¿Cómo podemos medir el tiempo a más de 500 millones de años en el pasado? Un estudio publicado recientemente en Nature Communications por investigadores de la Universidad de Lausana presenta un nuevo «reloj de roca» geológico que permite datar los principales eventos climáticos desde los albores de la vida animal compleja con una precisión sin precedentes.
El período Cámbrico (hace aproximadamente entre 539 y 487 millones de años) representa un capítulo crucial en la historia de la Tierra, marcado por la rápida diversificación de la vida animal compleja en los océanos. Comprender este punto de inflexión evolutivo requiere una datación precisa de los cambios ambientales que dieron forma a los primeros ecosistemas. Sin embargo, hasta ahora, datar eventos tan antiguos sigue siendo un desafío, ya que muchos registros sedimentarios carecen de marcadores de edad directos.
Para superar esta limitación, los investigadores se centraron en rocas sedimentarias excepcionalmente bien conservadas, depositadas en antiguos fondos marinos en lo que hoy es el sur de Suecia. Estas rocas se acumularon de forma continua durante millones de años y conservan tanto restos fósiles como huellas químicas de las condiciones ambientales del pasado. Mediante un núcleo de perforación, el equipo realizó análisis geoquímicos de alta resolución que permitieron detectar variaciones sutiles en la composición química y los isótopos de carbono, el componente central del sistema climático de la Tierra.
El avance clave provino de la combinación de estas mediciones con la ciclostratigrafía, un método que identifica la huella de los ciclos climáticos regulares impulsados por pequeñas variaciones predecibles en la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Estos ciclos orbitales influyen en el clima de forma rítmica y dejan patrones repetitivos en las rocas sedimentarias. Al reconocer y cuantificar estos patrones, los investigadores transformaron una larga secuencia de estratos rocosos en una cronología precisa y coherente, anclada directamente en el registro geológico.
Este nuevo «reloj de roca» ha permitido, por primera vez, determinar la cronología y la duración de una importante perturbación climática global conocida como la Excursión de Isótopos de Carbono Drumiense (DICE). Además de refinar la escala de tiempo geológica del Cámbrico, los resultados permiten correlacionar con mayor precisión las capas de roca y los registros fósiles de diferentes continentes. También aportan nuevas perspectivas sobre cómo el sistema climático de la Tierra y los primeros ecosistemas animales respondieron al cambio climático natural en un mundo de efecto invernadero, hace quinientos millones de años.
Detalles de la publicación
Valentin JAMART et al, Calibración astronómica del Cámbrico medio en Báltica: sincronización del ciclo global del carbono y dinámica climática, Nature Communications (2026). DOI: 10.1038/s41467-026-70651-5
