The Earthshot Prize y la Universidad de Exeter proponen activar cambios ambientales acelerados antes de 2030 mediante acciones coordinadas sobre clima, naturaleza, océanos, aire y residuos
Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Eduardo Schmitz
Una investigación presentada el 10 de septiembre de 2026 por The Earthshot Prize y el equipo Green Futures Solutions de la Universidad de Exeter identificó 51 soluciones ambientales con capacidad para impulsar transformaciones rápidas durante los próximos cinco años. El informe plantea que determinadas intervenciones pueden generar efectos acumulativos capaces de acelerar la recuperación de ecosistemas, reducir la contaminación y favorecer la descarbonización.
El trabajo, titulado Positive Tipping Points: Accelerating System Change to Repair Our Planet, analiza oportunidades en cinco ámbitos: protección y restauración de la naturaleza, aire limpio, recuperación de los océanos, eliminación de residuos y estabilización del clima. Su objetivo es mostrar dónde gobiernos, empresas, inversionistas y comunidades pueden concentrar esfuerzos para que las soluciones sostenibles pasen de experiencias limitadas a transformaciones de gran escala.
La publicación llega después de un verano boreal marcado por incendios y temperaturas extremas, mientras el Pacífico tropical atraviesa un episodio intenso de El Niño. Este contexto refuerza la necesidad de combinar respuestas inmediatas frente a los impactos con estrategias capaces de modificar las causas estructurales de la degradación ambiental.
Los puntos de inflexión positivos pueden acelerar la recuperación
El concepto central del estudio es el punto de inflexión positivo: un umbral a partir del cual una solución comienza a extenderse mediante mecanismos que se refuerzan entre sí. Esto puede ocurrir cuando el aumento de la demanda reduce los costos, el éxito atrae inversiones, las nuevas infraestructuras facilitan la adopción y una política eficaz se reproduce en otros territorios.
Este proceso representa la contrapartida de los puntos de inflexión negativos del sistema terrestre. Entre estos últimos se encuentran riesgos como la degradación de la selva amazónica o la pérdida de ecosistemas cuya recuperación podría resultar extremadamente difícil una vez superados ciertos límites.
La posibilidad de activar transformaciones positivas no elimina esos peligros. Como ha explicado Noticias de la Tierra al abordar los daños asociados con cada fracción adicional de calentamiento, la rapidez de las reducciones de emisiones continúa siendo determinante para limitar la presión sobre los sistemas naturales.
Tim Lenton, profesor de Cambio Climático y Ciencias del Sistema Terrestre en la Universidad de Exeter, sostiene que el objetivo debe ser conseguir que el progreso ambiental se vuelva autosostenido: la expansión disminuye los costos, facilita nuevas inversiones y permite que la restauración gane velocidad. No obstante, los autores aclaran que las 51 áreas estudiadas no se encuentran necesariamente a punto de cruzar ese umbral.
La energía limpia puede desencadenar una transformación en cadena
El informe presenta la electricidad limpia como una intervención con capacidad para producir efectos en numerosos sectores. La reducción del costo de las energías solar y eólica mejora las condiciones económicas para electrificar el transporte, los edificios y parte de la industria, al tiempo que puede disminuir la contaminación atmosférica.
El costo de la energía solar habría descendido alrededor de un 90% durante la última década. A medida que aumenta la instalación de equipos, se amplía la fabricación, mejora la tecnología y se atrae más capital. Esa cadena vuelve a reducir los precios y facilita una nueva fase de expansión.
La sustitución de combustibles fósiles debe acompañarse con redes eléctricas, almacenamiento, financiación y regulaciones adecuadas. La estrategia coincide con la ruta propuesta por Naciones Unidas para reducir el calentamiento, que sitúa los recortes inmediatos de emisiones y la expansión de energías renovables entre las medidas prioritarias.
Las transformaciones ambientales tampoco dependen exclusivamente de la innovación tecnológica. El acceso económico, la disponibilidad territorial y la aceptación social determinan si una alternativa puede desplazar a las prácticas contaminantes predominantes.
Áreas marinas protegidas y recuperación de la biodiversidad
La conservación de los océanos constituye otro ejemplo de progreso que puede reforzarse con el tiempo. Las áreas marinas bien diseñadas, administradas y vigiladas han permitido recuperar poblaciones de peces y biodiversidad en periodos relativamente breves, según el análisis.
Cuando las comunidades costeras perciben beneficios en la pesca, la seguridad alimentaria y la protección frente a impactos climáticos, puede aumentar el respaldo social a la conservación. Esa aceptación facilita la ampliación de las zonas protegidas y la adopción de medidas similares en otros lugares.
