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25 DE OCTUBRE DE 2026 · OBSERVATORIO PLANETARIO

🌎 Panorama Planetario

El sistema Tierra mantiene señales estructurales de calentamiento, acumulación de energía oceánica y presión sobre los ciclos del agua. Esta evaluación integra procesos físicos conocidos y evita atribuir al día de hoy valores que todavía necesitan confirmación mediante registros oficiales.

SÍNTESIS EJECUTIVA

Una Tierra interconectada

La atmósfera, los océanos, las superficies continentales y las regiones congeladas intercambian continuamente energía, humedad y carbono. El calentamiento de largo plazo modifica ese equilibrio y aumenta la importancia de observar simultáneamente diferentes componentes del planeta.

Las anomalías térmicas no se distribuyen uniformemente. Pueden coexistir regiones excepcionalmente cálidas con episodios locales fríos, mientras la circulación atmosférica transporta calor y vapor de agua entre latitudes. Por ello, una evaluación planetaria debe distinguir la variabilidad meteorológica de las tendencias climáticas persistentes.

🌡️ ATMÓSFERA

Temperatura global

La temperatura media mundial continúa siendo un indicador central del cambio climático. Su seguimiento requiere series homogéneas, comparaciones con periodos de referencia y análisis de incertidumbre.

Un día excepcionalmente cálido no define por sí solo una tendencia, del mismo modo que una jornada fría no revierte décadas de calentamiento. Los principales conjuntos de datos permiten estudiar anomalías mensuales y anuales.

Indicador: anomalía térmica global. Sin cifra diaria verificada.

🌊 OCÉANOS

El gran reservorio de calor

Los océanos absorben la mayor parte del exceso de energía acumulada en el sistema climático. El contenido de calor oceánico ofrece una perspectiva más estable del calentamiento que las fluctuaciones superficiales de corta duración.

La temperatura del mar también influye en la evaporación, las lluvias, la circulación marina y las condiciones favorables para ciertos ciclones. Las anomalías deben interpretarse por cuenca y profundidad.

Indicador: contenido térmico y temperatura superficial marina.

☁️ CARBONO

CO₂ atmosférico

El dióxido de carbono continúa siendo un componente decisivo del forzamiento radiativo antropogénico. Su concentración presenta oscilaciones estacionales asociadas, entre otros factores, al intercambio de carbono con la vegetación.

Para interpretar una lectura es indispensable conocer la estación, la fecha, el método de medición y la comparación interanual. Las mediciones puntuales no equivalen automáticamente al promedio global.

Indicador: concentración atmosférica en partes por millón; valor del día no confirmado.

🧊 CRIOSFERA

Hielo polar

La extensión del hielo marino responde a la alternancia estacional de congelación y deshielo. En octubre, el Ártico suele avanzar hacia su expansión invernal, mientras la Antártida atraviesa la fase de retroceso primaveral.

Además de la extensión, resultan relevantes el espesor, la edad del hielo y su distribución regional. El hielo continental requiere indicadores diferentes, especialmente para estimar su contribución al nivel del mar.

Indicador: extensión de hielo marino por hemisferio.

🔥 FUEGO

Incendios y condiciones propicias

La actividad de incendios depende de la humedad de la vegetación, el combustible disponible, el viento, las temperaturas y las fuentes de ignición. Las temporadas de fuego no coinciden necesariamente entre regiones.

Los satélites permiten localizar anomalías térmicas, pero una detección de calor no representa automáticamente un incendio forestal de grandes dimensiones. La interpretación exige contrastar imágenes, condiciones meteorológicas y reportes territoriales.

Indicador: focos térmicos y peligro meteorológico de incendios.

🏜️ HIDROCLIMA

Sequías y déficit hídrico

La sequía meteorológica comienza con déficits de precipitación, pero sus consecuencias pueden extenderse a la humedad del suelo, los caudales, los embalses y las aguas subterráneas.

