Terremotos en aguas profundas están transformando la superficie de la Antártida


Movimientos sísmicos submarinos alteran el flujo de nutrientes y los ecosistemas marinos


Redacción Noticias de la Tierra


La Antártida es uno de los territorios más remotos y aparentemente estables del planeta, pero nuevas investigaciones revelan que procesos invisibles bajo el océano están modificando su superficie y sus ecosistemas. Un equipo internacional de científicos identificó que los terremotos en aguas profundas están provocando una liberación acelerada de nutrientes desde el fondo marino, un fenómeno que altera la dinámica biológica del océano Austral y desafía los modelos tradicionales del ciclo del carbono.

La información analizada muestra que estos movimientos sísmicos submarinos no se limitan a generar ondas o fracturas en el subsuelo, sino que desencadenan procesos geoquímicos capaces de influir directamente en la productividad marina y, en consecuencia, en la superficie antártica. Se trata de un mecanismo poco considerado hasta ahora en los estudios sobre la interacción entre geología, océanos y clima.

Qué ocurre durante un terremoto en aguas profundas

Los terremotos submarinos se producen cuando se liberan tensiones acumuladas en la corteza terrestre bajo el océano. En las regiones profundas que rodean la Antártida, estos eventos generan desplazamientos del sedimento marino que permanecía estable durante largos períodos.

La investigación indica que estos movimientos remueven capas del fondo oceánico ricas en compuestos químicos esenciales. Al liberarse, estos nutrientes ascienden hacia capas superiores del océano, donde pueden ser aprovechados por microorganismos y otras formas de vida marina. Este proceso no es gradual, sino abrupto, lo que marca una diferencia significativa respecto a los mecanismos naturales de mezcla oceánica conocidos hasta ahora.

La liberación acelerada de nutrientes

Uno de los hallazgos centrales del estudio es la liberación acelerada de nutrientes desde el fondo oceánico. Elementos que habían permanecido aislados en sedimentos profundos pasan repentinamente a estar disponibles en la columna de agua.

Esta disponibilidad adicional modifica las condiciones químicas del océano, favoreciendo el crecimiento de ciertas comunidades biológicas. En regiones como el entorno antártico, donde los nutrientes suelen ser un factor limitante, este aporte inesperado puede provocar cambios notables en la productividad marina y en la estructura de los ecosistemas.

Impacto en los ecosistemas marinos antárticos

Los ecosistemas marinos que rodean la Antártida son altamente sensibles a variaciones en el suministro de nutrientes. La información analizada señala que el aumento repentino de estos compuestos puede estimular el crecimiento del fitoplancton, base de la cadena alimentaria marina.

Este incremento en la actividad biológica tiene efectos en cascada. Al aumentar la biomasa microscópica, se modifica la disponibilidad de alimento para organismos superiores y se altera el equilibrio ecológico. Estos cambios, aunque se originan en el fondo oceánico, terminan influyendo en la superficie marina y en los procesos biológicos visibles.

Un desafío para el ciclo del carbono

El estudio también plantea un desafío directo a lo que se sabe sobre el ciclo del carbono. El fitoplancton desempeña un papel clave en la captura de dióxido de carbono a través de la fotosíntesis. Al verse estimulada su actividad por la llegada de nuevos nutrientes, se modifica la forma en que el carbono es absorbido y transferido dentro del océano.

La información disponible destaca que estos procesos inducidos por la actividad sísmica no suelen incorporarse en los modelos climáticos ni en las evaluaciones del balance global de carbono. Sin embargo, su impacto podría ser relevante, especialmente en regiones polares donde el océano actúa como un importante sumidero de carbono.

Cambios en la superficie de la Antártida

Aunque los terremotos ocurren en aguas profundas, sus efectos pueden observarse en la superficie antártica. El aumento de la actividad biológica marina influye en la composición y el color del océano superficial, así como en la interacción entre el mar, el hielo y la atmósfera.

Estos cambios superficiales no son el resultado directo de fracturas o desplazamientos visibles, sino de procesos biogeoquímicos desencadenados en las profundidades. La investigación muestra que la superficie de la Antártida está más conectada con lo que ocurre bajo el océano de lo que se pensaba.

Un proceso poco considerado en la ciencia climática

Hasta ahora, la influencia de los terremotos submarinos en los ecosistemas y en el ciclo del carbono había recibido poca atención. La mayoría de los estudios se centraban en factores como la temperatura, las corrientes oceánicas o el deshielo.

La información analizada subraya que estos eventos sísmicos representan un factor adicional que debe incorporarse al análisis de los sistemas oceánicos. Su capacidad para redistribuir nutrientes y alterar la productividad marina introduce una variable que podría ayudar a explicar cambios observados en regiones polares.

Implicaciones para la investigación futura

El hallazgo abre nuevas líneas de investigación sobre la interacción entre geología y biología marina. Comprender cómo los terremotos influyen en los flujos de nutrientes permitirá mejorar los modelos sobre la dinámica del océano Austral y su papel en el sistema climático global.

La información disponible no plantea conclusiones especulativas, sino que destaca la necesidad de integrar estos procesos en futuros estudios. La Antártida, lejos de ser un entorno estático, aparece como un sistema dinámico donde fuerzas profundas tienen efectos directos en la superficie.

Una Antártida más dinámica de lo que parece

Los resultados muestran que los cambios en la Antártida no dependen únicamente del clima o del deshielo. Los procesos geológicos que ocurren bajo el océano desempeñan un papel activo en la configuración de sus ecosistemas.

Este conocimiento refuerza la idea de que la Tierra funciona como un sistema interconectado, donde eventos profundos pueden tener consecuencias visibles y medibles. Entender estas conexiones es esencial para interpretar correctamente los cambios que se están produciendo en uno de los entornos más sensibles del planeta.

Referencias

Infobae. “Los terremotos en aguas profundas están cambiando la superficie de la Antártida”.
https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2026/01/07/los-terremotos-en-aguas-profundas-estan-cambiando-la-superficie-de-la-antartida/

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.