Su desplazamiento hacia Siberia no representa un cambio repentino, pero exige actualizar el modelo utilizado por aviones, barcos, brújulas digitales y otros sistemas de orientación
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Raúl Méndez C.
El desplazamiento continuo del polo norte magnético hacia el sector ruso del Ártico ha llevado a científicos de Estados Unidos y Reino Unido a incorporar sus mediciones más recientes al Modelo Magnético Mundial 2025. La actualización permite calcular correctamente la dirección del campo magnético terrestre y mantener la precisión de sistemas empleados en la aviación, la navegación marítima, los dispositivos móviles y otras actividades técnicas.
No se trata de un movimiento repentino del eje de rotación terrestre ni de un fenómeno que modifique directamente la vida cotidiana. El polo magnético cambia de posición de manera natural porque el campo que lo determina también evoluciona. La novedad científica radica en las variaciones observadas en la velocidad y dirección de ese desplazamiento, que durante las últimas décadas llevó al polo desde el Ártico canadiense hacia Siberia.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó que el Modelo Magnético Mundial vigente, conocido como WMM2025, fue publicado el 17 de diciembre de 2024 y permanecerá válido hasta finales de 2029. Su función es representar el campo geomagnético y anticipar sus cambios durante ese periodo.
El polo magnético no coincide con el norte geográfico
El polo norte geográfico corresponde al punto fijo donde el eje de rotación del planeta atraviesa su superficie. El polo norte magnético, en cambio, es una región donde las líneas del campo geomagnético apuntan verticalmente y cuya localización cambia con el tiempo.
Este movimiento está relacionado con la dinámica del núcleo externo de la Tierra, compuesto principalmente por metales líquidos en circulación. Esos flujos generan y modifican el campo magnético mediante un proceso conocido como geodinamo. Los cambios registrados en el interior profundo del planeta alteran gradualmente la intensidad y orientación del campo en la superficie.
Las mediciones muestran que el polo magnético mantiene una trayectoria general hacia Siberia. Tras alcanzar velocidades cercanas a 50 kilómetros por año durante las primeras décadas del siglo XXI, su movimiento se habría desacelerado hasta aproximadamente 35 kilómetros anuales.
Los investigadores analizan si esta trayectoria responde a cambios en dos grandes zonas de flujo magnético situadas bajo Canadá y Siberia. Las variaciones en su intensidad podrían estar modificando el equilibrio que determina la posición del polo, aunque el comportamiento preciso del núcleo externo continúa siendo difícil de predecir.
El Modelo Magnético Mundial corrige la orientación
El WMM es desarrollado conjuntamente por los Centros Nacionales de Información Ambiental de la NOAA y el British Geological Survey. También participan en su producción organismos geoespaciales y de defensa de Estados Unidos y Reino Unido.
El modelo calcula componentes como la intensidad total del campo, su inclinación y la declinación magnética. Esta última representa la diferencia angular entre el norte geográfico y el norte señalado por una brújula. Como esa diferencia varía según el lugar y el momento, los equipos de navegación necesitan datos actualizados para transformar correctamente las mediciones magnéticas en rumbos geográficos.
El WMM se renueva cada cinco años para incorporar la evolución del campo terrestre. Sus cálculos se utilizan como referencia en sistemas civiles y militares de navegación, orientación y determinación de rumbo. La actualización no implica que los equipos anteriores hayan dejado de funcionar de forma repentina, sino que los programas deben adoptar coeficientes recientes para evitar que los errores se acumulen con el tiempo.
El seguimiento de estas variaciones complementa otras investigaciones sobre el planeta, como la identificación de una anomalía magnética originada hace unos 2.000 años en el océano Índico y los estudios sobre estructuras profundas relacionadas con la evolución del campo magnético.
Aviones, barcos y teléfonos dependen de estos cálculos
La navegación aeronáutica utiliza referencias magnéticas para determinar rumbos, complementar otros instrumentos y mantener actualizadas determinadas cartas y ayudas operativas. Los barcos, submarinos, drones y equipos empleados en regiones remotas también recurren a modelos del campo terrestre.
En los teléfonos inteligentes, la brújula electrónica mide el campo magnético alrededor del dispositivo. El sistema operativo y las aplicaciones de mapas pueden combinar esa información con la ubicación satelital y otros sensores para mostrar la orientación del usuario. El WMM ayuda a corregir la diferencia entre el norte magnético y el geográfico.
Para la mayoría de las personas, la incorporación del nuevo modelo ocurre dentro del software y no requiere una acción directa. El desplazamiento del polo tampoco interrumpe el GPS, pues este sistema determina posiciones mediante señales de satélites y no depende exclusivamente de una brújula. La información magnética sí resulta útil para conocer hacia dónde está orientado un equipo, especialmente cuando permanece detenido o se mueve lentamente.
Los seres vivos también pueden responder al campo geomagnético. Estudios sobre la magnetorrecepción han mostrado, por ejemplo, que las tortugas marinas emplean señales del campo terrestre durante sus migraciones. Esta capacidad biológica es diferente del funcionamiento de los instrumentos humanos, pero confirma la importancia ambiental del magnetismo planetario.
Una versión de alta resolución amplía el detalle
Junto con el modelo convencional, la NOAA y el British Geological Survey desarrollaron el WMMHR2025, una representación de alta resolución que incluye más información sobre el campo generado en el núcleo y las variaciones asociadas con la corteza terrestre.
La resolución aproximada del WMM tradicional es de 3.330 kilómetros en el ecuador, mientras que la versión de alta resolución reduce esa escala a cerca de 300 kilómetros. El WMMHR emplea 18.210 coeficientes distintos de cero, frente a los 336 del modelo convencional, lo que permite representar con mayor detalle determinadas anomalías regionales.
Esta mejora puede ser particularmente útil en zonas donde la estructura magnética de la corteza introduce desviaciones que el modelo global simplificado no reproduce completamente. La NOAA indica que el WMMHR disminuye de forma significativa algunos errores regionales, aunque el grado de mejora no es uniforme sobre toda la superficie del planeta.
El desplazamiento no anuncia una inversión inmediata
El movimiento del polo norte magnético forma parte de la variabilidad habitual del campo terrestre y, por sí solo, no demuestra que esté comenzando una inversión de los polos. El registro geológico confirma que esas inversiones han ocurrido numerosas veces, pero no existe una periodicidad regular que permita fijar la fecha de la próxima.
Las autoridades científicas supervisan anualmente el rendimiento del WMM mediante observatorios terrestres y mediciones geomagnéticas. Si el campo se apartara de las proyecciones más rápido de lo esperado, sería posible publicar una corrección antes del ciclo ordinario. Con el comportamiento actual, el WMM2025 continuará como referencia hasta el 31 de diciembre de 2029.
La actualización muestra cómo un proceso desarrollado a miles de kilómetros de profundidad tiene consecuencias técnicas en la superficie. La respuesta no consiste en detener el desplazamiento natural del polo, sino en medirlo con precisión y trasladar esos cambios a los sistemas que necesitan distinguir correctamente entre el norte magnético y el geográfico.
Fuentes referenciales:
El Cronista
Centros Nacionales de Información Ambiental de la NOAA
Modelo Magnético Mundial de Alta Resolución de la NOAA




