Un ecosistema nunca olvida: Respuestas al calor extremo y la sequía vinculadas a la memoria hidrológica

La región montañosa de baja latitud del suroeste de China experimentó dos importantes eventos climáticos en los últimos años: una grave sequía en 2009-2010 y una ola de calor extrema en 2019. Si bien ambos surgieron de patrones similares de circulación atmosférica a gran escala, los eventos produjeron respuestas diferentes, lo que plantea preguntas sobre cómo múltiples factores estresantes pueden impulsar a los ecosistemas hacia resultados contrastantes.


por Rebecca Owen, Eos


El sistema de tierras altas del suroeste de China ofreció a los científicos la oportunidad de estudiar cómo un ecosistema sensible reaccionó tanto a una sequía excepcional como a una ola de calor excepcional. En su artículo publicado en AGU Advances , Wei Pan y sus colegas analizaron la humedad del suelo, la productividad de la vegetación y la temperatura mediante datos de teledetección y modelos de ecuaciones estructurales no lineales. Descubrieron un claro cambio de personalidad en la forma en que el ecosistema respondió al segundo evento en comparación con el primero.

En 2010, cuando la sequía dejó el suelo muy seco, la productividad del ecosistema se vio limitada por la cantidad de agua disponible. Durante esa sequía, el crecimiento de las plantas se ralentizó, ya que la vegetación funcionó en modo de supervivencia y restringió el agua a sus raíces. En 2019, cuando el suelo se humedeció gracias a las lluvias previas, el agua no fue un factor limitante. En cambio, las altas temperaturas sirvieron como fuente de energía e impulsaron el crecimiento de las plantas.

La investigación demostró que las condiciones previas más húmedas ayudaron al ecosistema a resistir mejor el calor. Este concepto de «memoria hidrológica» ayuda a explicar por qué el ecosistema reaccionó de manera tan diferente a dos eventos extremos. Un efecto tan no lineal puede ser difícil de capturar en la modelización tradicional, por lo que estos hallazgos tienen importantes implicaciones para la modelización futura y las proyecciones del cambio climático, afirman los autores. Desentrañar comportamientos ecosistémicos aparentemente impredecibles, continúan, podría ayudar a mejorar la comprensión de nuestro planeta y su futuro.

Más información: Wei Pan et al., Por qué la memoria hidrológica predomina en las tierras altas de baja latitud: Un cambio mecanicista en la respuesta de los ecosistemas a los extremos, AGU Advances (2025). DOI: 10.1029/2025av001973

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.