El Observatorio meteorológico registró la temperatura más alta desde el inicio de sus mediciones en 1884, mientras el tifón Dolphin transportaba aire cálido sobre la ciudad
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Eduardo Schmitz
Hong Kong registró este domingo 9 de agosto una temperatura máxima de 36,9 °C en la estación central de su Observatorio meteorológico, el valor más alto documentado allí desde que comenzaron las mediciones en 1884. El récord se produjo mientras la circulación asociada al tifón Dolphin desplazaba aire cálido sobre la ciudad.
El dato supera las máximas históricas anteriores de la estación y confirma el carácter excepcional del episodio. La cifra corresponde al Observatorio de Hong Kong y no representa necesariamente la temperatura alcanzada simultáneamente en cada distrito, donde las condiciones pueden variar por la altitud, la urbanización, la nubosidad y la proximidad al mar.
El tifón Dolphin impulsó aire cálido sobre Hong Kong
Los ciclones tropicales no producen únicamente lluvias intensas y vientos destructivos. Su circulación puede generar condiciones muy diferentes a varios cientos de kilómetros del centro, dependiendo de la posición de cada territorio respecto del sistema.
En este caso, Dolphin favoreció el transporte de aire cálido hacia Hong Kong mientras avanzaba hacia la costa oriental de China. La combinación de esa corriente, la subsidencia atmosférica y el calentamiento diurno elevó la temperatura en la ciudad antes de que las zonas más próximas a la trayectoria recibieran los principales efectos de lluvia y viento.
La subsidencia ocurre cuando una masa de aire desciende y se comprime, lo que aumenta su temperatura y reduce la formación de nubes. Este proceso puede aparecer en sectores periféricos de los ciclones y producir calor intenso en una región al mismo tiempo que otras áreas enfrentan lluvias torrenciales.
Estos contrastes muestran por qué la influencia territorial de un tifón no debe evaluarse solamente mediante la distancia respecto de su ojo. La dirección de los vientos, las bandas de precipitación, la humedad y la topografía determinan qué amenazas predominan en cada lugar.
Dolphin tocó tierra en el este de China
El tifón Dolphin llegó el mismo domingo a las proximidades de Yuhuan, en la provincia china de Zhejiang, con vientos máximos sostenidos cercanos a 151 kilómetros por hora en el momento de tocar tierra, según las autoridades meteorológicas citadas por Reuters.
La aproximación del ciclón motivó evacuaciones, suspensión de actividades marítimas y controles reforzados en embalses, torrentes de montaña y zonas propensas a deslizamientos. También se cancelaron numerosos vuelos en Shanghái y otras áreas expuestas al sistema.
Las autoridades advirtieron sobre precipitaciones intensas, inundaciones y movimientos de ladera en Zhejiang y provincias cercanas. Antes de llegar a China, Dolphin había atravesado el entorno de Okinawa, en Japón, donde causó cortes eléctricos y dejó personas heridas.
El episodio evidencia cómo un mismo ciclón puede desencadenar riesgos simultáneos y aparentemente opuestos: calor récord en Hong Kong, mientras su núcleo y sus bandas de lluvia provocaban inundaciones, oleaje y fuertes vientos en otros sectores de Asia oriental.
El récord supera anteriores máximas de Hong Kong
Los archivos del Observatorio muestran que Hong Kong ya había experimentado veranos excepcionalmente cálidos. El 27 de julio de 2023, la estación alcanzó 36,1 °C, uno de los valores más altos de su registro hasta entonces. Ese año también tuvo el verano más cálido documentado hasta ese momento, con una temperatura media de 29,7 °C entre junio y agosto.
El nuevo máximo de 36,9 °C no describe por sí solo la evolución completa del clima de la ciudad, pero se incorpora a una serie histórica iniciada hace 142 años. Para evaluar tendencias climáticas se necesitan registros prolongados de máximas, mínimas, promedios, humedad y frecuencia de noches cálidas, no únicamente un récord diario.
Las investigaciones sobre calor húmedo y estructura de la atmósfera muestran que la combinación entre temperatura y humedad puede prolongar el estrés térmico, especialmente cuando la ventilación disminuye y las noches ofrecen poco alivio.
La urbanización amplifica la exposición al calor
Hong Kong reúne una elevada densidad de población, superficies construidas y sectores con circulación limitada del aire. El hormigón, el asfalto y las fachadas almacenan energía durante el día y la liberan lentamente, lo que puede mantener temperaturas elevadas después de la puesta del sol.
La cobertura vegetal puede reducir parte de esa carga térmica mediante sombra y evapotranspiración. Una investigación internacional que incluyó a Hong Kong concluyó que los árboles urbanos disminuyen notablemente la temperatura de las superficies, aunque el efecto depende de la especie, la disponibilidad de agua y la distribución de las áreas verdes.
La experiencia de otras ciudades también muestra la necesidad de combinar alertas tempranas, refugios climáticos, acceso al agua, protección laboral y diseño urbano. La reciente cúpula de calor que afectó al oeste de Estados Unidos puso de relieve cómo los episodios térmicos pueden presionar simultáneamente la salud pública, la energía y los servicios de emergencia.
Un récord meteorológico no equivale a una atribución climática
El Observatorio vinculó directamente el máximo del domingo con el aire cálido transportado por Dolphin. Sin embargo, esa explicación meteorológica inmediata no determina por sí sola cuánto influyó el cambio climático en la probabilidad o intensidad concreta del récord.
Establecer esa contribución requiere un estudio de atribución que compare el clima actual con simulaciones de un mundo sin el calentamiento causado por las actividades humanas. Sin ese análisis específico, no corresponde asignar una proporción del episodio al cambio climático.
La evidencia global sí establece que el aumento de la temperatura media favorece récords de calor más frecuentes e intensos. Estudios sobre la influencia climática en las olas de calor europeas han cuantificado esa relación para eventos concretos mediante modelos y observaciones, un paso metodológico que todavía sería necesario para evaluar el episodio de Hong Kong.
El registro de 36,9 °C deja dos amenazas bajo vigilancia en Asia oriental: la exposición urbana a temperaturas extremas en Hong Kong y los impactos de lluvia, inundaciones, oleaje y deslizamientos asociados al desplazamiento de Dolphin sobre China.
Fuentes referenciales:
Phys.org
Observatorio de Hong Kong
Reuters
