Cómo millones de personas sobreviven a temperaturas de hasta –30 °C gracias a una solución tradicional
Redacción Noticias de la Tierra
En el noreste de China existe una ciudad donde el invierno no es solo una estación, sino una prueba cotidiana de adaptación humana. Durante varios meses al año, los termómetros descienden con facilidad hasta los –30 grados centígrados, sin que la mayoría de las viviendas cuenten con calefacción central al estilo occidental. Aun así, millones de personas llevan generaciones viviendo, trabajando y estudiando en estas condiciones extremas. La clave no está en tecnologías modernas ni en grandes infraestructuras energéticas, sino en una solución tradicional profundamente arraigada en la vida doméstica: el kang, una estructura calefactada integrada en la arquitectura del hogar.
La experiencia ha sido relatada por un profesor universitario de origen chino, quien comparte recuerdos personales de su infancia y juventud en Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang y una de las ciudades más frías del país. Su testimonio, recogido en el artículo original, ofrece una mirada directa a cómo la población local ha desarrollado estrategias eficaces para enfrentar un clima que, en otras latitudes, sería considerado casi inhabitable.
Harbin: vivir en una de las ciudades más frías del planeta
Harbin es conocida internacionalmente por su Festival de Hielo y Nieve, pero para sus habitantes el frío no es un espectáculo turístico, sino una realidad diaria. Los inviernos son largos, secos y extremadamente severos. A diferencia de muchas ciudades europeas o norteamericanas, el acceso universal a sistemas modernos de calefacción no ha sido históricamente una opción viable para todos los hogares, especialmente en décadas pasadas.
En este contexto climático, la población desarrolló soluciones arquitectónicas y culturales adaptadas al entorno. La vida cotidiana se organiza en torno a la gestión del frío: la ropa, la alimentación, los horarios y, sobre todo, el diseño del espacio doméstico. Es aquí donde aparece el kang, una plataforma elevada de ladrillo o arcilla que cumple una doble función: sirve como cama y como sistema de calefacción pasiva.
El kang: calor doméstico integrado en la arquitectura
El kang es una estructura tradicional del norte de China que se calienta desde el interior mediante el humo y el calor generado al cocinar. El fuego, alimentado normalmente con carbón o leña, circula por conductos internos antes de salir por una chimenea, calentando toda la superficie del lecho. Una vez caliente, el kang mantiene el calor durante horas, incluso cuando el fuego ya se ha apagado.
Según el testimonio del profesor, esta solución permitía que las familias pasaran gran parte del día sobre el kang, especialmente durante el invierno. Allí se dormía, se estudiaba, se comía y se socializaba. El contacto directo con la superficie caliente hacía innecesario calentar toda la habitación, lo que reducía el consumo de combustible y maximizaba la eficiencia térmica.
Este sistema, aunque rudimentario desde una perspectiva tecnológica moderna, resulta sorprendentemente eficaz. En un entorno donde el frío exterior es extremo, concentrar el calor en el espacio donde realmente se necesita demuestra una lógica energética notable.
Una solución cultural, no solo técnica
Más allá de su función práctica, el kang forma parte de la cultura y la identidad del norte de China. No se trata simplemente de un sistema de calefacción tradicional, sino de un elemento central en la vida familiar. La convivencia alrededor del kang reforzaba los vínculos sociales y determinaba la dinámica del hogar durante los meses más duros del año.
El profesor explica que, en su experiencia, esta forma de vida no se percibía como una carencia, sino como la normalidad. La adaptación al frío estaba tan interiorizada que el uso de calefacción central no era una aspiración cotidiana. El cuerpo, la mente y las rutinas estaban alineadas con el entorno climático.
Este enfoque contrasta con los modelos urbanos contemporáneos, donde la respuesta al frío suele ser aumentar el consumo energético para mantener temperaturas constantes en todo el espacio interior, independientemente del costo ambiental o económico.
Lecciones de adaptación frente al clima extremo
El caso de Harbin y del kang pone de relieve una idea fundamental: la adaptación climática no siempre depende de soluciones tecnológicas complejas. En muchos casos, las respuestas más eficaces surgen de la observación prolongada del entorno y de la transmisión cultural de conocimientos prácticos.
En un contexto global marcado por el cambio climático, la crisis energética y el aumento de eventos extremos, estas experiencias locales adquieren un valor renovado. No se trata de replicar literalmente sistemas tradicionales en otros lugares, sino de comprender su lógica: concentrar recursos, reducir desperdicios y adaptar el diseño de los espacios a las condiciones reales del entorno.
La historia compartida en el artículo original invita a reflexionar sobre cómo las sociedades modernas podrían aprender de estas estrategias ancestrales, especialmente en regiones que enfrentan inviernos cada vez más severos o restricciones energéticas crecientes.
Tradición, resiliencia y futuro
La vida en Harbin demuestra que es posible sobrevivir —e incluso prosperar— en condiciones climáticas extremas sin depender exclusivamente de infraestructuras energéticas intensivas. El kang simboliza una forma de resiliencia climática basada en la integración entre arquitectura, cultura y entorno natural.
Aunque hoy muchas viviendas en el norte de China cuentan con sistemas de calefacción más modernos, el recuerdo de estas prácticas sigue vivo como testimonio de una relación distinta con el clima. Una relación menos basada en la lucha constante contra la naturaleza y más en la adaptación inteligente a sus límites.
Referencias
HuffPost España – Artículo sobre la experiencia de un profesor chino en Harbin y el uso del kang como sistema tradicional de calefacción
https://www.huffingtonpost.es/sociedad/los-millones-habitantes-ciudad-sobreviven-temperaturas-30-calefaccion-parano-kang-magico-f202601.html
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
