándose hacia el este durante la noche y alcanzar nuevamente el noreste y el Atlántico Medio el domingo.
La evolución dependía tanto de los incendios activos como del comportamiento de los vientos a diferentes niveles de la atmósfera.
La final de la Copa del Mundo estaba programada para comenzar el domingo a las 3 de la tarde en East Rutherford, Nueva Jersey, una región situada dentro del corredor que podía recibir nuevamente humo.
Las condiciones definitivas dependerían de la velocidad de las corrientes y de la cantidad de partículas emitidas durante las horas previas.
Ontario concentra uno de los mayores incendios activos
El Centro Interinstitucional Canadiense de Incendios Forestales informó que el mayor incendio fuera de control del país se encontraba cerca del remoto Parque Provincial Wabakimi, en Ontario.
El fuego había alcanzado 787.802 acres, una superficie equivalente a aproximadamente 18 veces el tamaño de Ottawa, la capital canadiense.
Hasta la noche del jueves permanecían activos 194 incendios forestales fuera de control en Canadá.
Desde comienzos de 2026, casi seis millones de acres habían sido afectados por el fuego en el país.
La superficie era inferior a la registrada durante el extraordinario año 2023 en el mismo momento de la temporada, pero suficiente para generar columnas capaces de deteriorar la calidad del aire en amplias regiones de Estados Unidos.
La lluvia podría reducir las emisiones en la zona de origen
Las previsiones meteorológicas anunciaban lluvias en el oeste de Ontario durante el viernes, el lunes y el martes.
Las precipitaciones podían reducir la actividad de algunos incendios, elevar la humedad de los combustibles y disminuir las concentraciones de humo emitidas desde la región.
Por esta razón, las columnas posteriores que alcanzaran Estados Unidos podían resultar menos intensas que las observadas durante los primeros días de la semana.
No obstante, la respuesta de cada incendio dependería de la cantidad de lluvia, su duración y las condiciones del terreno.
Los incendios de Minnesota también aportan humo
Los fuegos activos en el norte de Minnesota contribuían igualmente a la contaminación atmosférica regional.
Estos incendios habían quemado más de 63.000 acres y añadían partículas a las columnas procedentes de Canadá.
La combinación de múltiples fuentes dificulta determinar con precisión qué proporción del humo observado en cada ciudad corresponde a un incendio específico.
Los modelos atmosféricos integran observaciones satelitales, dirección del viento, emisiones estimadas y mediciones en superficie para reconstruir las trayectorias.
El satélite GOES-19 reanudó el monitoreo
El satélite GOES-19, uno de los principales instrumentos de la NOAA para seguir incendios, tormentas y columnas de humo en Norteamérica, sufrió una anomalía que interrumpió temporalmente la transmisión de datos el miércoles.
El sistema fue reiniciado con éxito durante la tarde del jueves y comenzó a enviar nuevamente imágenes en tiempo real durante la mañana del viernes.
La recuperación permitió restablecer el seguimiento de los focos activos y observar el desplazamiento de las columnas a través de Canadá y Estados Unidos.
Los satélites geoestacionarios resultan esenciales para identificar incendios, estimar su intensidad y seguir la evolución del humo durante el día.
Nuevos rayos provocaron incendios en el noroeste del Pacífico
La situación se agravó en el noroeste de Estados Unidos después de que tormentas eléctricas afectaran Oregón, Washington e Idaho durante el jueves.
Decenas de miles de rayos habrían provocado numerosos incendios nuevos en Oregón y Washington.
El meteorólogo Colin McCarthy advirtió que los focos adicionales empeoraron el panorama de incendios forestales en Norteamérica.
Las previsiones indicaban que el humo de estos nuevos incendios se extendería durante el fin de semana por el este de Oregón y Washington, además del oeste y norte de Idaho.
El humo también puede favorecer la contaminación por ozono
Las partículas visibles no constituyen el único riesgo asociado con las columnas de incendios.
El humo transporta compuestos orgánicos volátiles y otros precursores químicos que, al reaccionar con la luz solar, pueden contribuir a formar ozono cerca de la superficie.
Una investigación en Estados Unidos documentó que el humo puede aumentar la contaminación por ozono incluso en regiones remotas, lejos de las zonas quemadas.
El ozono superficial irrita las vías respiratorias, reduce la función pulmonar y puede agravar enfermedades como el asma.
La interacción entre partículas, gases, temperaturas elevadas y luz solar complica los pronósticos de calidad del aire durante grandes episodios de incendios.
Cómo reducir la exposición durante el fin de semana
Las autoridades recomendaron permanecer en interiores durante los periodos de peor calidad del aire y reducir los desplazamientos innecesarios.
El ejercicio debe trasladarse a espacios interiores con aire filtrado, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Las ventanas y puertas deben mantenerse cerradas mientras las mediciones continúen en niveles insalubres.
Cuando sea indispensable salir, conviene limitar el tiempo de exposición y utilizar un respirador N95 o P100 certificado y correctamente ajustado.
Las personas que presenten dificultad para respirar, dolor en el pecho, mareos, tos intensa o agravamiento de una enfermedad previa deben buscar atención médica.
Las condiciones pueden variar rápidamente entre ciudades
El movimiento del humo no sigue de manera uniforme las fronteras estatales ni las áreas metropolitanas.
Una ciudad puede pasar de condiciones moderadas a insalubres en pocas horas cuando cambia la dirección del viento o desciende una capa concentrada de partículas.
Las mediciones en tiempo real y las alertas de las autoridades locales ofrecen una referencia más útil que la apariencia visual del cielo.
El humo situado en capas altas puede producir cielos opacos sin generar concentraciones extremas en la superficie, mientras una columna poco visible puede elevar las partículas cerca del suelo.
La previsión para el fin de semana combinaba mejoras temporales por la lluvia con el posible retorno de nuevas columnas desde Canadá y el noroeste de Estados Unidos.
Fuente(s) referenciales
