Investigaciones desarrolladas en Estados Unidos mostraron, mediante simulaciones, cómo algunas rupturas sísmicas pueden invertir su dirección y volver a sacudir zonas que habían atravesado segundos antes
Redacción Noticias de la Tierra
Cuando ocurre un terremoto, las rupturas suelen propagarse desde el foco subterráneo a lo largo de fallas geológicas, liberando energía en una dirección predominante. Sin embargo, en raras ocasiones, los sismólogos han observado un comportamiento inusual: la ruptura avanza y luego invierte su trayectoria, regresando sobre el camino ya recorrido y provocando una segunda sacudida en áreas que habían sido afectadas instantes antes. En Estados Unidos, un conjunto de simulaciones sísmicas permitió recrear este fenómeno poco común, conocido de forma descriptiva como “terremotos boomerang”, y aportar claves sobre los mecanismos físicos que lo hacen posible.
El interés científico por estas rupturas que “rebotan” no es meramente teórico. Comprender cómo y por qué una ruptura puede cambiar de dirección resulta crucial para mejorar los modelos de propagación de ondas sísmicas y, en última instancia, para refinar las evaluaciones de riesgo sísmico. Las simulaciones desarrolladas en Estados Unidos ofrecieron un marco para analizar escenarios extremos que, aunque infrecuentes, pueden intensificar el impacto de un sismo en determinadas regiones.
Qué son las rupturas que invierten su curso
En la mayoría de los terremotos, la ruptura se inicia en un punto de la falla y se propaga en una o varias direcciones a medida que la tensión acumulada se libera. El fenómeno de las rupturas que cambian de dirección implica que, tras avanzar, el frente de ruptura encuentra condiciones que favorecen un retorno parcial de la propagación. Este comportamiento genera una segunda fase de sacudida en zonas que ya habían experimentado el paso inicial de la ruptura, lo que puede amplificar el daño local.
Las observaciones de este tipo de eventos en registros sísmicos reales motivaron a los investigadores en Estados Unidos a explorar el proceso mediante modelos computacionales. A través de simulaciones detalladas, los científicos pudieron recrear escenarios en los que la ruptura se comporta como un boomerang, avanzando y luego retrocediendo en un corto intervalo de tiempo. Este enfoque permitió aislar variables físicas que influyen en la dinámica de las fallas durante un terremoto.
Simulaciones para recrear un fenómeno poco común
Las simulaciones sísmicas utilizadas en Estados Unidos se diseñaron para reproducir con alta resolución la dinámica de las rupturas a lo largo de una falla. En estos modelos, se incorporaron condiciones geológicas que influyen en la forma en que la energía se propaga, como la fricción, la geometría de la falla y las propiedades del material rocoso. Al ajustar estos parámetros, los investigadores pudieron observar cómo ciertas configuraciones favorecieron la inversión del sentido de la ruptura.
Este tipo de simulación permitió examinar procesos que son difíciles de capturar únicamente con datos observacionales, ya que los terremotos boomerang son eventos raros y no siempre se registran con la densidad instrumental necesaria para un análisis detallado. En el contexto estadounidense, la modelización computacional se convirtió en una herramienta para explorar los límites del comportamiento sísmico conocido y para poner a prueba hipótesis sobre la física de las rupturas.
Condiciones que favorecen el “rebote” de la ruptura
Los resultados de las simulaciones en Estados Unidos indicaron que la inversión de la ruptura no ocurre de manera aleatoria, sino bajo condiciones específicas. La interacción entre la geometría de la falla y la distribución de esfuerzos en el subsuelo puede generar escenarios en los que el frente de ruptura encuentra una barrera o una variación en las propiedades del material que favorece su retorno. En lugar de disiparse de manera uniforme, la energía puede reorganizarse y desencadenar una propagación en sentido inverso.
Este comportamiento tiene implicaciones para la comprensión de cómo se concentra la energía sísmica en determinadas zonas. La posibilidad de que un área sea sacudida dos veces en un intervalo muy breve introduce un factor adicional de complejidad en la evaluación de daños potenciales. Aunque estos eventos son poco frecuentes, las simulaciones mostraron que su ocurrencia es físicamente plausible dentro del marco de la mecánica de fallas.
Implicaciones para la evaluación del riesgo sísmico
Comprender los terremotos boomerang no solo amplía el conocimiento teórico sobre la dinámica de las rupturas, sino que también aporta elementos para mejorar los modelos de riesgo sísmico. En Estados Unidos, donde la sismología computacional desempeña un papel central en la investigación de terremotos, estos resultados subrayaron la necesidad de considerar escenarios no convencionales en los análisis de peligrosidad. Aunque la probabilidad de que una ruptura invierta su curso es baja, su impacto potencial puede ser significativo en zonas atravesadas dos veces por el frente de ruptura.
Las simulaciones también contribuyeron a refinar la comprensión de cómo las ondas sísmicas pueden concentrarse y amplificarse localmente. Este conocimiento es relevante para el diseño de infraestructuras y para la planificación de medidas de mitigación de desastres en regiones sísmicamente activas. Incorporar comportamientos extremos en los modelos ayuda a construir escenarios más completos de posibles impactos.
Un avance en la comprensión de la física de los terremotos
El trabajo desarrollado en Estados Unidos mediante simulaciones avanzadas representó un avance en la comprensión de la física de los terremotos. Al demostrar que las rupturas pueden, bajo ciertas condiciones, cambiar de dirección, la investigación amplió el repertorio de comportamientos posibles dentro de la dinámica sísmica. Este tipo de hallazgos contribuye a enriquecer los modelos que describen cómo se libera la energía acumulada en las fallas geológicas.
Para audiencias internacionales, estos resultados ofrecen una ventana a la complejidad de los procesos que ocurren bajo la superficie terrestre durante un sismo. Los terremotos boomerang, aunque raros, ilustran que la naturaleza de las rupturas sísmicas puede ser más diversa de lo que sugieren los modelos simplificados. La investigación basada en simulaciones en Estados Unidos aporta así un marco conceptual que puede ser utilizado por comunidades científicas de distintas regiones para profundizar en el estudio de los terremotos y sus efectos.
Referencias
- Equipos de investigación en sismología computacional en Estados Unidos. Estudios de simulación sobre rupturas sísmicas que invierten su dirección (“terremotos boomerang”), febrero de 2026.
