El Atlántico podría perder hasta la mitad de la fuerza de sus corrientes y alterar el clima global, advierte un nuevo estudio


La investigación científica señala que el sistema de circulación del océano Atlántico enfrenta una desaceleración mucho más intensa de lo previsto, con posibles impactos sobre el nivel del mar y el clima mundial


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.


Un nuevo estudio científico encendió alertas sobre el futuro del océano Atlántico al concluir que el sistema de corrientes conocido como Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC) podría debilitarse hasta en un 50% antes de finales de siglo si continúan las emisiones de gases de efecto invernadero y el calentamiento global. Los investigadores advirtieron que esa disminución sería mucho mayor a la prevista en modelos anteriores y podría provocar alteraciones climáticas abruptas en distintas regiones del planeta.

La investigación analizó el comportamiento de la AMOC, un complejo sistema oceánico que transporta agua cálida desde los trópicos hacia el Atlántico Norte y devuelve aguas frías hacia el sur. Ese mecanismo cumple una función clave en la regulación del clima global porque distribuye calor, influye sobre las lluvias y afecta directamente las temperaturas de Europa, América del Norte y otras regiones.

Qué descubrió el nuevo análisis climático

Los científicos observaron que el debilitamiento de la AMOC podría acelerarse debido al incremento del deshielo en Groenlandia y al aumento de las precipitaciones en el Atlántico Norte, factores que modifican la salinidad y densidad del agua oceánica. Cuando el agua superficial pierde salinidad, disminuye su capacidad para hundirse y alimentar el sistema de circulación profunda que mantiene activa la corriente.

El estudio indicó que algunos modelos climáticos subestimaron la velocidad del deterioro porque no incorporaban completamente ciertos procesos físicos relacionados con el ingreso de agua dulce al océano. Al incluir esas variables, las simulaciones mostraron una reducción mucho más severa en la intensidad de las corrientes atlánticas.

Los investigadores explicaron que una caída cercana al 50% tendría consecuencias importantes sobre patrones meteorológicos y oceánicos en varias partes del mundo. Entre los riesgos identificados aparecen cambios bruscos en las lluvias tropicales, alteraciones en tormentas y huracanes, olas de frío más intensas en algunas regiones europeas y modificaciones en ecosistemas marinos.

Qué implica para el nivel del mar y el clima global

Uno de los efectos más preocupantes señalados por los científicos es el posible aumento del nivel del mar en la costa este de Estados Unidos. La desaceleración de la AMOC podría modificar la dinámica oceánica y favorecer una acumulación mayor de agua en determinadas zonas costeras del Atlántico.

Además, el debilitamiento del sistema alteraría el transporte natural de calor entre hemisferios, generando desequilibrios climáticos que afectarían lluvias, sequías y temperaturas extremas. Los investigadores remarcaron que la estabilidad climática global depende en parte de la continuidad de estas corrientes oceánicas.

La AMOC ya mostró señales de debilitamiento durante las últimas décadas, aunque el nuevo trabajo científico plantea que el proceso podría ser más rápido y profundo de lo estimado previamente. Esa posibilidad incrementó la preocupación dentro de la comunidad científica internacional porque el sistema oceánico funciona como uno de los principales reguladores del clima terrestre.

Por qué preocupa un cambio abrupto en el Atlántico

Los especialistas indicaron que el riesgo no se limita a una reducción gradual de las corrientes, sino a la posibilidad de alcanzar puntos críticos que desencadenen cambios abruptos y difíciles de revertir. En ese escenario, ciertas regiones podrían experimentar transformaciones rápidas en sus condiciones climáticas.

El estudio destacó que el comportamiento futuro de la AMOC dependerá directamente de la evolución del calentamiento global y de las emisiones humanas. Los científicos señalaron que cada incremento adicional de temperatura favorece el derretimiento de hielos y altera los mecanismos oceánicos que sostienen la circulación atlántica.

La investigación también reforzó la preocupación sobre los llamados “puntos de inflexión” climáticos, situaciones en las que ciertos sistemas naturales podrían cambiar de estado de manera acelerada. Entre ellos, la AMOC aparece como uno de los elementos más sensibles del planeta frente al calentamiento global.

Referencias

Infobae — “El océano Atlántico podría perder la mitad de su fuerza y alterar el clima mundial, advierte un nuevo estudio”