Geólogos españoles descubren que una antigua fractura tectónica en el Golfo de Suez vuelve a abrirse

Un “rift fallido” que se creía inactivo muestra señales de expansión a un ritmo de 0,5 mm al año


Redacción Noticias de la Tierra


Durante décadas, el Golfo de Suez ha sido considerado un ejemplo clásico de “rift fallido”: una fractura tectónica que, en algún momento del pasado geológico, intentó convertirse en un nuevo océano, pero que se estancó antes de lograrlo. Sin embargo, una reciente investigación liderada por geólogos españoles ha puesto en duda esta visión. Según publicó AS, los científicos descubrieron que la estructura no está completamente inactiva. Por el contrario, presenta una apertura lenta pero continua, con una expansión estimada de 0,5 milímetros al año, suficiente para replantear su evolución futura.

El hallazgo revela que esta cicatriz geológica entre África y la península del Sinaí podría estar respondiendo a fuerzas tectónicas más activas de lo que se creía, lo que obliga a revisar interpretaciones sobre la dinámica del Mar Rojo y su interacción con zonas cercanas.

Un rift que parecía dormido, pero no estaba muerto

El término “rift fallido” describe regiones donde la corteza terrestre comenzó a fracturarse debido a fuerzas de extensión, pero donde el proceso se detuvo antes de formar un océano. Durante años, el Golfo de Suez encajó en esta categoría. Se pensaba que su apertura se había detenido hace millones de años, dejando únicamente relieves y fallas fosilizadas como registro geológico de ese intento.

La nueva investigación demuestra que esta visión era incompleta. Los científicos analizaron datos geodésicos y mediciones satelitales de última generación, logrando detectar un movimiento imperceptible para el ojo humano, pero totalmente consistente con una apertura real y continua. Esto desafía la idea de que el Golfo está tectónicamente inactivo y abre la puerta a nuevas interpretaciones sobre la energía que impulsa el sistema.

Técnicas de precisión para medir movimientos microscópicos

Para identificar el desplazamiento de apenas 0,5 mm anuales, el equipo utilizó tecnología de altísima precisión, como sistemas GNSS (Global Navigation Satellite System) y análisis de interferometría radar por satélite. Estos métodos permiten detectar cambios minúsculos en la corteza terrestre, incluso en zonas donde las deformaciones son tan lentas que los sismos no suelen registrarlas.

Los datos obtenidos fueron comparados con modelos tectónicos previos, confirmando que la brecha del Golfo de Suez mantiene una dinámica activa. Aunque la velocidad es muy baja en comparación con rifts plenamente desarrollados —como el del África Oriental, que avanza varios milímetros por año—, el movimiento registrado sigue siendo significativo.

Una pieza clave para entender la tectónica del Mar Rojo

El descubrimiento tiene implicaciones que van más allá del propio Golfo de Suez. Esta región forma parte del sistema tectónico asociado al Mar Rojo, una zona de expansión que sí está en proceso de apertura activa. Comprender la evolución del Golfo ayuda a interpretar cómo interactúan las placas africana, arábiga y euroasiática.

Para los expertos, la reapertura parcial del rift puede deberse a la influencia directa de las fuerzas que continúan actuando en el Mar Rojo, donde la corteza se está separando progresivamente y permitiendo la entrada de magma en profundidad. Aunque en el Golfo de Suez este proceso es mucho más moderado, la conexión geodinámica es innegable.

Seguridad, infraestructura y riesgos locales

Si bien la expansión detectada es muy lenta, los investigadores señalan que estos movimientos pueden influir en el comportamiento de fallas locales y en la sismicidad de baja energía. No representan un riesgo inmediato para la población ni para las infraestructuras actuales, pero sí son relevantes para la planificación a largo plazo en sectores como la construcción, la energía y la geología aplicada.

Además, el hallazgo podría tener repercusiones en el estudio de recursos naturales. Las regiones asociadas a rifts suelen presentar características geológicas favorables para la acumulación de hidrocarburos o para la generación de energía geotérmica. Si el Golfo de Suez está más activo de lo que se pensaba, será necesario revisar algunos modelos de exploración existentes.

Un ejemplo de cómo la Tierra sigue cambiando, incluso cuando parece estable

El descubrimiento subraya un mensaje fundamental: incluso las regiones que se consideran “fijas” en términos geológicos pueden estar experimentando cambios silenciosos. La corteza terrestre está en movimiento permanente, aunque en algunos lugares los desplazamientos sean tan sutiles que solo la tecnología más avanzada puede detectarlos.

La investigación en el Golfo de Suez recuerda que la estabilidad aparente de los paisajes es engañosa. Bajo la superficie, la Tierra continúa reacomodándose, abriendo grietas, cerrando fracturas y moldeando lentamente la arquitectura del planeta.


Referencias

AS – «Geólogos españoles hallan una cicatriz que se está abriendo entre dos continentes».
Estudios geodésicos y análisis de movimientos tectónicos en el Golfo de Suez.

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.