El sistema Ocean DNA Explorer reúne información genética obtenida de muestras de agua oceánica y facilita su consulta, comparación y visualización para investigar la biodiversidad, incluidos los ecosistemas de aguas profundas.
Redacción: Redacción Noticias de la Tierra
Editor: Karem Díaz S.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) presentó el 21 de octubre de 2026 una nueva plataforma destinada a facilitar el estudio de la biodiversidad marina mediante el análisis de ADN ambiental. Denominada Ocean DNA Explorer, la herramienta permite consultar, comparar y visualizar información genética obtenida durante expediciones científicas, incluidas campañas realizadas en aguas profundas del océano.
El lanzamiento responde a una dificultad creciente en la investigación oceanográfica: aunque los científicos pueden identificar rastros genéticos de numerosos organismos a partir de muestras de agua, los resultados suelen encontrarse distribuidos entre proyectos y bases de datos que no siempre utilizan formatos compatibles.
Ocean DNA Explorer busca organizar esa información mediante procedimientos comunes que faciliten su utilización por investigadores, instituciones ambientales y responsables de la conservación marina.
La plataforma fue desarrollada por el Northern Gulf Institute, vinculado a la Universidad Estatal de Misisipi, en colaboración con el Laboratorio Oceanográfico y Meteorológico del Atlántico de la NOAA, con financiación de NOAA Ocean Exploration y NOAA Omics.
Su principal novedad no consiste en el descubrimiento de una especie desconocida, sino en la puesta en funcionamiento de una infraestructura pública que facilita el aprovechamiento de datos genéticos marinos ya obtenidos y de futuras campañas científicas.
El ADN ambiental permite estudiar organismos sin capturarlos
Los animales, plantas y microorganismos liberan continuamente material genético al ambiente. En los ecosistemas acuáticos, ese material puede proceder de células, tejidos, mucosidad, escamas, excrementos y otros restos biológicos.
Los investigadores pueden recoger muestras de agua y analizar los fragmentos de ADN presentes para identificar organismos que estuvieron en contacto con el entorno muestreado.
Este procedimiento, conocido como análisis de ADN ambiental o eDNA, permite obtener información sobre la biodiversidad sin necesidad de capturar directamente todos los organismos que se pretende estudiar.
Su utilidad resulta especialmente importante en aguas profundas, donde las condiciones de presión, oscuridad y distancia dificultan las observaciones convencionales.
Sin embargo, encontrar una secuencia genética no equivale necesariamente a observar un animal vivo en el lugar exacto de la toma de muestras.
El material genético puede desplazarse con las corrientes, degradarse con el tiempo o permanecer detectable después del paso del organismo.
Por esta razón, los resultados deben interpretarse considerando las características de la muestra, las condiciones oceanográficas y los métodos de laboratorio empleados.
La utilidad de esta metodología ya había quedado demostrada en investigaciones sobre la identificación de biodiversidad marina mediante muestras de agua, que encontraron especies no registradas durante muestreos convencionales realizados en las mismas zonas.
La nueva plataforma de la NOAA no sustituye esos procedimientos científicos. Su función consiste en facilitar el acceso y la comparación de los datos que generan.
El sistema incorpora muestras de seis expediciones oceanográficas
Entre los conjuntos de información disponibles se encuentran datos obtenidos durante seis expediciones realizadas entre 2021 y 2023 a bordo del buque de investigación Okeanos Explorer.
Durante estas campañas, los científicos recogieron muestras de agua utilizando vehículos operados remotamente y sistemas oceanográficos capaces de obtener información a diferentes profundidades.
Uno de los instrumentos empleados fue la roseta CTD, un conjunto de equipos utilizado para medir propiedades del agua como conductividad, temperatura y profundidad, además de recoger muestras mediante botellas especializadas.
Los datos procedentes de estas expediciones forman parte del proyecto de metabarcoding de ADN ambiental de agua marina de NOAA Ocean Exploration.
El metabarcoding es una metodología que utiliza secuencias genéticas características para identificar diferentes grupos de organismos presentes en una muestra ambiental.
La NOAA señala que parte de esta información ya estaba disponible en repositorios internacionales. La novedad consiste en ofrecer una interfaz especializada que facilita su consulta y representación conjunta.
Los registros permiten relacionar las secuencias detectadas con el lugar y la fecha del muestreo, las propiedades del agua y los procedimientos utilizados para procesar y analizar el material.
Esta información contextual resulta esencial porque las secuencias genéticas aisladas no describen por sí solas todas las condiciones del ecosistema donde fueron recogidas.
Un registro puede contener cientos de identificaciones genéticas
La plataforma reúne información sobre las apariciones de secuencias asociadas a diferentes organismos y los grupos taxonómicos identificados durante los análisis.
