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NDT · Panel de control planetario

Panorama Planetario

13 de septiembre de 2026
Resumen ejecutivo. El sistema Tierra inicia la jornada bajo una combinación de calor global excepcional, un episodio fuerte de El Niño y contrastes regionales pronunciados. Mientras el Pacífico concentra mayor actividad atmosférica, el Atlántico tropical mantiene una temporada inusualmente lenta. La sequedad acumulada eleva la presión sobre suelos, bosques y recursos hídricos, con Indonesia como principal foco reciente de emisiones por incendios. Esta lectura representa una fotografía operativa del planeta: no todos los impactos responden de la misma manera ni ocurren simultáneamente en cada región.

Temperatura global

Calor excepcional sostenido

Agosto de 2026 alcanzó una temperatura media global cercana a 16,96 °C y se situó alrededor de 1,65 °C por encima del nivel preindustrial, según datos divulgados a partir del servicio Copernicus. Un mes aislado sobre 1,5 °C no equivale a superar permanentemente el objetivo de París, pero confirma una presión térmica extraordinaria.

Océanos

Pacífico bajo fuerte influencia de El Niño

El calentamiento del Pacífico ecuatorial continúa reorganizando lluvias, vientos y actividad ciclónica. El océano funciona como gran reservorio de calor y sus anomalías pueden prolongar impactos sobre pesca, arrecifes, precipitaciones y agricultura incluso cuando la señal atmosférica cambia de una semana a otra.

CO₂ atmosférico

Concentración estructuralmente elevada

El dióxido de carbono permanece en niveles históricamente altos y sostiene el desequilibrio energético del planeta. Las oscilaciones estacionales reducen o elevan temporalmente la concentración, pero no alteran la tendencia de fondo mientras las emisiones humanas y la pérdida de sumideros naturales continúen acumulando carbono en la atmósfera.

Hielo polar

Ártico cerca de su mínimo estacional

Septiembre es un periodo decisivo para la extensión anual del hielo marino ártico. La vigilancia satelital permite evaluar superficie, concentración y fragmentación, mientras en la Antártida la evolución del hielo marino y de las plataformas flotantes continúa siendo esencial para estudiar intercambios oceánicos y estabilidad del sistema polar.

Incendios

Indonesia concentra la principal alarma

Los incendios forestales y de turberas en Indonesia elevaron fuertemente las emisiones durante la primera semana de septiembre. La sequía asociada a El Niño favorece la propagación superficial y la combustión subterránea de turba, que puede persistir, liberar grandes cantidades de humo y degradar la calidad del aire regional.

Sequías

Déficits con efectos acumulativos

La humedad baja del suelo sigue siendo relevante en sectores europeos y en regiones tropicales expuestas a la reorganización de las lluvias. El riesgo no depende únicamente de la precipitación diaria: caudales reducidos, evaporación intensa, estrés de la vegetación y reservas insuficientes pueden prolongar los impactos agrícolas y ecológicos.

Tormentas y extremos

Contraste entre Atlántico y Pacífico

El fuerte cizallamiento del viento asociado con El Niño está limitando la organización de ciclones en el Atlántico, que registra una actividad anormalmente baja para mediados de septiembre. El Pacífico presenta un entorno más favorable. La calma atlántica no elimina el peligro: una formación tardía aún podría intensificarse rápidamente.

Geodinámica activa

Vigilancia reforzada en Indonesia

La reciente actividad del Anak Krakatau recuerda la interacción entre procesos tectónicos, atmósfera y territorio. Las columnas de ceniza pueden alterar temporalmente la aviación, las actividades pesqueras y la vida cotidiana. Landsat y otros sistemas orbitales complementan la observación terrestre de plumas y cambios superficiales.

🔎 Señal planetaria destacada

El Niño actúa como redistribuidor de riesgos. La misma anomalía oceánica que inhibe parte de la actividad ciclónica atlántica puede favorecer sequedad e incendios en Indonesia, desplazar corredores de lluvia y elevar la actividad en el Pacífico. La señal clave del día no es un fenómeno aislado, sino la conexión entre océano, atmósfera, agua disponible y respuesta de los ecosistemas.

📅 Perspectiva para los próximos 7–14 días

Se recomienda mantener vigilancia sobre incendios y humo en el sudeste asiático, déficits hídricos en áreas con sequedad acumulada, evolución del mínimo anual del hielo ártico y posibles perturbaciones tropicales tanto en el Pacífico como en sectores del Atlántico occidental. Los pronósticos regionales pueden variar rápidamente; para decisiones operativas deben consultarse los servicios meteorológicos, hidrológicos, volcánicos y de protección civil de cada país.

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Microalgas: los organismos fotosintéticos más eficientes pueden ayudarnos contra el cambio climático

Pedro Cermeño, Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) and Ramiro Logares, Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC)


El cambio climático y el crecimiento demográfico están sometiendo a los sistemas energéticos y alimentarios mundiales a una presión sin precedentes.

El encarecimiento de los alimentos y la escasez de recursos básicos como agua potable y energía pueden desencadenar conflictos, migraciones masivas e inestabilidad política y social en las regiones más vulnerables. Para garantizar un futuro seguro y equitativo para todos es crucial acelerar la transición hacia fuentes de energía renovable y sistemas de producción alimentaria eficientes y sostenibles. En este contexto, el mundo microscópico tiene mucho que aportar.

