El Servicio Meteorológico Nacional prevé temperaturas de hasta 52 °C en el Valle de la Muerte y posibles récords en al menos doce estados del oeste
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
Una intensa cúpula de calor mantiene a cerca de 50 millones de personas bajo alertas meteorológicas en el oeste de Estados Unidos, donde las temperaturas podrían alcanzar niveles récord durante los primeros días de agosto. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que el episodio se extenderá desde el suroeste hacia las Montañas Rocosas y las Grandes Llanuras del norte.
Las previsiones sitúan el calor más severo en California, Arizona y Nevada, pero las anomalías térmicas también alcanzarán Utah, Montana, Wyoming y otros estados interiores. Al menos doce estados podrían registrar máximas diarias históricas entre el viernes 31 de julio y el martes 4 de agosto.
El pronóstico indica temperaturas entre 10 y casi 20 grados Fahrenheit superiores al promedio estacional. Esa diferencia equivale aproximadamente a entre 5,6 y 11,1 grados Celsius, no a veinte grados Celsius por encima de lo habitual.
La alta presión concentra el aire cálido sobre el oeste
La denominada cúpula o domo de calor se forma cuando una extensa zona de alta presión favorece el descenso del aire. Al comprimirse, el aire se calienta y dificulta la formación de nubosidad, mientras la circulación atmosférica mantiene la masa cálida sobre una misma región durante varios días.
La expresión describe el patrón atmosférico que sostiene el calor, mientras que la clasificación formal de una ola de calor depende de la duración, la extensión y la intensidad de las temperaturas respecto de los valores normales de cada territorio.
El funcionamiento de este fenómeno y sus diferencias con otros episodios cálidos se explica en el análisis sobre qué es un domo de calor y cómo altera las temperaturas en superficie.
El Servicio Meteorológico Nacional indicó que la cresta de alta presión se expandirá hacia el norte. Su persistencia permitirá que el suelo y las áreas urbanas acumulen energía durante varios días, elevando las máximas y manteniendo noches anormalmente cálidas.
California y Arizona podrían registrar valores extremos
El Valle de la Muerte, en California, podría alcanzar 52 °C, equivalentes a 126 °F. Palm Springs tiene una máxima prevista cercana a 49 °C, mientras Phoenix y Las Vegas podrían superar los 43 °C.
La expansión hacia latitudes más altas también llevará temperaturas poco habituales a las Montañas Rocosas y las Grandes Llanuras. Billings, en Montana, podría alcanzar 41 °C y superar su récord de agosto, mientras Salt Lake City, en Utah, se aproximaría a 40 °C.
El organismo meteorológico calcula que alrededor del 10% del territorio continental estadounidense experimentará para el 4 de agosto su jornada más calurosa de 2026 hasta ese momento. Los registros definitivos dependerán de las temperaturas observadas en cada estación y no únicamente de los valores pronosticados.
Una segunda intensificación está prevista desde el 6 de agosto
El episodio no terminaría con las máximas del primer fin de semana de agosto. Los modelos meteorológicos anticipan otra intensificación desde el día 6, con temperaturas superiores al promedio en buena parte del oeste estadounidense.
Esta continuidad es relevante porque el riesgo depende tanto de la temperatura máxima como de la duración. Una sucesión de jornadas y noches cálidas reduce el tiempo disponible para que las viviendas, la infraestructura, la vegetación y el organismo humano liberen el calor acumulado.
Las investigaciones sobre la evolución global de estos episodios indican que las olas de calor se han vuelto más frecuentes, extensas y prolongadas desde 1979. Ese patrón general no atribuye por sí solo cada evento individual, pero proporciona el contexto climático en el que ocurre.
Las noches cálidas aumentan la exposición acumulada
Las temperaturas mínimas podrían mantenerse hasta 10 °F por encima de lo normal, una anomalía equivalente aproximadamente a 5,6 °C. La falta de enfriamiento nocturno es especialmente peligrosa en hogares sin aire acondicionado o con ventilación insuficiente.