Las temperaturas elevadas incrementan la demanda evaporativa y pueden agravar un déficit existente. La recuperación de las lluvias tampoco implica necesariamente la reposición inmediata de reservas profundas.

Indicador: precipitación acumulada, humedad del suelo y caudales.

⛈️ EXTREMOS

Tormentas y fenómenos intensos

La intensidad de una tormenta depende de múltiples condiciones atmosféricas, entre ellas la humedad, la inestabilidad, la circulación y los contrastes térmicos. Un ambiente más cálido puede contener mayor cantidad de vapor de agua.

Sin embargo, no todos los eventos extremos evolucionan de la misma manera. Las alertas operativas deben basarse en pronósticos regionales y servicios meteorológicos responsables, no en tendencias globales generales.

Indicador: avisos meteorológicos oficiales y evolución de sistemas activos.

🔎 SEÑAL PLANETARIA DESTACADA

El ciclo del agua como conexión fundamental

La señal más importante para interpretar conjuntamente los cambios atmosféricos y oceánicos es la intensificación potencial de determinados componentes del ciclo hidrológico. El calentamiento modifica la evaporación, el transporte de humedad y la capacidad de la atmósfera para retener vapor.

Estos cambios no significan que todas las regiones reciban más lluvia. La circulación atmosférica, la topografía y la variabilidad natural determinan dónde se concentra la precipitación y dónde persisten los déficits. Por ello, los indicadores globales deben complementarse con observaciones hidrológicas regionales.

🗓️ PERSPECTIVA · 25 OCTUBRE–8 NOVIEMBRE 2026

Qué observar durante los próximos 7–14 días

El seguimiento de corto plazo debe concentrarse en la evolución de la circulación atmosférica, las precipitaciones intensas, los cambios de temperatura superficial del mar y los déficits de humedad del suelo. Los pronósticos probabilísticos son especialmente útiles para distinguir escenarios posibles de resultados seguros.

También conviene vigilar el avance estacional del hielo ártico, el retroceso del hielo antártico y las condiciones meteorológicas favorables a incendios. La predicción de episodios extremos debe revisarse conforme disminuye el horizonte temporal, porque la incertidumbre aumenta con la anticipación.

Fuentes de seguimiento: WMO, Copernicus Climate Change Service, NOAA, NASA y NSIDC. Esta perspectiva es orientativa, no un pronóstico operativo verificado para fechas concretas.

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Así hicimos posible desde España el lanzamiento del nuevo telescopio espacial James Webb

El James Webb Space Telescope es el nuevo telescopio espacial, resultado de la colaboración entre las agencias espaciales de EE. UU., Europa y Canadá (NASA, ESA y CSA, respectivamente).


David Barrado Navascués, Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)


Ahora mismo se encuentra camino de su destino, un punto denominado Lagrange L2, a un millón y medio de kilómetros en la dirección opuesta a la solar. Allí tiene previsto operar por un mínimo de diez años, tras ser lanzado desde el espaciopuerto europeo de Kourou, en la Guayana francesa, por un cohete Ariane 5 en el día de Navidad.

Una de las últimas imágenes del JWST, según se aleja de la segunda fase del Ariane 5. Crédito: Ariane Space, ESA, NASA, CSA.

Hace casi 3 000 años el mítico Ulises navegó por las desconocidas aguas del Mediterráneo, explorando tierras incógnitas en un largo viaje de 10 años. El día 25 de diciembre zarpó el telescopio espacial James Webb y durante al menos una década hará lo mismo en los mares siderales, al igual que ocurrió en la Odisea. Su desarrollo y construcción han requerido también un largo recorrido no exento de peligros.

Diagrama con la trayectoria del JWST hasta alcanzar el punto de Lagrange L2 y principales eventos durante esa travesía. Crédito: ESA, NASA, CSA.

Un telescopio con tecnología española

España se involucró en su desarrollo hace dos décadas, con la participación de Santiago Arribas y Luis Colina, investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en los equipos científicos de dos de los cuatro instrumentos. NIRSPEC, desarrollado por la ESA, y MIRI, producto de una colaboración europea. En el último caso, también como coinvestigador principal del instrumento.

