Un sistema de cuencas subglaciales en forma de abanico revela nueva información sobre la historia tectónica antártica y el flujo actual del hielo
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Eduardo Schmitz
Una estructura geológica de escala continental fue identificada bajo la capa de hielo de la Antártida Oriental por un equipo internacional de investigadores con participación del Departamento de Geografía de Durham University. El hallazgo, publicado en la revista Nature Geoscience, muestra que varias cuencas subglaciales conocidas forman parte de una misma provincia geológica oculta bajo kilómetros de hielo.
La estructura está compuesta por un sistema de enormes cuencas enterradas bajo la capa de hielo antártica, en algunos sectores a más de tres kilómetros de profundidad. En conjunto, esas cuencas forman una figura en abanico que los investigadores denominaron East Antarctic Fan-shaped Basin Province.
Un abanico gigante bajo el hielo
El descubrimiento no parte de una montaña visible ni de un valle expuesto, sino de una arquitectura enterrada en el lecho rocoso de la Antártida Oriental. La región incluye algunas de las estructuras subglaciales más conocidas del continente, como las cuencas Wilkes y Aurora, además de la cuenca que alberga el lago Vostok, el mayor lago subglacial conocido de la Tierra.
Aunque esas cuencas habían sido estudiadas de forma individual, esta investigación reconoce por primera vez que forman parte de una estructura coherente a gran escala. Esa lectura cambia la forma de interpretar el subsuelo antártico, porque conecta piezas que antes parecían aisladas dentro de un mismo marco tectónico.
La importancia de estas cuencas se relaciona también con el comportamiento del hielo. En Noticias de la Tierra se ha abordado cómo los paisajes antiguos bajo la Antártida Oriental pueden influir en la dirección y velocidad del flujo glaciar actual.
Una huella de extensión tectónica
El análisis sugiere que la provincia de cuencas se formó mediante un proceso conocido como extensión rotacional distribuida. En términos geológicos, esto ocurre cuando la corteza continental se estira desde un punto central, generando un patrón similar a una mano abierta: una zona más fija y varios segmentos que se separan como dedos.
Ese patrón habría producido cuencas triangulares a medida que la corteza se abría. La investigación plantea que la estructura podría ser uno de los ejemplos más grandes de extensión rotacional observados en corteza continental.
El origen de esta arquitectura profunda estaría relacionado con varias fases tectónicas vinculadas a la evolución del supercontinente Gondwana y con la posterior separación entre Antártida y Australia. Incluso podría haber influido en ese proceso de ruptura continental.
Gondwana, Australia y la historia oculta del continente
La Antártida actual suele imaginarse como una masa blanca y estable, pero bajo el hielo conserva señales de una historia geológica dinámica. Antes de quedar aislada en el extremo sur del planeta, formó parte de Gondwana junto con masas continentales que hoy corresponden a Australia, África, India, Sudamérica y otros territorios.
La estructura en abanico de la Antártida Oriental aporta una pista sobre esa etapa de reorganización continental. Su forma, orientación y escala sugieren que el lecho rocoso antártico registra tensiones tectónicas antiguas que precedieron o acompañaron la separación entre continentes.
Ese tipo de lectura encaja con investigaciones recientes sobre estructuras ocultas bajo el hielo, como el hallazgo de un granito gigante bajo la Antártida Occidental, que también mostró cómo la geología enterrada puede ofrecer pistas sobre la evolución profunda del continente.
El relieve escondido sigue controlando el hielo
El valor del hallazgo no se limita a reconstruir el pasado. La forma del lecho rocoso bajo la capa de hielo sigue influyendo en el flujo glaciar actual. Las cuencas, los lagos subglaciales y la topografía enterrada pueden dirigir el movimiento del hielo, condicionar su velocidad y afectar la estabilidad de sectores sensibles al cambio climático.