Como ejemplo, la NOAA presentó una muestra recogida frente a la costa del estado de Washington durante una expedición de 2023.
El registro contenía 880 ocurrencias y 291 taxones, según la clasificación obtenida mediante el análisis genético.
Entre los grupos representados destacaban los anélidos, que incluyen diferentes tipos de gusanos, y los cnidarios, grupo al que pertenecen los corales y las anémonas.
Estas cifras no deben interpretarse como un recuento directo de 880 animales ni como la identificación de 291 especies distintas.
Una ocurrencia representa un registro de detección dentro del conjunto de datos, mientras que un taxón puede corresponder a diferentes niveles de clasificación biológica, como especie, género o familia.
La cantidad de secuencias detectadas también depende de los procedimientos de extracción, amplificación, secuenciación y análisis.
Por ello, la comparación entre muestras requiere considerar los métodos utilizados y no solamente el número total de registros.
Los mapas permiten relacionar biodiversidad y ubicación
Una de las funciones principales de Ocean DNA Explorer es la representación geográfica de las muestras.
La plataforma permite consultar dónde se recogió el agua y qué organismos fueron detectados mediante los análisis correspondientes.
Los investigadores pueden explorar registros individuales o comparar información procedente de distintas campañas.
Esta capacidad resulta relevante para estudiar la distribución de organismos marinos, especialmente en regiones donde todavía existen grandes vacíos de observación.
La NOAA también incorporó herramientas de búsqueda que permiten localizar registros específicos y examinar su distribución espacial.
Como ejemplo, el organismo presentó información sobre el pez de aguas profundas Careproctus melanurus, detectado en dos muestras recogidas frente a Washington durante operaciones con vehículos submarinos en 2023.
La presencia de material genético asociado con este pez permite documentar detecciones en los lugares muestreados, aunque no constituye por sí sola una estimación del tamaño de su población.
Los datos genéticos pueden complementar observaciones visuales, registros acústicos y otras metodologías utilizadas en oceanografía.
En el Mediterráneo, por ejemplo, el análisis de ADN ambiental de grandes cetáceos ha permitido investigar la presencia de diferentes especies mediante las señales genéticas que dejan en el agua.
Estos trabajos muestran el valor de integrar técnicas moleculares con información ecológica y geográfica.
La plataforma permite comparar proyectos científicos
Ocean DNA Explorer organiza la información mediante proyectos que agrupan muestras obtenidas durante expediciones o iniciativas de investigación.
Los usuarios pueden examinar registros individuales y realizar comparaciones entre conjuntos de datos.
El sistema incorpora funciones para explorar tablas, realizar búsquedas y producir representaciones gráficas.
Entre las opciones disponibles se encuentran gráficos de dispersión, diagramas de barras y mapas de calor.
Estas herramientas permiten observar cómo se distribuyen determinados registros genéticos entre muestras, regiones o campañas.
La plataforma también incluye funciones avanzadas de búsqueda de secuencias mediante BLAST, un sistema ampliamente utilizado para comparar material genético.
Además, dispone de una interfaz de programación de aplicaciones, o API, que facilita la utilización de resultados en otras herramientas informáticas.
La NOAA considera que estas funciones pueden reducir parte del trabajo necesario para organizar información genética procedente de distintas fuentes.
Sin embargo, disponer de una plataforma común no elimina las diferencias metodológicas entre proyectos ni garantiza que todos los conjuntos de datos puedan compararse directamente sin controles adicionales.
La estandarización de los datos es uno de los objetivos centrales
Uno de los problemas que aborda la iniciativa es la falta de uniformidad en los metadatos asociados con las muestras genéticas.
Los metadatos describen las condiciones en que se obtuvo y procesó la información.
En una investigación oceanográfica pueden incluir la ubicación geográfica, la profundidad, la fecha de recolección, las propiedades físicas del agua y los procedimientos de laboratorio.
Si estos elementos se registran de manera incompleta o mediante criterios diferentes, resulta más difícil comparar resultados entre instituciones.
Ocean DNA Explorer utiliza un sistema alineado con la lista de verificación FAIRe, desarrollada para mejorar la documentación de investigaciones basadas en ADN ambiental.
El objetivo es que los datos puedan encontrarse, consultarse, combinarse y reutilizarse de forma más consistente.
La plataforma también facilita la preparación de conjuntos de información destinados a repositorios internacionales como el Ocean Biodiversity Information System, conocido como OBIS, y la Global Biodiversity Information Facility, o GBIF.
La integración con estos sistemas puede contribuir a ampliar el acceso a registros científicos obtenidos por diferentes organizaciones.
La NOAA aclara que algunas funciones de intercambio directo todavía se encuentran en desarrollo.
Una herramienta para investigar ecosistemas poco conocidos
El océano profundo comprende ambientes difíciles de explorar debido a su extensión y a las limitaciones operativas de las campañas científicas.
