El ciclón llevó olas de hasta nueve metros, lluvias intensas y fuertes ráfagas a las islas occidentales, mientras Kauai y Niʻihau permanecían bajo advertencia de huracán
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Eduardo Schmitz
El huracán Lowell avanzó cerca de las islas occidentales de Hawái con vientos destructivos, oleaje de entre seis y nueve metros y lluvias capaces de provocar inundaciones repentinas. El gobernador Josh Green declaró el estado de emergencia en todo el archipiélago y las autoridades pidieron a los habitantes del condado de Kauai que permanecieran refugiados.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos colocó al condado de Kauai, que comprende las islas de Kauai, Niʻihau, Lehua y Kaʻula, bajo advertencia de huracán. Oahu, la isla más poblada y donde se encuentra Honolulú, quedó bajo advertencia de tormenta tropical.
Lowell se acercó el lunes 7 de septiembre con vientos de aproximadamente 177 kilómetros por hora. Su núcleo debía pasar cerca o al oeste de Niʻihau entre la noche del lunes y la madrugada del martes 8, mientras su amplio campo de circulación extendía las condiciones adversas más allá del centro del ciclón.
Kauai concentra los impactos más peligrosos
Las autoridades de Kauai informaron que las condiciones empeoraron con rapidez a medida que Lowell se aproximaba. Varios ríos alcanzaron niveles de inundación y la caída de árboles, las crecidas y los deslizamientos obligaron a cerrar carreteras en distintos puntos de la isla.
El alcalde Derek Kawakami había solicitado a los residentes que abandonaran las rutas y comenzaran a refugiarse antes de la fase más intensa del temporal. La recomendación buscaba despejar las vías para los equipos de emergencia y reducir la exposición de la población a inundaciones, desprendimientos y objetos arrastrados por el viento.
El antecedente más próximo fue el huracán Lala y su amenaza sobre la Isla Grande de Hawái. Ese sistema dejó daños, cortes eléctricos y deslizamientos semanas antes de la llegada de Lowell, lo que aumentó la vulnerabilidad de algunas zonas ante nuevas precipitaciones.
Lluvias de hasta 40 centímetros elevan el riesgo de deslizamientos
Los pronósticos citados por las autoridades contemplaban acumulaciones puntuales de hasta 40 centímetros de lluvia en Kauai. La combinación de precipitaciones intensas y relieve montañoso incrementó el peligro de inundaciones súbitas y movimientos de tierra.
En Oahu, las condiciones de tormenta tropical debían continuar hasta las primeras horas del martes, con ráfagas capaces de derribar árboles, afectar líneas eléctricas y bloquear carreteras. La lluvia también podía persistir en otras islas hasta el miércoles, incluida la Isla Grande, donde se esperaban acumulaciones adicionales de hasta 30 centímetros.
El impacto acumulado preocupa porque Hawái ya había afrontado lluvias destructivas asociadas con Lala y posteriormente recibió los efectos de la tormenta tropical Moke. Los suelos saturados pueden responder con mayor rapidez ante nuevos episodios de precipitación extrema.
Olas de nueve metros amenazan las costas occidentales
El oleaje generado por Lowell alcanzó entre seis y nueve metros en las costas expuestas. Las autoridades advirtieron sobre corrientes marinas peligrosas, inundaciones costeras y agua capaz de avanzar sobre playas, carreteras y propiedades próximas al litoral.
En el condado de Kauai, la marejada podía elevar el agua entre 60 centímetros y 1,2 metros por encima de zonas normalmente secas. Los valores más altos se esperaban en la costa sur y en Niʻihau, una isla situada a menos de 32 kilómetros al suroeste de Kauai.
Las grandes olas pueden causar daños incluso cuando el centro de un ciclón permanece mar adentro. La mejora de los sistemas para predecir el comportamiento del oleaje durante ciclones tropicales es fundamental para anticipar qué sectores costeros afrontarán las condiciones más severas.
Además de evitar las playas, las autoridades recomendaron no aproximarse a rompeolas, acantilados ni carreteras costeras. El peligro no se limita a la altura de las olas: las corrientes de retorno y el desplazamiento repentino del agua pueden alcanzar lugares que parecen seguros.
Aeropuertos, escuelas y oficinas suspenden actividades
El gobierno dispuso el cierre de escuelas públicas, oficinas estatales y municipales y tribunales en las zonas amenazadas. La medida buscó mantener a la población fuera de las carreteras y permitir que los servicios de emergencia concentraran sus recursos en la protección de las comunidades.
Todos los vuelos programados en el aeropuerto de Lihue, el principal acceso aéreo de Kauai, fueron cancelados el lunes. Antes de reanudar las operaciones, las autoridades debían inspeccionar las pistas y verificar el estado de la infraestructura.
También se registraron interrupciones en rutas y servicios esenciales. La población fue advertida sobre la posibilidad de apagones prolongados y problemas de acceso en sectores donde los árboles, el agua o los desprendimientos impidieran el tránsito.
La declaración de emergencia permitió movilizar recursos estatales y activar a la Guardia Nacional. El alcance territorial de la medida facilitó la coordinación entre el estado, los condados, los servicios meteorológicos y los organismos responsables del transporte y la seguridad pública.
El ciclón alcanzó anteriormente la categoría 5
Lowell llegó a alcanzar la categoría 5 sobre el Pacífico antes de debilitarse durante su aproximación a Hawái. Aunque perdió intensidad, conservó suficiente fuerza para producir condiciones de huracán y un campo extenso de vientos, lluvias y oleaje.
El sistema coincidió con otros dos huracanes activos en el Pacífico, Karina y Marie. La presencia simultánea de tres ciclones bajo la influencia de un potente episodio de El Niño reflejó un periodo de actividad excepcional en la cuenca.
La relación entre un ciclón concreto y el cambio climático o El Niño requiere un análisis específico. Sin embargo, las temperaturas anormalmente cálidas del océano pueden aportar energía a los sistemas tropicales, mientras El Niño modifica la circulación atmosférica y las condiciones que favorecen su desarrollo en diferentes zonas del Pacífico.
Autoridades piden refugio y reservas para varios días
La Agencia de Gestión de Emergencias de Kauai solicitó a los residentes permanecer en sus viviendas, evitar desplazamientos y seguir únicamente las instrucciones oficiales. También recomendó mantener cargados los teléfonos, disponer de combustible, revisar los medicamentos y almacenar agua y alimentos para varios días.
Quienes se encontraban en zonas costeras o de baja altitud debían prepararse para evacuar si recibían una orden. Las autoridades insistieron en no atravesar carreteras inundadas, porque la profundidad, la fuerza de la corriente o los daños en la calzada pueden resultar imposibles de evaluar desde un vehículo.
Las advertencias continuaban vigentes durante el martes mientras Lowell comenzaba a alejarse de las islas. El riesgo no terminaba con el paso del núcleo: las lluvias, los deslizamientos, el oleaje peligroso, las crecidas y los cortes eléctricos podían prolongarse durante varias horas.
Fuentes referenciales:
Infobae
Associated Press