Las microalgas, incluyendo las cianobacterias, son los organismos fotosintéticos más eficientes del planeta. Pueden generar hasta treinta veces más biomasa por unidad de superficie que los cultivos agrícolas más productivos. Esto, unido a su capacidad para prosperar en terrenos áridos y aguas saladas o residuales, las convierte en una alternativa prometedora para la producción sostenible de biocombustibles y alimentos ricos en proteínas y ácidos grasos.

Sin embargo, a pesar de su gran potencial en sectores como la bioenergía y la alimentación, las microalgas aún no han conquistado el mercado. Para lograrlo es necesario aumentar la capacidad de producción actual de manera exponencial y reducir los costes. Los avances en genómica, ingeniería genética e inteligencia artificial nos sitúan más cerca que nunca de poder hacer realidad esta revolución microscópica.

La solución reside en los genomas

Se estima que existen entre 200 000 y 800 000 especies de microalgas, de las cuales apenas 50 000 han sido descritas y tan solo unas pocas se explotan comercialmente. Este vasto universo de microorganismos tiene un enorme potencial biotecnológico aún por descubrir. Sin embargo, identificar las posibilidades de cada especie es un proceso lento y costoso, debido a la necesidad de realizar pruebas y análisis específicos para cada una de ellas.

Afortunadamente, las tecnologías avanzadas de secuenciación genómica permiten descifrar el “manual de instrucciones” de las microalgas. Gracias a ellas podemos revelar genes clave en la producción de compuestos bioactivos, enzimas novedosas y mecanismos de resistencia a plagas y condiciones ambientales extremas. De esta manera se está acelerando la prospección de nuevas especies, identificando en tiempo récord aquellas que poseen características de alto valor biotecnológico.

Descifrar el código genético de las microalgas, es decir, comprender la función de cada gen y las rutas metabólicas que siguen, es fundamental para aprovechar este potencial. Armados con este conocimiento, las herramientas de edición genética permiten diseñar microalgas “a la carta”.

Estas herramientas funcionan como “tijeras moleculares” con las que reescribir el código genético de las especies, insertando, eliminando o modificando genes específicos de manera precisa y controlada.

Por ejemplo, al modificar los genes responsables de la síntesis de la pared celular, podemos hacer que las microalgas sean más resistentes a patógenos y depredadores. Mejorar la eficiencia de las proteínas transportadoras de membrana permitirá a las microalgas absorber nutrientes de manera más eficiente. Asimismo, al potenciar la eficiencia de los complejos antena, los sistemas encargados de capturar la luz, podemos aumentar la eficiencia fotosintética y, de este modo, la producción de biomasa.

Las microalgas también tienen microbioma

Conocer el genoma de los microorganismos que coexisten e interactúan con las microalgas es clave para comprender la complejidad ecológica de los sistemas de cultivo. Se ha demostrado que el microbioma del intestino humano desempeña un papel crucial en nuestra salud y bienestar. Mantener un microbioma saludable ayuda a prevenir enfermedades y promueve una vida sana.

Del mismo modo, el microbioma asociado a las microalgas contribuye a la salud del ecosistema. Un microbioma sano y diverso promueve el crecimiento de las microalgas, inhibe el crecimiento de patógenos y contribuye a mantener la calidad del agua en el sistema de cultivo.

Monitorizar la composición del microbioma permite detectar signos tempranos de estrés, enfermedades y desequilibrios en el ecosistema microbiano, un fenómeno conocido como disbiosis. Además, conocer cómo funciona el microbioma que rodea a las microalgas nos brinda la oportunidad de crear consorcios a medida que aceleren la producción de biomasa y mejoren su calidad.

La inteligencia artificial también puede ayudar

La información genética de las microalgas y de sus microbiomas permite generar modelos predictivos avanzados mediante el uso de la inteligencia artificial (IA). Estas herramientas simulan los efectos de la ingeniería genética y la manipulación del microbioma antes de su aplicación en entornos reales.

Al anticipar cómo estas modificaciones impactan en el rendimiento de los sistemas biológicos y su entorno, la IA está acelerando el ciclo de innovación biotecnológica. Además, los modelos de IA, entrenados con datos sobre la composición del microbioma, ayudan a predecir desequilibrios (disbiosis) en los cultivos, permitiendo así la puesta en marcha de medidas de prevención.

Establecer una base de conocimiento genético sobre las microalgas y su microbioma es crucial para superar los desafíos tecnológicos que impiden el cultivo a gran escala. Este enfoque integral, que abarca desde la comprensión de los genes hasta la producción de biomasa, permitirá aprovechar todo el potencial biotecnológico de estos microorganismos.

Al igual que la agricultura marcó un hito trascendental en la historia de la humanidad y del planeta, la expansión del cultivo de microalgas está llamada a desempeñar un papel estratégico en la transición hacia un modelo de sociedad más sostenible y equitativa. En un futuro próximo, las microalgas podrían convertirse en una fuente esencial de biocombustible y alimento. Las tecnologías necesarias ya existen, y su puesta en marcha, si la sociedad así lo decide, podría desencadenar una revolución microscópica de alcance global.

Pedro Cermeño, Experto en ecología y evolución, investigador científico, Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) and Ramiro Logares, Ecólogo microbiano, científico titular del CSIC, Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC)

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.