Plástico agrícola limpio puede reducir residuos


Una investigación de la Universidad Estatal de Washington muestra que reciclar films de acolchado usados en cultivos es viable si se reduce la contaminación por suelo, humedad y restos vegetales


Imágenes de a) material de mantillo aglomerado procesado en el molino de pellets anular, b) pellets extruidos mezclados en estado fundido para moldeo por inyección, y c) probetas de tracción y flexión moldeadas por inyección para ensayos mecánicos. Crédito: 
Cleaner Waste Systems (2026). DOI: 10.1016/j.clwas.2026.100513

Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.

El plástico de acolchado agrícola es una herramienta común en la producción intensiva de alimentos, pero también se ha convertido en un problema ambiental difícil de resolver. En Estados Unidos se usan cada año cerca de 500.000 toneladas de films plásticos para cubrir suelos agrícolas, y casi todo ese material termina en vertederos o se quema después de la cosecha.

Una investigación de la Universidad Estatal de Washington plantea que el reciclaje puede ser una alternativa viable, siempre que los films usados se limpien, sequen y trituren adecuadamente antes de ser procesados. El trabajo fue publicado en la revista Cleaner Waste Systems y analizó plásticos procedentes de fincas de fresa en cuatro estados: Washington, California, Nebraska y Florida.

Por qué se usa tanto plástico en el campo

Los films de acolchado se colocan sobre el suelo antes de la siembra para elevar la temperatura, reducir la evaporación, limitar el crecimiento de malezas y mejorar el rendimiento en cultivos de alto valor. Son especialmente habituales en tomates, melones y fresas, donde ayudan a estabilizar condiciones de humedad y temperatura durante el ciclo productivo.

El problema aparece al final de la campaña. Una vez retirado del campo, el plástico suele estar mezclado con tierra, humedad, restos de plantas y residuos de productos agrícolas. Esa contaminación reduce su valor para el reciclaje y dificulta la fabricación de nuevos materiales útiles.

El caso forma parte de una preocupación más amplia por la contaminación plástica en suelos y ecosistemas terrestres, donde los residuos no siempre llegan al océano, sino que permanecen en campos, bosques, ríos y sedimentos.

La limpieza decide el valor del reciclaje

El equipo evaluó films plásticos usados en granjas de fresa de Washington, California, Nebraska y Florida. Los investigadores comprobaron que la contaminación por suelo y humedad variaba mucho entre regiones, al igual que las propiedades estructurales del material reciclado.

Karl Englund, profesor investigador de ingeniería civil y ambiental en el Composite Materials and Engineering Center de la Universidad Estatal de Washington y autor correspondiente del estudio, explicó que cada lugar tiene suelos distintos y que esos suelos se adhieren al plástico de manera diferente. Esa carga de contaminantes afecta luego las propiedades finales del producto reciclado.

La relación causa y resultado es clara: cuanto más limpio llega el film al proceso de reciclaje, mayor valor puede alcanzar el material recuperado; cuanto más suelo, humedad y restos orgánicos conserva, más rígido, menos flexible y menos atractivo resulta para fabricar nuevos productos.

Washington y Florida muestran dos extremos

La investigación encontró diferencias marcadas entre los estados analizados. Washington presentó las mayores dificultades debido a sus suelos arcillosos y a un clima más húmedo. Incluso después de una limpieza aparente, cantidades importantes de tierra seguían adheridas al plástico, lo que generó materiales reciclados más rígidos y menos flexibles.

Florida mostró el escenario contrario. Sus suelos más arenosos y su clima más cálido hicieron que los films recuperados estuvieran menos contaminados. Esa diferencia permitió obtener materiales reciclados con mejores características mecánicas en comparación con los films procedentes de ambientes más húmedos y arcillosos.

Este contraste regional muestra que el reciclaje de plásticos agrícolas no puede tratarse como un proceso uniforme. La viabilidad depende del tipo de suelo, del clima, del cultivo y de la calidad del pretratamiento aplicado antes de convertir el residuo en materia prima reciclada.

