El glaciar del Juicio Final entra en una fase crítica de inestabilidad en la Antártida


Científicos confirman que el desplazamiento del glaciar Thwaites marca un proceso difícil de revertir


Redacción Noticias de la Tierra


Una misión científica internacional ha confirmado que el glaciar Thwaites, conocido como el glaciar del Juicio Final, ha comenzado a desplazarse de forma sostenida en la Antártida, ingresando en una fase de inestabilidad que los investigadores califican como difícilmente reversible. El hallazgo se basa en el análisis de dos décadas de datos satelitales y mediciones realizadas mediante sistemas GPS de alta precisión, que permiten observar cambios estructurales profundos en esta enorme masa de hielo.

El estudio advierte que el glaciar contiene suficiente hielo como para provocar un aumento del nivel del mar de aproximadamente 65 centímetros, una cifra que, de concretarse, tendría consecuencias significativas para las zonas costeras de todo el planeta.

Un glaciar clave para el equilibrio de la Antártida

El Glaciar Thwaites es uno de los glaciares más extensos y estratégicos del continente antártico. Su importancia no radica solo en su tamaño, sino en su función como barrera natural que ayuda a frenar el flujo de otros glaciares del oeste antártico hacia el océano.

Los científicos explican que, al perder estabilidad, Thwaites deja de cumplir ese rol de contención, lo que podría desencadenar una reacción en cadena con efectos sobre otras masas de hielo cercanas. Este comportamiento convierte al glaciar en un punto crítico para comprender la evolución futura del sistema glaciar antártico.

Evidencias de un movimiento acelerado

La investigación se apoya en registros obtenidos a lo largo de veinte años, durante los cuales los científicos detectaron cambios progresivos en la velocidad de desplazamiento del glaciar. Las mediciones GPS muestran que el hielo no solo se mueve, sino que lo hace de manera cada vez más irregular, señal de un proceso interno de debilitamiento.

Según los datos analizados, este movimiento no responde a fluctuaciones naturales de corto plazo, sino a una tendencia sostenida que indica que el glaciar ha superado un umbral crítico. Los investigadores señalan que, una vez alcanzado este punto, detener o revertir el proceso resulta extremadamente complejo.

Un proceso considerado irreversible

Uno de los aspectos más preocupantes del estudio es la conclusión de que el glaciar Thwaites habría entrado en una fase de retroceso irreversible. Esto significa que, incluso si las condiciones ambientales dejaran de empeorar, el sistema glaciar podría continuar desestabilizándose por su propia dinámica interna.

Los científicos subrayan que esta conclusión se apoya en la combinación de observaciones satelitales, datos geodésicos y modelos físicos que describen cómo el hielo responde a cambios en su base y en el contacto con el océano.

El impacto potencial sobre el nivel del mar

El estudio advierte que el volumen de hielo contenido en el glaciar es suficiente para elevar el nivel medio del mar en unos 65 centímetros si se derritiera por completo. Aunque este escenario no ocurriría de forma inmediata, los investigadores alertan que el proceso iniciado incrementa el riesgo de aumentos progresivos del nivel del mar en las próximas décadas.

Este fenómeno representa una amenaza directa para comunidades costeras, infraestructuras portuarias y ecosistemas vulnerables, especialmente en regiones bajas que ya enfrentan problemas de inundación y erosión costera.

El papel del calentamiento global

Los científicos relacionan la inestabilidad del glaciar con el aumento de las temperaturas globales, que afecta tanto al aire como al océano que rodea la Antártida. El calentamiento del agua oceánica en contacto con la base del glaciar acelera el derretimiento desde abajo, debilitando su estructura y favoreciendo el desplazamiento del hielo hacia el mar.

El estudio remarca que este tipo de procesos no se detectaban con claridad en décadas anteriores, lo que refuerza la idea de que el cambio climático está alterando de manera profunda y duradera los sistemas polares.

Una advertencia para el futuro del planeta

Los investigadores señalan que el caso del glaciar Thwaites funciona como una señal de alerta temprana sobre los efectos del calentamiento global en los grandes sistemas de hielo. Comprender su comportamiento permite anticipar escenarios futuros y mejorar la capacidad de respuesta ante los impactos asociados al aumento del nivel del mar.

El seguimiento continuo mediante satélites y estaciones GPS seguirá siendo clave para evaluar la evolución del glaciar y para refinar las proyecciones climáticas globales.

Ciencia, monitoreo y responsabilidad global

El estudio pone de relieve la importancia de la cooperación científica internacional y del monitoreo a largo plazo para detectar cambios que no siempre son visibles en el corto plazo. La evolución del glaciar Thwaites demuestra que los sistemas naturales pueden alcanzar puntos de no retorno, con consecuencias que trascienden fronteras y generaciones.

Los científicos concluyen que estos hallazgos refuerzan la urgencia de comprender y abordar las causas del calentamiento global, ya que los efectos sobre los grandes glaciares del planeta ya están en marcha y podrían definir el futuro de las zonas costeras en todo el mundo.


Referencias

https://larepublica.pe/ciencia/2026/01/05/el-glaciar-del-juicio-final-en-la-antartida-comenzo-a-moverse-cientificos-detectan-un-proceso-irreversible-50120