La Antártida Oriental contiene una de las mayores reservas de hielo del planeta. Por eso, conocer la forma del terreno oculto bajo la capa helada es esencial para mejorar los modelos de estabilidad y las proyecciones de aumento del nivel del mar.
El tema se conecta con investigaciones sobre el deshielo de la Antártida Oriental, una región que durante mucho tiempo fue considerada más estable que la Antártida Occidental, pero que ahora recibe mayor atención por su potencial impacto climático.
Cómo se reconstruyó una estructura invisible
Para investigar la provincia de cuencas, los científicos combinaron topografía subglacial, observaciones geológicas, datos de gravedad, magnetismo, información sísmica y modelos de la corteza y la litosfera. Esa integración permitió reconocer que la estructura observada responde a un proceso tectónico profundo dentro de la litosfera antártica.
El trabajo también incorporó cálculos de topografía rebotada, liderados por el doctor Guy Paxman, del Departamento de Geografía de Durham University. Esa técnica estima cuál sería la elevación de la superficie terrestre de la Antártida Oriental si se retirara todo el hielo y el terreno rebotara hacia arriba.
Ese rebote podría elevar la tierra hasta un kilómetro en algunos sectores. La reconstrucción de esa topografía corregida permitió analizar con mayor precisión la orientación y la elevación de la estructura en abanico.
Cuencas, lagos y agua bajo la capa de hielo
El descubrimiento también refuerza la importancia del sistema subglacial antártico. Bajo la capa de hielo existen cuencas, depresiones, lagos y posibles rutas de agua que pueden modificar la forma en que el hielo se desplaza sobre el lecho rocoso.
Este punto es relevante porque el agua subglacial puede actuar como lubricante y facilitar el movimiento del hielo hacia el océano. En investigaciones previas se ha descrito cómo el agua de deshielo bajo la capa de hielo puede amplificar la pérdida de masa antártica si no se integra adecuadamente en los modelos.
En la Antártida Oriental, donde grandes áreas siguen poco exploradas, identificar la arquitectura del lecho rocoso ayuda a comprender dónde pueden formarse o concentrarse lagos subglaciales y cómo esas depresiones pueden afectar la dinámica glaciar.
Preguntas abiertas bajo el hielo
El equipo de investigación reconoce que el hallazgo abre nuevas preguntas. Una de las más importantes es la edad exacta de la estructura. Otra se relaciona con los mecanismos geodinámicos que la generaron y con el momento en que se formó dentro de la evolución tectónica de Gondwana y de la separación entre Antártida y Australia.
También será necesario precisar cómo esta provincia de cuencas influye hoy en la estabilidad de la capa de hielo. La relación entre lecho rocoso, agua subglacial, lagos ocultos y flujo glaciar es compleja, y pequeñas diferencias topográficas pueden modificar el comportamiento del hielo a gran escala.
El hallazgo muestra que la Antártida no es solo una superficie helada en retroceso o estabilidad relativa. Es también un continente geológicamente estructurado, con relieves antiguos que siguen condicionando procesos modernos.
Una pieza clave para entender la Antártida
La East Antarctic Fan-shaped Basin Province permite conectar historia tectónica y dinámica glaciar. Su descubrimiento revela que el subsuelo de la Antártida Oriental conserva una estructura continental enorme, formada por procesos profundos y antiguos, pero todavía relevante para el comportamiento actual del hielo.
La información publicada en Nature Geoscience aporta una nueva base para estudiar cómo la forma del lecho rocoso afecta la distribución de cuencas, lagos subglaciales y rutas de flujo. Esa comprensión es decisiva para mejorar modelos de estabilidad de la capa de hielo en una región sensible al calentamiento global.
Bajo más de tres kilómetros de hielo en algunos sectores, la Antártida Oriental guarda una estructura que no solo cuenta una parte de la historia de Gondwana. También puede ayudar a explicar cómo se mueve hoy una de las mayores masas de hielo del planeta.
Fuente(s) referenciales
Phys.org / Durham University: Giant fan-shaped structure found under East Antarctica
