Un estudio liderado por la Universidad de California en Davis concluyó que los tratamientos forestales redujeron la propagación y severidad de casi 300 incendios en el oeste estadounidense
Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Eduardo Schmitz
Las inversiones destinadas a reducir el combustible forestal en bosques del oeste de Estados Unidos generaron un importante ahorro económico y ayudaron a disminuir el impacto de los incendios forestales, de acuerdo con un nuevo estudio liderado por investigadores de la Universidad de California en Davis. El análisis concluyó que por cada dólar invertido en tratamientos preventivos se evitaron aproximadamente 3,75 dólares en daños causados por incendios.
La investigación evaluó cerca de 300 incendios forestales registrados en el oeste estadounidense y calculó que los tratamientos aplicados evitaron pérdidas económicas cercanas a los 2.800 millones de dólares. Los especialistas analizaron estrategias como el adelgazamiento forestal y las quemas prescritas, prácticas utilizadas para reducir la acumulación de vegetación seca y otros materiales inflamables.
Qué descubrió el estudio sobre los tratamientos forestales
Los investigadores encontraron que las áreas donde se habían realizado tratamientos preventivos mostraron incendios menos severos y con menor capacidad de propagación. Los especialistas explicaron que la reducción del combustible forestal modifica el comportamiento del fuego y limita la intensidad de las llamas.
El análisis se concentró en incendios ocurridos en distintos ecosistemas forestales del oeste de Estados Unidos, una región que en los últimos años experimentó temporadas de incendios cada vez más destructivas debido a la acumulación de combustible vegetal, el aumento de temperaturas y las condiciones de sequía.
Los investigadores señalaron que los tratamientos forestales no eliminan completamente el riesgo de incendios, pero sí pueden reducir significativamente los daños sobre viviendas, infraestructura, recursos naturales y ecosistemas.
Cómo funcionan las quemas prescritas y el adelgazamiento forestal
Las quemas prescritas consisten en incendios controlados realizados bajo condiciones climáticas específicas para eliminar vegetación seca acumulada en el suelo forestal. El adelgazamiento forestal, por su parte, implica la remoción selectiva de árboles y vegetación excesivamente densa para disminuir la cantidad de material inflamable.
Los especialistas indicaron que ambas estrategias buscan restaurar dinámicas naturales de los bosques y reducir la probabilidad de incendios extremos. En muchas regiones del oeste estadounidense, décadas de supresión total del fuego favorecieron la acumulación masiva de combustible vegetal, aumentando el potencial destructivo de los incendios actuales.
El estudio mostró que las zonas tratadas previamente respondieron mejor frente al avance de incendios forestales severos, permitiendo reducir tanto la velocidad de propagación como la intensidad térmica del fuego.
El impacto económico de la prevención
Uno de los aspectos más relevantes del análisis fue la estimación económica asociada a los tratamientos forestales. Los investigadores calcularon que las intervenciones preventivas evitaron daños valorados en aproximadamente 2.800 millones de dólares.
Los costos considerados incluyeron destrucción de viviendas, infraestructura, recursos forestales y otros impactos económicos vinculados a incendios de alta severidad. Los especialistas destacaron que las inversiones preventivas pueden resultar considerablemente más económicas que la reconstrucción posterior a grandes incendios.
El estudio también subrayó que los beneficios no fueron únicamente financieros. La reducción de severidad de los incendios contribuyó a disminuir daños ecológicos y riesgos para comunidades expuestas al fuego.
Qué implica este hallazgo para el manejo forestal
Los resultados obtenidos por el equipo de la Universidad de California en Davis fortalecen el argumento de ampliar los programas de manejo preventivo de combustibles forestales en regiones vulnerables a incendios extremos.
Los investigadores remarcaron que el cambio climático y las condiciones más cálidas y secas están incrementando el riesgo de incendios de gran magnitud en distintas partes del oeste estadounidense. Frente a ese escenario, las estrategias preventivas aparecen como una herramienta clave para reducir impactos humanos, económicos y ambientales.
El estudio mostró además que las áreas tratadas no solo registraron menos daños directos, sino que también ayudaron a mejorar la capacidad de respuesta frente a incendios de rápida expansión, una situación cada vez más frecuente en los bosques occidentales de Estados Unidos.
Referencias
Phys.org — “Every dollar spent on forest fuel treatments saves about $3.75 in wildfire damages”
University of California, Davis