El estudio menciona el Parque Marino de la Gran Barrera de Coral de Australia como uno de los ejemplos de esta dinámica. También destaca la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar, respaldado por más de 140 países, como una oportunidad para ampliar la protección de la biodiversidad fuera de las jurisdicciones nacionales.
La recuperación de hábitats debe mantener criterios científicos y vigilancia continua. Plantar árboles o declarar una zona protegida no garantiza por sí solo la restauración de sus funciones ecológicas. El seguimiento debe considerar la diversidad de especies, la conectividad, el agua, la resistencia frente a incendios y la capacidad de almacenar carbono.
Esta última función tampoco puede darse por garantizada. La experiencia de un bosque templado que dejó de actuar como sumidero de carbono muestra que el calor, la sequía y otras presiones pueden debilitar la capacidad de los ecosistemas para retirar dióxido de carbono de la atmósfera.
Cocina limpia, residuos y calidad del aire
Entre las soluciones evaluadas también aparece la transición hacia sistemas domésticos de cocción menos contaminantes. Los modelos de pago progresivo, la generación solar y el crecimiento de empresas especializadas están acercando estas tecnologías a un posible punto de inflexión en mercados del este y sur de África.
La sustitución de combustibles contaminantes en los hogares puede reducir la exposición al humo y mejorar la salud, además de disminuir la presión sobre los bosques cuando se utiliza leña de manera insostenible. En América Latina y algunas zonas de Asia, la transición hacia alternativas más limpias ya ha alcanzado una escala considerable, aunque persisten desigualdades de acceso.
Las propuestas sobre residuos buscan cambiar sistemas completos de producción y consumo. Esto implica reducir materiales innecesarios, ampliar la reutilización, diseñar productos reparables y facilitar el reciclaje, en lugar de concentrar toda la responsabilidad en la gestión de los desechos después de su generación.
Tres condiciones determinan si una solución puede expandirse
Los investigadores identificaron tres requisitos compartidos por las intervenciones analizadas. El primero es la asequibilidad: la alternativa sostenible debe competir económicamente con la tecnología o práctica que pretende reemplazar. El segundo es la accesibilidad, entendida como la posibilidad real de utilizarla en los lugares donde resulta necesaria.
El tercer requisito es el atractivo. La solución debe ofrecer un desempeño suficiente y contar con evidencias sociales que conviertan su adopción en una decisión conveniente. Una tecnología ambiental puede ser eficaz, pero difícilmente alcanzará una escala transformadora si resulta costosa, inaccesible o poco confiable para sus usuarios.
Los cinco ámbitos del informe están interconectados. Una red eléctrica limpia puede acelerar la descarbonización del transporte y la industria, mejorar la calidad del aire y favorecer nuevos sistemas de tratamiento de residuos. De manera inversa, la falta de financiación en el Sur Global puede frenar varias soluciones simultáneamente.
La financiación y las políticas deben convertir las propuestas en resultados
The Earthshot Prize utilizará los resultados para identificar y respaldar iniciativas con potencial de provocar avances acelerados antes de 2030. El documento no presenta las soluciones como resultados automáticos, sino como áreas donde políticas específicas, inversión, infraestructura y participación social pueden activar mecanismos de expansión.
La financiación debe dirigirse tanto a tecnologías consolidadas como a la conservación y restauración territorial. También necesita incorporar evaluaciones sobre permanencia, distribución de beneficios y posibles impactos secundarios para evitar que una mejora en un sector traslade daños a otro.
El desafío adquiere mayor urgencia ante la intensificación de los riesgos climáticos. La investigación sobre la relación entre calentamiento e incendios en Europa indica que la gestión local puede reducir la exposición, pero no sustituye la mitigación de las emisiones responsables del aumento de las temperaturas.
El fortalecimiento de El Niño y su influencia sobre los extremos globales añade presión durante los próximos meses. Aunque el fenómeno es natural, ocurre sobre un planeta más cálido y puede modificar las probabilidades de sequías, inundaciones, incendios y olas de calor en diferentes regiones.
Steven R. Smith, autor principal del informe e investigador de Green Futures Solutions, destacó que los avances en naturaleza, océanos, aire, residuos y clima dependen unos de otros. El análisis busca localizar esos vínculos y ofrecer a gobiernos, inversionistas e innovadores una guía para eliminar barreras y convertir proyectos prometedores en cambios ambientales de mayor escala.
Fuentes referenciales:
Phys.org
Green Futures de la Universidad de Exeter
Green Futures Solutions




