Un depósito de calcita en una cavidad profunda del suroeste de Estados Unidos documenta cambios drásticos de temperatura, lluvia y vegetación a lo largo de seis ciclos glaciales-interglaciales.
Redacción Noticias de la Tierra
Un estudio reciente liderado por la Oregon State University profundiza nuestra comprensión de cómo ha cambiado la hidro-clima del árido suroeste de los Estados Unidos. Los investigadores analizaron un núcleo de calcita extraído de la cueva conocida como Devils Hole II en el sur de Nevada, y hallaron que durante los últimos ≈ 580 000 años el área transitó por etapas frías y húmedas alternadas con periodos cálidos y secos.
¿Por qué la calcita de una cueva cuenta el clima?
Las formaciones de calcita en cuevas se generan cuando el agua subterránea cargada de minerales fluye o se filtra a lo largo de miles de años, depositando finas capas de calcita que incorporan isótopos de oxígeno y otros rastros químicos. Al analizar estas capas, los científicos pueden reconstruir condiciones pasadas de temperatura, lluvia y disponibilidad de agua subterránea. En esta investigación, la calcita proviene de una cavidad acuática profunda de Devils Hole II, donde el agua disolvía y redepositaba calcita en la pared de la fisura.
La autora principal, la paleoclimatóloga Kathleen Wendt, señala que “lo que vemos en este lapso son periodos glaciares, cuando Nevada era más fresco y húmedo, seguidos de interglaciares, cuando Nevada era caliente y seco, como lo que estamos experimentando hoy”.
¿Qué descubrieron los investigadores?
Entre los hallazgos más relevantes se encuentran:
- Durante los ciclos glaciares, la región presentaba un clima más húmedo, con mayor recarga de agua subterránea, vegetación más densa y lluvias más frecuentes.
- En los periodos interglaciales, cuando la temperatura era más alta, la disponibilidad de agua subterránea caía bruscamente y la vegetación se desplomaba, indicando que el sistema ecológico reaccionaba fuertemente a los cambios de agua.
- Los registros del núcleo de calcita muestran que las bandas de tormentas que hoy predominan en el noroeste del Pacífico migraban mucho más al sur durante los periodos fríos, lo que generaba lluvias en latitudes más meridionales que las actuales. Según el coautor Christo Buizert, “esto nos dice que esos sistemas de tormenta pueden moverse hacia arriba y abajo de la costa, y pueden cambiar rápida y dramáticamente”.
- La estrecha interrelación entre temperatura, agua subterránea y vegetación queda de manifiesto: cuando el agua y la vegetación desaparecían, el sistema se volvía más vulnerable al calor extremo y a la sequía.
Implicaciones para el presente y el futuro
Este estudio aporta tres lecciones fundamentales para la región y para quienes analizan el cambio climático:
- La longevidad del registro (casi seis siglos de milenios) permite observar patrones naturales de variabilidad climática antes de la intensa influencia humana, lo cual es clave para diferenciar cambios naturales de antropogénicos.
- El resultado pone en evidencia que las zonas áridas y semiáridas —como el suroeste de EE.UU.— no son “estables” o inamovibles: pueden experimentar migraciones de sistemas de tormenta, grandes oscilaciones de agua subterránea, e importantes cambios en la vegetación. Esto sugiere que esas regiones podrían ser más vulnerables de lo que se pensaba.
- Desde una perspectiva práctica: dada la creciente escasez de agua en el suroeste estadounidense y el aumento del calor extremo, entender través del registro geológico cómo reacciona el sistema ante menos agua es clave para la gestión de recursos hídricos, la planificación urbana y la agricultura resiliente.
Por ejemplo, el hecho de que en los interglaciales la vegetación colapsara cuando el agua subternea bajó indica una señal de alerta: menos agua = mayor vulnerabilidad al calor y la desertificación. En la práctica, este tipo de estudio puede servir como guía para anticipar los efectos de la sequía prolongada y el calor extremo en zonas que ya hoy están al límite.
Consideraciones y retos para futuras investigaciones
Aunque el estudio representa un avance significativo, también deja pendientes importantes:
- Las cuevas como Devils Hole II son raras, por lo que hallar registros equivalentes en otras regiones áridas ayudaría a confirmar y expandir estos hallazgos.
- La precisión de los modelos climáticos regionales todavía tiene márgenes de error cuando simulan movimientos de tormentas o migraciones de sistemas de precipitación, por lo que este tipo de datos paleoclimáticos ayudan a calibrarlos mejor.
- Si bien el registro cubre 580 000 años, la velocidad del cambio climático actual —impulsado por las emisiones humanas— es mucho mayor que los cambios naturales observados. Por lo tanto, aunque el pasado nos enseña patrones, no necesariamente predice la velocidad o magnitud de lo que puede venir.
Un simple núcleo de calcita extraído dentro de una cueva profunda en Nevada cuenta una historia fascinante: la de un clima que, en una región árida, osciló entre abundante agua y vegetación y episodios extremos de sequía y calor, durante cientos de miles de años. Esto subraya que incluso los ambientes secos tienen una memoria geológica, y que comprenderla puede ayudarnos a prepararnos para un futuro donde la gestión del agua, la resiliencia ecológica y la adaptación al calor extremo serán cada vez más importantes.
La pregunta que hoy emerge es: si el pasado natural enseña vulnerabilidades, ¿qué tan preparados estamos para enfrentar una versión moderna —y acelerada— de estos mismos desafíos?
Referencias
Wendt, Kathleen A.; Buizert, Christo; Carolin, Stacy et al. Controls on the southwest USA hydroclimate over the last six glacial-interglacial cycles. Nature Communications (2025). DOI: 10.1038/s41467-025-64963-1
“Calcite deposit from southern Nevada cave reveals 580,000 years of climate history.” Phys.org, 19 November 2025. https://phys.org/news/2025-11-calcite-deposit-southern-nevada-cave.html
“Calcite Deposit From Southern Nevada Cave Reveals 580,000 Years of Climate History.” Oregon State University Newsroom, 19 November 2025. https://news.oregonstate.edu/news/calcite-deposit-southern-nevada-cave-reveals-580000-years-climate-history
