La cúpula de hielo de Groenlandia no ha desaparecido en 7.000 años, según evidencias geológicas


Un registro profundo revela la estabilidad prolongada de una región clave del Ártico


Redacción Noticias de la Tierra


La Groenlandia vuelve a ocupar un lugar central en la investigación climática global tras un hallazgo que aporta contexto histórico a la evolución de su vasta cúpula de hielo. Un equipo internacional de científicos logró perforar hasta 480 metros de profundidad para alcanzar la base rocosa bajo el hielo, y los análisis de los sedimentos extraídos fueron concluyentes: esta zona ha permanecido cubierta por hielo de forma continua durante al menos 7.000 años.

El descubrimiento se apoya en pruebas geológicas directas, obtenidas mediante técnicas de perforación profunda y análisis sedimentológico. Lejos de ser una inferencia teórica, el resultado se basa en la ausencia de señales que indiquen deshielos prolongados en el pasado reciente, lo que permite reconstruir con mayor precisión la historia climática de la región.

Una perforación hasta la roca para reconstruir el pasado

Para alcanzar la base del hielo, los investigadores llevaron a cabo una perforación excepcionalmente profunda en una de las áreas centrales de la cúpula. El objetivo era acceder a los sedimentos depositados directamente sobre la roca, ya que estos materiales actúan como un archivo natural de las condiciones ambientales del pasado.

El análisis de estos sedimentos permite determinar si el hielo se retiró alguna vez durante milenios recientes. La presencia de ciertos minerales, estructuras o restos orgánicos habría delatado períodos de exposición al aire o al agua líquida. Sin embargo, los resultados no mostraron evidencias de ese tipo, lo que respalda la conclusión de una cobertura glaciar continua.

Qué revelan los sedimentos bajo el hielo

Los sedimentos hallados en la base del hielo fueron clave para interpretar la historia de la cúpula. Su composición y estado indican que no estuvieron expuestos a procesos asociados a un deshielo prolongado, como la erosión superficial o la actividad biológica propia de ambientes libres de hielo.

Este tipo de evidencia geológica es especialmente valiosa porque no depende de reconstrucciones indirectas. Al analizar directamente el material depositado sobre la base rocosa, los científicos pueden establecer con mayor certeza la duración y estabilidad de la cobertura de hielo en esta parte de Groenlandia.

Siete milenios de estabilidad glaciar

El dato de los 7.000 años marca un período significativo en términos climáticos. Durante ese lapso, el planeta atravesó variaciones naturales de temperatura, cambios en la radiación solar y transformaciones regionales del clima. Aun así, la cúpula de hielo en la zona estudiada se mantuvo estable.

Este hallazgo no implica que el hielo de Groenlandia sea inmutable, sino que ofrece una referencia histórica sólida. Saber que esta región resistió fluctuaciones climáticas pasadas ayuda a contextualizar los cambios actuales y a diferenciar entre la variabilidad natural y los procesos más recientes asociados al calentamiento global.

Importancia para los modelos climáticos

Los resultados del estudio aportan datos esenciales para mejorar los modelos climáticos que simulan la evolución de las capas de hielo. Estos modelos necesitan referencias históricas confiables para calibrar sus proyecciones y evaluar cómo responden las grandes masas de hielo a distintos escenarios de temperatura.

La confirmación de una estabilidad prolongada en el pasado permite ajustar los parámetros que describen la sensibilidad del hielo al clima. De este modo, los científicos pueden refinar las estimaciones sobre la velocidad y magnitud de los cambios actuales y futuros en Groenlandia.

Una pieza clave del sistema climático global

La cúpula de hielo de Groenlandia desempeña un papel fundamental en el sistema climático global. Su tamaño y ubicación influyen en la circulación atmosférica y oceánica, así como en el nivel del mar. Comprender su historia ayuda a interpretar su comportamiento presente.

El estudio subraya que, aunque el hielo haya mostrado una notable estabilidad durante miles de años, eso no lo hace inmune a los cambios rápidos observados en las últimas décadas. Precisamente por haber sido tan estable, cualquier alteración significativa en su dinámica actual adquiere una relevancia aún mayor desde el punto de vista científico.

Contexto científico del hallazgo

La investigación fue llevada a cabo por un equipo multidisciplinario de científicos especializados en glaciología, geología y climatología. El trabajo combinó perforación profunda, análisis de sedimentos y métodos de datación que permiten situar los hallazgos en una escala temporal precisa.

Este enfoque integral refuerza la solidez de las conclusiones. Al basarse en evidencia física directa y en procedimientos ampliamente validados por la comunidad científica, el estudio se convierte en una referencia importante para futuras investigaciones sobre la evolución de las capas de hielo polares.

Lo que el pasado dice sobre el presente

El hecho de que la cúpula de hielo haya persistido durante al menos 7.000 años no contradice las observaciones actuales de pérdida de masa en Groenlandia, sino que ofrece un punto de comparación. El pasado proporciona una línea de base que permite evaluar cuán excepcionales son los cambios recientes.

Los científicos destacan que comprender la historia natural del hielo es esencial para interpretar correctamente los datos contemporáneos. Solo con ese contexto es posible distinguir entre procesos de larga duración y transformaciones aceleradas que podrían tener consecuencias a escala global.

Una referencia clave para el futuro

Este hallazgo se suma al conjunto de evidencias que permiten reconstruir la evolución del clima terrestre. La estabilidad prolongada de la cúpula de hielo de Groenlandia, demostrada a partir de sedimentos y perforaciones profundas, ofrece una base científica sólida para seguir investigando los cambios actuales.

Lejos de cerrar el debate, el estudio abre nuevas líneas de investigación sobre la interacción entre hielo, clima y geología. En un escenario de creciente interés por el futuro de las regiones polares, estos datos históricos se convierten en una herramienta fundamental para comprender hacia dónde se dirige el sistema climático del planeta.

Referencias

El Confidencial. La cúpula de hielo de Groenlandia no ha desaparecido en 7.000 años.
https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2026-01-08/groenlandia-cupula-hielo-7000-anos-1qrt_4280081/