El sistema HeatRisk del Servicio Meteorológico Nacional considera las máximas, las mínimas nocturnas, la duración y la excepcionalidad del calor para evaluar el peligro. De las personas afectadas por las alertas, aproximadamente 12 millones se encontraban bajo el nivel 4 de 4 y otros 20 millones bajo el nivel 3.
En los niveles más elevados, la exposición puede afectar a cualquier persona sin refrigeración adecuada. El riesgo aumenta para adultos mayores, niños pequeños, trabajadores al aire libre, personas con enfermedades crónicas, embarazadas y quienes viven solos.
La sequedad eleva el peligro de incendios forestales
El calor intenso acelera la pérdida de humedad del suelo y de la vegetación. Cuando coincide con aire seco y viento, los combustibles vegetales pueden encenderse con mayor facilidad y favorecer una propagación rápida del fuego.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias por condiciones críticas o extremadamente críticas de incendios en sectores del noroeste y la Gran Cuenca. La situación exige especial vigilancia sobre las fuentes de ignición, las líneas eléctricas, las actividades al aire libre y los cambios repentinos del viento.
La conexión entre temperatura y fuego ha sido cuantificada por estudios que muestran cómo las olas de calor intensifican el riesgo de incendios en el oeste de Estados Unidos. La prevención adquiere mayor importancia cuando varias regiones afrontan simultáneamente calor, sequedad y recursos de respuesta limitados.
Un análisis económico publicado previamente señala que la inversión anticipada en prevención forestal puede reducir los daños posteriores, especialmente en territorios donde el fuego amenaza viviendas, infraestructura y cuencas de abastecimiento.
El calor incrementa la presión sobre el agua
La cuenca del río Colorado llega al episodio con reservas sometidas a una presión prolongada. El aumento de la evaporación y de la demanda urbana y agrícola puede acelerar la pérdida temporal de agua en embalses, suelos y canales.
Los lagos Mead y Powell forman parte de un sistema que abastece a decenas de millones de personas y sostiene actividades agrícolas y generación hidroeléctrica. Un evento de varios días no determina por sí solo la evolución de las reservas, pero se suma a condiciones hidrológicas acumuladas durante años.
La reducción de humedad también afecta a los ecosistemas. Árboles y otras plantas pueden cerrar sus estomas para limitar la pérdida de agua, disminuyendo temporalmente la fotosíntesis y aumentando el estrés cuando el calor persiste.
Las ciudades enfrentan temperaturas adicionales
Las superficies oscuras, el asfalto, los techos y la escasez de vegetación hacen que algunas zonas urbanas retengan más calor que sus alrededores. Este efecto de isla térmica resulta especialmente intenso durante la noche.
Los barrios con menor cobertura arbórea y menos acceso a espacios refrigerados suelen soportar una exposición desproporcionada. Las medidas de adaptación incluyen sombra, materiales reflectantes, centros públicos de enfriamiento y una distribución más equitativa de la vegetación urbana.
Un experimento realizado en Estados Unidos analizó cómo los nuevos bosques urbanos pueden reducir la exposición al calor extremo, aunque sus beneficios dependen de la ubicación, el mantenimiento y la disponibilidad de agua.
Las alertas continuarán mientras persista la alta presión
El Servicio Meteorológico Nacional recomienda limitar las actividades extenuantes durante las horas más cálidas, permanecer en espacios refrigerados, mantener una hidratación adecuada y revisar periódicamente a las personas vulnerables.
Nunca deben permanecer niños, adultos dependientes o mascotas dentro de vehículos estacionados. La confusión, la pérdida del conocimiento, la piel muy caliente, el pulso acelerado y el deterioro repentino pueden indicar un golpe de calor y requieren atención de emergencia.
La evolución del episodio deberá seguirse mediante los avisos locales, ya que las temperaturas, los niveles de HeatRisk y el peligro de incendios pueden cambiar entre condados. Las previsiones describen un evento prolongado, con una primera fase intensa durante el fin de semana y una nueva expansión del calor desde el 6 de agosto.
Fuentes referenciales:
Infobae
Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos: Región Oeste
Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos: Sacramento