Los vehículos submarinos permiten observar directamente una parte del fondo marino, pero cada inmersión cubre un espacio limitado.
El análisis de ADN ambiental ofrece información complementaria porque una muestra puede contener rastros de múltiples organismos.
Esta capacidad resulta útil para elaborar inventarios biológicos y orientar investigaciones posteriores.
Sin embargo, el método presenta limitaciones relacionadas con la calidad de las bases genéticas de referencia.
Cuando una secuencia no dispone de una correspondencia suficientemente precisa en esas bases, puede resultar imposible identificar el organismo hasta el nivel de especie.
Además, la detección de material genético no demuestra automáticamente que exista una población estable o reproductora en el lugar.
La NOAA plantea que facilitar el acceso a los registros permitirá aprovechar mejor los resultados de las expediciones y apoyar nuevas preguntas científicas.
El interés de esta información también se relaciona con el seguimiento de los cambios ambientales en comunidades marinas, donde la disponibilidad de series de observación comparables es fundamental para evaluar tendencias.
Los datos de ADN ambiental pueden contribuir a estas evaluaciones, pero deben integrarse con otras mediciones para interpretar adecuadamente los cambios ecológicos.
Los primeros conjuntos de datos proceden de programas de la NOAA
La institución estadounidense informa que los proyectos actualmente incorporados pertenecen a diferentes programas de la propia NOAA.
Entre ellos figuran NOAA Ocean Exploration, el Laboratorio Oceanográfico y Meteorológico del Atlántico, el Centro de Ciencias Pesqueras del Sudeste y el Programa de Acidificación Oceánica.
Los responsables del desarrollo han invitado a investigadores de otras organizaciones estadounidenses e internacionales a explorar posibles colaboraciones.
Esta apertura podría ampliar la cobertura geográfica y científica de la plataforma, aunque todavía no significa que todos los organismos de investigación marina estén incorporando sus registros.
La NOAA también reconoce que el sistema se encuentra en una etapa inicial.
Las mejoras previstas incluyen herramientas adicionales de análisis y visualización, así como nuevas capacidades para compartir información con repositorios internacionales.
La expansión dependerá de la incorporación de proyectos, la disponibilidad de datos adecuados y la participación de las instituciones responsables de las investigaciones.
Los datos genéticos pueden complementar la conservación marina
El seguimiento de la biodiversidad requiere conocer qué organismos habitan determinados ecosistemas y cómo cambia su distribución con el tiempo.
En regiones marinas extensas, las observaciones directas pueden ser costosas y difíciles de repetir con suficiente frecuencia.
Los registros de ADN ambiental ofrecen una fuente adicional de información que puede ayudar a identificar organismos y orientar campañas de seguimiento.
La utilidad para la conservación depende, sin embargo, de la calidad de las muestras y de la interpretación científica de los resultados.
Una detección aislada no basta para concluir que una población está aumentando, disminuyendo o recuperándose.
Para establecer tendencias es necesario disponer de muestreos comparables a lo largo del tiempo y considerar factores como las corrientes, la estacionalidad y las condiciones ambientales.
La disponibilidad de datos organizados puede facilitar estas comparaciones y ayudar a identificar zonas que requieren investigaciones adicionales.
También puede permitir que información obtenida durante expediciones anteriores sea examinada nuevamente a medida que mejoran los métodos de análisis y las bases de referencia genética.
Un nuevo acceso a información ya obtenida en el océano
El lanzamiento de Ocean DNA Explorer representa una novedad concreta en la infraestructura científica utilizada para estudiar la biodiversidad marina.
La plataforma reúne datos genéticos procedentes de expediciones oceanográficas, incorpora información sobre las condiciones de muestreo y ofrece herramientas para buscar, representar y comparar registros.
Su desarrollo por el Northern Gulf Institute y la NOAA responde a la necesidad de facilitar el intercambio de información entre proyectos que utilizan ADN ambiental.
Los primeros conjuntos disponibles incluyen muestras obtenidas entre 2021 y 2023 durante seis expediciones del Okeanos Explorer, pero la herramienta está concebida para incorporar nuevas investigaciones.
La novedad anunciada en octubre de 2026 es, por tanto, la disponibilidad de un sistema especializado de acceso y análisis, no la obtención reciente de todas las muestras que contiene.
El valor científico de la iniciativa dependerá de la calidad de los registros, su ampliación y la capacidad de integrar datos obtenidos mediante procedimientos compatibles.
Para la investigación oceánica, disponer de información genética mejor organizada puede facilitar el estudio de organismos y ecosistemas que todavía resultan difíciles de observar directamente.
Fuente referencial:
NOAA Ocean Exploration — NOAA’s New Data Portal Advances Marine eDNA Data Sharing and Use, 21 de octubre de 2026