A finales de 2002 me sumé al equipo de MIRI como responsable del equipo técnico, junto a Eva Díaz, y de los fondos aportados por el Ministerio de Ciencia y Tecnología en el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial. Así, dos grandes Organismos Públicos de Investigación, INTA y CSIC, aunaron sus capacidades científicas y tecnológicas para participar en una gran misión espacial a un nivel de gran relevancia.

En INTA se desarrolló el MIRI Telescope Simulator (MTS), un banco óptico destinado a la realización de las pruebas de verificación de MIRI en el laboratorio Rutherford Appleton (Reino Unido), antes de su envío a EE. UU para su integración en el telescopio.

El MTS fue construido y probado por un equipo de más de una decena de tecnólogos en las instalaciones de INTA en Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid, con la colaboración de varias empresas entre las que destacó la española LIDAX, y entregado de manera definitiva al consorcio en 2011.

También fue esencial el papel de María Dolores Sabau y José Torres, como responsables en momentos críticos de los departamentos de INTA involucrados en el desarrollo del MTS.

Tras meses de intensas labores de calibración, MIRI fue empaquetado y enviado a finales de 2013 al Goddard Space Flight Center, en EE. UU.

MIRI y el MTS integrados.
MIRI y el MTS empaquetados antes de ser introducidos en la cámara criogénica del RAL. Crédito: INTA, CSIC, MIRI consortium.

Tras la entrega de los diferentes instrumentos, su integración en el observatorio y las respectivas labores de verificación, los diferentes equipos científicos han mantenido una intensa labor de preparación de la ciencia.

Se trata de optimizar el tiempo de observación garantizado a los distintos equipos como pago en especie por el desarrollo de los instrumentos. Son cuatro las líneas principales de investigación: las propiedades del universo cuando se encontraba en sus primeras etapas, las galaxias que lo componen, el ciclo vital de las estrellas, y el estudio de los planetas.

El equipo de científicos del Centro de Astrobiología, centro mixto de INTA y el CSIC, entre los que se encuentran los investigadores Almudena Alonso Herrero y Pablo Pérez González, entre otros, ha jugado un papel muy activo en la definición de varios programas y de hecho ha coordinado o impulsado varios de ellos, e incluso ha liderado propuestas competitivas del denominado tiempo abierto, como es el caso de la dirigida por Javier Álvarez Márquez.

España necesita una agencia espacial

Estos extraordinarios hitos tecnológicos y científicos se han logrado a pesar de una financiación reducida y de unos sistemas de gestión que no favorecen este tipo de actividades a medio y largo plazo. Así, una vez más, queda patente la necesidad de la existencia de una verdadera Agencia Espacial Española, un organismo autónomo que planifique y que canalice los recursos invertidos en este tipo de actividades.

El telescopio espacial James Webb es posiblemente la máquina más compleja construida jamás, teniendo en cuenta su escaso peso (la cuarta parte que un autobús), la importancia de su misión y la complejidad de su operación.

Dentro de seis meses, tras llegar al punto L2 y realizar sus actividades de comisionado de los instrumentos, empezará a adquirir datos científicos.

Esta información ampliará sin ninguna duda nuestros horizontes: físicos, viendo la formación de las primeras galaxias al borde del universo accesible; temporales, llegando más atrás en el tiempo al observar más lejos; y del conocimiento, al permitirnos analizar una gran cantidad de fenómenos astrofísicos.

Los datos estarán disponibles para todo el mundo. Se trata, por tanto, de una gran aventura de la humanidad, de una singladura que, como en el lema del movimiento olímpico citius, altius, fortius (“más rápido, más alto, más fuerte”), nos llevará mucho más lejos de lo que nuestra imaginación puede soñar.

David Barrado Navascués, Profesor de Investigación Astrofísica, Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.