Materiales reciclados mecánicamente sólidos

Funmilayo Adesina, estudiante de posgrado de la Universidad Estatal de Washington y autora principal del trabajo, junto con Englund y Hui Li, exinvestigador de WSU y actualmente en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, comparó las propiedades mecánicas de muestras moldeadas por inyección a partir de los films reciclados.

Los resultados mostraron que los objetos elaborados con films reciclados podían ser mecánicamente sólidos. En general, los materiales producidos a partir de plástico agrícola reciclado fueron más fuertes que los fabricados con film nuevo reciclado, aunque también resultaron más rígidos y menos flexibles.

Estos hallazgos son importantes porque el reciclaje de films muy delgados no es sencillo. Los sistemas de reciclaje tienen dificultades para manejar capas plásticas tan finas, y además faltan instalaciones especializadas capaces de procesar este tipo de residuo agrícola de manera eficiente.

Vertederos, microplásticos y combustibles fósiles

El estudio subraya que enviar estos plásticos a vertederos no resuelve el problema. Con el tiempo, los materiales pueden fragmentarse en microplásticos y filtrarse hacia el suelo y el agua. Además, la fabricación de nuevos plásticos depende de combustibles fósiles y genera emisiones de gases de efecto invernadero.

La acumulación de residuos plásticos también ha sido analizada en investigaciones sobre microplásticos en suelos, aguas y alimentos, donde la agricultura moderna aparece como una fuente relevante por el uso de films de acolchado, tuberías de riego y otros materiales plásticos.

El reciclaje de films de polietileno puede reducir parte de esa presión ambiental, pero solo si el material recuperado alcanza una calidad suficiente. Por eso, la limpieza previa, el secado y la trituración no son pasos secundarios: son condiciones que determinan si el residuo puede entrar realmente en una economía circular.

El costo del polietileno también pesa

La mayor parte del plástico de acolchado usado en Estados Unidos está hecho de polietileno. Adesina señaló que el aumento de los precios internacionales del petróleo puede elevar el costo de este material, lo que añade un incentivo económico para recuperar plásticos agrícolas en lugar de fabricar siempre film nuevo.

Desde esa perspectiva, reciclar no solo evitaría que parte del plástico termine en vertederos. También podría reducir la dependencia de materias primas fósiles y ofrecer una salida más estable para agricultores y cadenas de suministro afectadas por la volatilidad del petróleo.

El desafío se parece al que enfrentan otros sistemas de gestión de residuos plásticos. Estudios sobre las limitaciones del reciclaje de plástico han señalado problemas de eficiencia, costos, calidad del material recuperado y falta de infraestructura adecuada.

Una ruta práctica para reducir residuos agrícolas

El trabajo de la Universidad Estatal de Washington no plantea que todo film agrícola usado pueda reciclarse sin obstáculos. Su aporte principal es más concreto: demuestra que los plásticos de acolchado pueden convertirse en materiales útiles si la contaminación se reduce al máximo antes del procesamiento.

La investigación también muestra que cada región agrícola necesita estrategias propias. En zonas con suelos arcillosos y húmedos, como Washington, el pretratamiento debe ser más exigente. En regiones más arenosas y secas, como Florida, el reciclaje puede encontrar condiciones iniciales más favorables.

Este enfoque encaja con la búsqueda de alternativas frente a la contaminación por plástico, un problema que exige reducir residuos, mejorar materiales, fortalecer infraestructura y evitar que los productos de un solo uso sigan acumulándose en el ambiente.

El estudio, titulado “Impact of soil contaminants on mechanical properties of recycled agricultural mulch films”, muestra que el futuro del reciclaje de films agrícolas depende de una condición básica: cuanto más limpio llega el plástico usado, más posibilidades tiene de volver a la cadena productiva y menos presión ejerce sobre vertederos, suelos y combustibles fósiles.

Fuente(s) referenciales

Phys.org / Washington State University: Why dirty farm plastic matters: Cleaner mulch film could cut landfill waste and fossil fuel use