La operación de tres días busca provocar lluvias sobre embalses y cuencas mientras el humo de los incendios de Indonesia mantiene la calidad del aire en niveles peligrosos
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
Malasia inició este jueves 3 de septiembre una operación de siembra de nubes en el estado de Sarawak, situado en la isla de Borneo, para intentar reducir la contaminación provocada por el humo de incendios forestales procedente de la región indonesia de Kalimantan. El dispositivo se extenderá durante tres días y también busca recuperar las reservas de agua antes de un periodo previsiblemente más seco.
La intervención está coordinada por el Comité de Gestión de Desastres de Sarawak con participación de la Real Fuerza Aérea de Malasia, la Agencia Nacional de Gestión de Desastres y el Departamento Meteorológico del país. La primera jornada se concentró en tres importantes represas hidroeléctricas, mientras las siguientes cubrirán 13 cuencas consideradas prioritarias.
La operación comenzó sobre tres represas hidroeléctricas
Un avión militar C-130 despegó desde la base aérea de Kuching para liberar una solución salina dentro de formaciones nubosas situadas a una altitud aproximada de entre 5.000 y 7.000 pies. Las partículas introducidas favorecen la formación de gotas de mayor tamaño cuando las condiciones de humedad y temperatura son adecuadas.
Los primeros objetivos fueron las represas de Batang Ai, Bakun y Murum, instalaciones esenciales para la generación eléctrica y el almacenamiento de agua en Sarawak. Durante los dos días posteriores, las operaciones deberán extenderse a zonas de captación situadas en Samarahan, Sri Aman, Betong, Kapit y Limbang.
El vice primer ministro de Sarawak y presidente del comité de desastres, Douglas Uggah Embas, explicó que la medida pretende elevar los niveles de los embalses antes de octubre, mes para el cual se esperan condiciones más cálidas y secas.
Una sequía prolongada ya obligó a suspender las actividades de cuatro plantas de tratamiento de agua. Desde comienzos de 2026, las agencias estatales distribuyeron más de 450.000 cajas de agua potable entre más de 225.000 habitantes afectados por las dificultades de abastecimiento.
La siembra de nubes necesita condiciones atmosféricas favorables
Las autoridades subrayaron que la técnica no puede producir precipitaciones en un cielo despejado. Para que funcione deben existir nubes con suficiente humedad y una estructura apropiada para que las partículas dispersadas favorezcan el crecimiento de gotas.
El desarrollo de las nubes y las posibles precipitaciones serán vigilados de forma continua para evaluar los resultados. El procedimiento puede aumentar la probabilidad de lluvia bajo condiciones específicas, pero no garantiza que precipite sobre todos los lugares seleccionados ni permite controlar con exactitud el volumen de agua.
Si se producen lluvias, estas podrían retirar temporalmente parte de las partículas suspendidas y disminuir la concentración de contaminantes. Ese alivio dependerá de la intensidad y duración de la precipitación, así como de la continuidad de los incendios y de la dirección de los vientos que transportan el humo.
Serian registró un índice de contaminación de 475
La calidad del aire volvió a deteriorarse con rapidez en Sarawak durante la jornada. Siete estaciones registraron valores superiores a 300 en el Índice de Contaminantes del Aire de Malasia, nivel clasificado oficialmente como peligroso.
Serian, unos 60 kilómetros al sureste de Kuching, presentó la lectura más elevada, con 475 puntos. Las normas nacionales contemplan la posibilidad de declarar una emergencia local cuando el índice supera 500, aunque una decisión de ese tipo se aplicaría solamente al territorio afectado y no automáticamente a todo el estado.
La exposición al humo ha coincidido con un aumento de consultas por molestias respiratorias. Las autoridades sanitarias recomendaron limitar las actividades al aire libre y utilizar mascarillas adecuadas para episodios de contaminación en las áreas afectadas.
El humo de los incendios contiene gases y partículas finas capaces de desplazarse a grandes distancias. Las personas con asma, enfermedades cardiovasculares o respiratorias, así como los niños, los adultos mayores y las embarazadas, pueden presentar una mayor vulnerabilidad durante episodios prolongados.
El humo cruzó la frontera desde Kalimantan
Sarawak comparte una extensa frontera terrestre con Kalimantan, la porción indonesia de Borneo. Los incendios de bosques y turberas activos al otro lado de la frontera generaron columnas de humo que los vientos trasladaron hacia Malasia y otras zonas del sudeste asiático.
Los equipos indonesios mantienen operaciones terrestres y aéreas contra los focos, mientras las autoridades investigan incendios presuntamente relacionados con quemas abiertas y prácticas de desmonte. La contaminación transfronteriza constituye un problema recurrente en la región durante periodos secos.
Las turberas pueden arder bajo la superficie y producir humo durante largos periodos, incluso después de que desaparezcan las llamas visibles. Su control exige humedecer profundamente el terreno y vigilar posibles reactivaciones, una tarea especialmente difícil cuando la sequía reduce las reservas de agua.
La actual emergencia se desarrolla mientras El Niño avanza hacia una intensidad potencialmente histórica. Este patrón climático puede modificar las precipitaciones en el sudeste asiático, pero no explica por sí solo el inicio de los incendios, que también depende del uso del suelo, las fuentes de ignición y las medidas de prevención.
La lluvia inducida no sustituye el control de los incendios
La siembra de nubes funciona como una intervención temporal sobre las condiciones atmosféricas disponibles. No elimina los focos activos, no impide nuevas quemas y tampoco resuelve las causas estructurales de la contaminación regional.
La reducción sostenida del humo requiere extinguir los incendios, vigilar las turberas, evitar quemas abiertas y reforzar la cooperación entre Indonesia, Malasia y los demás países expuestos. También exige sistemas de alerta capaces de anticipar el desplazamiento de las partículas y comunicar rápidamente los riesgos.
Las condiciones asociadas con el fortalecimiento de El Niño y los extremos climáticos pueden aumentar la presión sobre la disponibilidad de agua y la vegetación. Sin embargo, los efectos concretos varían por región y deben interpretarse mediante los pronósticos de los servicios meteorológicos nacionales.
Mientras continúe el transporte de humo desde Kalimantan, las autoridades de Sarawak mantendrán el seguimiento de la calidad del aire, los niveles de los embalses y la respuesta de las nubes tratadas. La eficacia final de la operación dependerá tanto de las lluvias obtenidas como de la evolución de los incendios que originan la contaminación.
Fuentes referenciales:
Phys.org
Channel News Asia
The Star




