Casi 160 millones de personas quedaron bajo alertas de calor mayor o extremo mientras el este del país enfrentaba temperaturas cercanas a récords durante el 4 de julio.
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
Una ola de calor severa puso bajo presión las celebraciones del 4 de julio en Estados Unidos, los partidos del Mundial y las redes eléctricas, mientras temperaturas cercanas a récords abrasaban el este del país.
Alrededor de 160 millones de estadounidenses estaban bajo advertencias de calor mayor o extremo, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, en momentos en que el país se preparaba para conmemorar el 250 aniversario de su independencia.
Celebraciones afectadas por el calor extremo
En Washington, las actividades en el National Mall, la gran explanada que se extiende desde el Capitolio hasta el Monumento a Washington, fueron parcialmente pospuestas durante la tarde del viernes por el calor extremo.
Una joven sufrió aparentemente agotamiento por calor y fue evacuada por paramédicos desde la Great American State Fair, instalada en el Mall. Menos de 90 minutos después, los organizadores anunciaron la suspensión del evento.
El desfile anual del Día de la Independencia en Washington, previsto para la mañana del sábado, también fue cancelado por las condiciones de calor extremo. La situación refleja cómo las olas de calor afectan no solo a ecosistemas y servicios, sino también a actividades públicas masivas.
Nueva York activa medidas de emergencia
En Nueva York, el índice de calor, que combina temperatura y humedad para estimar la sensación térmica, alcanzó los 105 °F, equivalentes a unos 41 °C, durante la tarde. Aunque quedó por debajo de los 115 °F previstos por los meteorólogos, el episodio activó una amplia respuesta gubernamental.
La ciudad abrió centros de enfriamiento y extendió el horario de piscinas públicas para reducir riesgos sanitarios. La exposición prolongada a temperaturas extremas puede provocar agotamiento por calor, golpes de calor y complicaciones graves, especialmente en personas mayores, niños y población vulnerable.
El calor extremo en zonas urbanas es un problema creciente. Investigaciones recientes sobre bosques urbanos han señalado que la sombra, la vegetación y la reducción de superficies impermeables pueden disminuir la temperatura en barrios expuestos.
Partidos bajo temperaturas sofocantes
La ola de calor también alcanzó al calendario deportivo. En Miami, Argentina y Cabo Verde se enfrentaban en un estadio con cubierta parcial, pero sin aire acondicionado. Para el inicio del partido, previsto a las 6:00 p.m., el índice de calor esperado era de 100 °F.
El sábado, Francia y Paraguay tenían programado jugar en Filadelfia, donde el índice de calor podía llegar a 105 °F. Ante estas condiciones, la FIFA introdujo una pausa obligatoria de hidratación en cada tiempo de todos los partidos del Mundial.
La medida buscaba reducir el riesgo para jugadores y personal técnico, aunque persistían dudas sobre si sería suficiente para encuentros disputados al aire libre durante una ola de calor intensa.
Redes eléctricas bajo presión
Los datos preliminares indicaban que Washington probablemente rompió su récord diario de calor cuando el aeropuerto cercano alcanzó los 102 °F, superando el registro anterior para un 3 de julio, fijado en 101 °F en 1966.
El aumento del uso de aire acondicionado presionó las redes eléctricas en distintas zonas del país. Con Edison informó que sus equipos restauraron el servicio a unos 60.000 residentes después de apagones vinculados a la ola de calor.
Más de 22.000 personas permanecían sin electricidad alrededor de las 4:30 p.m., hora local, en la ciudad de Nueva York y algunos suburbios. La relación entre calor extremo, demanda de refrigeración y capacidad eléctrica ya había sido advertida en análisis sobre uso de aire acondicionado en hogares de Estados Unidos.
PJM, la empresa que coordina varias redes en la costa este y partes del Medio Oeste, con servicio para 67 millones de clientes, indicó que los centros de datos estaban preparados para cambiar a energía de respaldo de emergencia el jueves, entre otras medidas para aliviar la red. Esa llamada no se realizó, pero la compañía señaló que seguía siendo una opción para el viernes.
Un episodio de calor con impactos múltiples
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que se esperaban numerosos récords diarios de temperatura durante el viernes y el Día de la Independencia, con posibilidad de marcas consecutivas, mensuales e incluso históricas en algunas zonas.
El episodio se suma a una secuencia de extremos térmicos que refuerza la presión sobre salud pública, energía, transporte, servicios urbanos y planificación climática. En Estados Unidos, informes sobre justicia térmica han subrayado que el calor no afecta por igual a toda la población y que las respuestas deben considerar vulnerabilidad social, cultura local e infraestructura disponible.
La jornada dejó una señal concreta: el calor extremo ya no opera solo como un dato meteorológico, sino como un factor capaz de alterar celebraciones nacionales, eventos deportivos internacionales y sistemas eléctricos críticos.
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