Dos personas murieron y 62 fueron evacuadas tras una inundación repentina que destruyó puentes y dañó la tubería que abastece de agua al parque nacional de Arizona
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.
Las tormentas pronosticadas para el lunes 31 de agosto amenazaban con ralentizar la búsqueda de alrededor de 15 personas desaparecidas después de las inundaciones repentinas que afectaron el Gran Cañón, en Arizona, Estados Unidos. El Servicio de Parques Nacionales confirmó la recuperación de dos cuerpos y advirtió que las condiciones meteorológicas podían modificar el ritmo de las operaciones.
La crecida golpeó Bright Angel Canyon y el área de Phantom Ranch durante la tarde del sábado 29 de agosto. El agua avanzó por los estrechos corredores cargada de lodo, troncos y otros materiales, obligó a evacuar a decenas de visitantes y causó daños importantes en senderos, puentes e infraestructura de abastecimiento.
Dos cuerpos recuperados mientras continúa la búsqueda
El cuerpo de un hombre de 46 años fue localizado el domingo cerca de Crystal Rapids, a lo largo del río Colorado. El Servicio de Parques Nacionales informó el lunes sobre una segunda víctima mortal, sin difundir inicialmente más detalles sobre su identidad o las circunstancias de su hallazgo.
Alrededor de 15 personas continuaban sin ser localizadas. Las autoridades del parque y los servicios de emergencia de Arizona trabajaban para verificar la situación de excursionistas y campistas que pudieran encontrarse en Bright Angel Creek, Bright Angel Campground, Phantom Ranch o el sendero North Kaibab cuando comenzó la inundación.
El número de desaparecidos representa una estimación sujeta a cambios, ya que algunas personas pueden haber abandonado la zona sin registrarse ante los equipos de emergencia. El parque solicitó a familiares y visitantes aportar información que ayude a determinar quiénes permanecían dentro del área afectada.
La emergencia amplió el operativo iniciado tras la evacuación provocada por la primera crecida en el Gran Cañón, cuando el agua aisló campamentos y volvió intransitables varios accesos.
Las lluvias amenazaban con reactivar las crecidas
El Servicio Meteorológico Nacional anticipó nuevas lluvias y tormentas eléctricas durante la tarde del lunes. El pronóstico advertía sobre inundaciones repentinas en arroyos, cauces normalmente secos, pozas, áreas quemadas recientemente y pasos situados a baja altura.
Las corrientes podían adquirir especial fuerza dentro de los cañones laterales y corredores estrechos. Estas formas del relieve concentran el agua procedente de áreas amplias y la canalizan hacia espacios reducidos, donde el nivel y la velocidad pueden aumentar en pocos minutos.
El riesgo también incluía flujos de escombros, desprendimientos de rocas y cambios rápidos en las condiciones de los senderos y del río. La posibilidad de otra crecida obligaba a los rescatistas a evaluar continuamente si podían acceder a los sectores afectados sin exponerse a quedar atrapados.
Las lluvias extremas han causado emergencias simultáneas en diferentes regiones, una tendencia examinada al analizar el aumento de inundaciones mortales asociadas con tormentas intensas. No obstante, atribuir este episodio concreto al cambio climático requeriría un estudio específico.
La crecida comenzó sobre la meseta de Kaibab
El Servicio de Parques Nacionales indicó que la inundación se originó por las lluvias registradas sobre la meseta de Kaibab y comenzó aproximadamente a las 14:30 del sábado. El agua descendió hacia Bright Angel Canyon, un corredor que conecta sectores elevados del parque con el río Colorado.
Los videos grabados por excursionistas mostraron un torrente marrón bajo las pasarelas y junto a los senderos. El flujo transportaba troncos, piedras y sedimentos, mientras el ruido del agua advertía de la fuerza alcanzada dentro del cañón.
Los ambientes áridos del norte de Arizona poseen suelos secos y vegetación dispersa con una capacidad limitada para absorber precipitaciones concentradas. Parte del agua escurre rápidamente por la superficie y converge en barrancos y cauces que pueden encontrarse secos antes de la tormenta.
El periodo comprendido entre julio y mediados de septiembre requiere especial precaución por la actividad monzónica regional. Una tormenta puede descargar lluvia lejos del lugar donde están los visitantes y generar una corriente que alcance el cañón sin que haya llovido intensamente en ese punto.
Sesenta y dos personas fueron evacuadas
Hasta la mañana del domingo, 62 personas habían sido evacuadas de los sectores afectados y estaba previsto trasladar a otras posteriormente. Las dificultades aumentaron después de que el agua destruyera pasarelas y eliminara cruces utilizados para atravesar Bright Angel Creek.
Los cierres limitaron el movimiento de excursionistas y equipos de emergencia. Las autoridades mantuvieron restringidos varios accesos al río Colorado y advirtieron que las rutas no volverían a abrir hasta completar las inspecciones de seguridad.
La profundidad del Gran Cañón y la escasez de conexiones entre sus senderos complican cualquier rescate. Cuando un puente desaparece o un cauce aumenta de nivel, desplazarse hasta un punto aparentemente cercano puede exigir ascensos prolongados, transporte aéreo o recorridos alternativos de considerable distancia.
La inundación destruyó parte del suministro de agua
La crecida dañó o destruyó aproximadamente el 40 % de la tubería Transcanyon Waterline, una infraestructura esencial para el abastecimiento del parque. El conducto, de unos 20 kilómetros, transporta agua desde Roaring Springs, en el borde norte, hacia el borde sur.
Además de suministrar agua potable, la tubería respalda las labores de extinción de incendios. El Servicio de Parques Nacionales impuso restricciones de consumo y prohibió temporalmente las fogatas de leña y carbón para reducir la presión sobre las reservas disponibles.
El daño se produjo en plena temporada de visitas. Cerca de cinco millones de personas acudieron al Gran Cañón durante 2025, lo que convierte la disponibilidad de agua, los senderos y los servicios de emergencia en elementos esenciales para mantener la seguridad del parque.
Las autoridades también suspendieron los alojamientos nocturnos en determinados sectores. La reparación de la tubería y los puentes requerirá evaluar la estabilidad del terreno antes de introducir personal y maquinaria dentro de los corredores afectados.
Los cañones estrechos amplifican una inundación repentina
Las inundaciones de este tipo se diferencian de las crecidas progresivas porque pueden aparecer con escaso margen de aviso. El agua reúne sedimentos y objetos a medida que desciende, lo que incrementa su densidad y capacidad para destruir puentes, erosionar senderos y desplazar rocas.
Dentro de una garganta, las paredes limitan las rutas de escape. Los visitantes deben evitar los cauces secos y las zonas bajas cuando existen alertas, incluso si el cielo local parece despejado, y trasladarse inmediatamente hacia terrenos altos ante un aumento del caudal o un ruido creciente.
El calentamiento de la atmósfera puede intensificar el ciclo hidrológico al permitir que el aire retenga más humedad, como explica el análisis sobre tormentas y precipitaciones extremas cada vez más intensas. Sin embargo, la topografía, la vegetación, el estado del suelo y el patrón concreto de la tormenta determinan el impacto final en cada cuenca.
La prioridad inmediata en el Gran Cañón seguía siendo localizar a las personas desaparecidas sin exponer a los equipos de rescate a nuevas corrientes. Las búsquedas, evacuaciones y evaluaciones de daños dependían de que la meteorología permitiera operar con seguridad dentro de Bright Angel Canyon.
Fuentes referenciales:
Phys.org
RTVE Noticias




