En los Alpes suizos, el aumento de sonidos de “whumpf” y de desencadenamientos a distancia evidenció un manto de nieve débil y altamente inestable, con propagación rápida de fracturas
Redacción Noticias de la Tierra
El invierno de 2026 dejó en los Alpes suizos un escenario especialmente delicado para la seguridad en montaña. Desde el 10 de enero de 2026, el Instituto para la Investigación de la Nieve y las Avalanchas de Suiza (SLF) registró cientos de reportes de “whumpfs”, sonidos característicos que indican el colapso del manto de nieve, junto con numerosos episodios de desencadenamiento remoto de avalanchas. Estas señales, inequívocas para los especialistas, apuntaron a una situación crítica de avalanchas asociada a un manto de nieve débil, capaz de fracturarse y propagarse con rapidez incluso sin contacto directo en la pendiente inestable.
Lejos de tratarse de episodios aislados, la acumulación de reportes reflejó un patrón extendido en diversas zonas de montaña de Suiza. Los “whumpfs” se producen cuando una capa frágil del manto colapsa bajo el peso de una persona o de una perturbación menor, generando una onda sonora que recorre el interior de la nieve. La presencia reiterada de este fenómeno, sumada a avalanchas que se activaron a distancia, puso de manifiesto un alto potencial de propagación de fracturas en la estructura del manto nivoso, un factor que incrementa notablemente el peligro para esquiadores, montañistas y trabajadores en zonas alpinas.
Qué revelan los “whumpfs” sobre la estabilidad del manto de nieve
El sonido profundo y repentino conocido como “whumpf” es uno de los indicadores más claros de inestabilidad del manto de nieve. En los Alpes suizos, estos colapsos internos señalaron la existencia de capas débiles enterradas bajo estratos más compactos. Cuando estas capas frágiles ceden, la energía se propaga lateralmente, lo que implica que una fractura iniciada en un punto puede extenderse rápidamente a lo largo de la pendiente.
Los reportes recibidos por el SLF desde enero mostraron que estos colapsos no se limitaron a áreas puntuales, sino que se produjeron en múltiples regiones alpinas. Este comportamiento sugiere una estructura generalizada de debilidad en el manto de nieve, un rasgo especialmente peligroso porque permite que una perturbación mínima active una fractura amplia. En términos de seguridad en montaña, la presencia de “whumpfs” constituye una señal de alerta inmediata: indica que la nieve no está cohesionada y que existe un riesgo elevado de avalanchas incluso en pendientes que, a simple vista, podrían parecer estables.
Desencadenamiento remoto: una amenaza invisible
Otro de los fenómenos observados con frecuencia en Suiza durante este periodo fue el desencadenamiento remoto de avalanchas. Este tipo de evento ocurre cuando una persona o una perturbación actúa a cierta distancia del punto donde finalmente se libera la avalancha. La fractura se inicia en una zona débil del manto y se propaga hasta alcanzar un área más inclinada, donde la masa de nieve se desprende.
La combinación de manto de nieve débil y rápida propagación de fracturas explica por qué se produjeron avalanchas sin que hubiera contacto directo en la zona de ruptura. Este comportamiento amplía el área de riesgo, ya que no solo las pendientes empinadas representan un peligro, sino también sectores aparentemente seguros desde los cuales puede iniciarse una fractura que se propague hacia terrenos más inestables. En los Alpes suizos, este patrón reforzó la necesidad de extremar las precauciones en actividades invernales.
Propagación rápida de fracturas en un manto frágil
La propagación rápida de fracturas es un elemento central en la dinámica de las avalanchas observadas en Suiza. Cuando el manto de nieve contiene capas débiles extensas y continuas, una rotura localizada puede viajar a lo largo de grandes superficies, liberando avalanchas de mayor tamaño. Los registros del SLF mostraron que el manto nivoso presentaba condiciones propicias para este tipo de comportamiento, con una arquitectura interna que favorecía la transmisión de tensiones.
Este tipo de configuración del manto no solo incrementa la probabilidad de avalanchas, sino que también dificulta su predicción visual. En muchos casos, la superficie de la nieve puede parecer estable, mientras que en profundidad existen capas frágiles que actúan como planos de deslizamiento. La comprensión de esta estructura interna es clave para la evaluación del peligro de avalanchas y para la elaboración de boletines de riesgo nivológico en regiones alpinas.
Implicaciones para la seguridad en montaña
La situación registrada en los Alpes suizos tuvo implicaciones directas para la seguridad en actividades de montaña. Esquiadores de travesía, practicantes de snowboard fuera de pista y montañistas se enfrentaron a un escenario en el que los indicadores clásicos de peligro —como los “whumpfs” y el desencadenamiento remoto— se manifestaron de forma reiterada. En este contexto, la presencia de un manto de nieve débil obligó a extremar la cautela y a replantear decisiones sobre rutas y pendientes a transitar.
El reconocimiento de estas señales por parte de los usuarios de la montaña resulta fundamental para reducir la exposición al riesgo. En Suiza, la acumulación de reportes contribuyó a reforzar los mensajes de prevención y a subrayar que, cuando el manto de nieve presenta estas características, incluso pequeñas intervenciones humanas pueden desencadenar avalanchas de consecuencias graves.
Un escenario crítico en el corazón de los Alpes
La experiencia de enero de 2026 en Suiza puso de relieve cómo la estructura interna del manto de nieve puede convertirse en el factor determinante del peligro de avalanchas. La abundancia de “whumpfs” y de eventos de desencadenamiento remoto constituyó una señal inequívoca de que el sistema nivoso se encontraba en un estado crítico. Este escenario no solo afectó a zonas puntuales, sino que se extendió por amplias regiones alpinas, lo que aumentó la complejidad de la gestión del riesgo.
Para audiencias internacionales, el caso de los Alpes suizos ilustra la importancia de comprender los procesos físicos que gobiernan la estabilidad de la nieve. La rápida propagación de fracturas en un manto frágil demuestra que el peligro de avalanchas no depende únicamente de la pendiente o de la cantidad de nieve acumulada, sino de la interacción entre capas internas del manto. En regiones montañosas de todo el mundo, este tipo de conocimiento resulta esencial para mejorar la prevención y reducir la exposición a uno de los riesgos naturales más relevantes en ambientes alpinos.
Referencias
- WSL Institute for Snow and Avalanche Research (SLF), Suiza. Registros y análisis sobre “whumpfs”, desencadenamientos remotos y situación crítica de avalanchas asociados a un manto de nieve débil, enero–febrero de 2026.
